ANTROPOLOGIA DE SAN AGUSTÍN

ANTROPOLOGIA DE SAN AGUSTÍN

Elkin Páez Chingal

Noviembre 10  de 1998

“Todo escritor refleja su modo de ser en su pensamiento. Pero San Agustín se traduce en su obra como ningún otro pensador(…)”.[1]

Quise retomar para mi ensayo esta frase respecto al talante del pensamiento de San Agustín, y que nos vislumbra, al leer alguna de sus obras, la intensidad con que vivió su ser de hombre, su visión antropológica, y otros tantos temas, a través de la introspección, tan característica en él, y en la cual se nos desvela al hombre universal, descubriendo y mostrando el ser profundo de su propio ser.[2] Porque  antes que exponer cualquier concepto o definición que San Agustín hizo respecto al hombre, me interesa más resaltar su sensibilidad, conciencia  y comprensión humana, y que consolidó a lo largo de las diversas etapas de su vida, capaces de  permitirnos una reconciliación y valoración  de lo que somos y quienes somos, hasta incluso nuestras propias actitudes comportamentales, bajo un aspecto de gran inquietud, nuestra propia humanidad, y ¿qué es el hombre como  tal en su misma esencia?.

HUMANIDAD EN EL SER Y OBRA DE SAN AGUSTÍN

Las Confesiones, su obra culmen, es aquella en la que su pensamiento muestra el reflejo de nuestra propia humanidad, y desde  la cual se profundiza en el conocimiento de nosotros mismos, nuestros sentimientos y deseos; podemos reflexionar hasta de las más ínfimas minucias que quizás desvelaron nuestros sueños de la niñez, y brinda infinidad de elementos que ponen de manifiesto nuestra propia debilidad, pero a su vez la fortaleza en quien fuera nuestro Creador.

En estas Confesiones, Agustín habla continuamente de sí mismo, no solo habla con amplitud de sus padres, su patria, las personas queridas para él, sino que saca a la luz hasta los lugares más recónditos de su ánimo y las tensiones más íntimas de su voluntad, siendo precisamente  en estas tensiones de su propia voluntad, enfrentada con la voluntad de Dios, donde Agustín trata y descubre un problema del ser humano como lo es el del “yo”  y la personalidad[3], (aunque no nos vamos a detener en este aspecto).

Aunque lo primero que vemos cuando penetramos en sus páginas es nuestro fondo perverso, la maldad palpable de quien se deleita en hacer el mal por el simple mal, y lo que hay en nosotros de cieno y tierra, vemos también lo que hay de bueno y de santo[4], como participación divina de Dios a los hombres; y que por encima de nuestras miserias y ruindades podemos remontarnos a Dios[5], de manera que «nadie se duerma en su mortal desesperación y diga: No puedo».[6] San Agustín volca su alma en las Confesiones, sus sentimientos más íntimos, anhelos sutiles, ambiciones secretas, y todos los aspectos de nuestra realidad humana como punto de partida para toda su obra. Punto que nos llevará a descubrir su posición y conformación respecto a la antropología humana.

San Agustín tiene muy en claro que la visión antropológica del hombre es el punto de relación de Dios con el hombre, (aspecto que desglosaremos más adelante en la conformación del hombre en cuerpo y alma), su propia condición, alegrías, vergüenzas, triunfos, inmundicias, etc. Y todas esta las presenta sin eufemismos, rodeos, ni reticencias, sin disculpas, ni atenuaciones, como confesión hecha en presencia de Dios. ” Si yo intentase ocultarte algo Señor, ¿qué haría yo con ello sino escondérteme a Ti de mí, no a mí de Ti?” Confesiones X 22. ” Ved aquí Señor mi corazón; vedle aquí como es por dentro” Confesiones IV 6, 11. Precisamente, estos aspectos humanos que llenaron  la vida de San Agustín de asombro y  discusión, lo llevaron  a tratar el  problema de armonizar el libre albedrío del hombre con la presencia de Dios, es decir, el hombre y su misma esencia. 

Pienso, a mi modo de ver, como él parte del principio sincero de la verdad consigo mismo, para llegar  a conocer y alcanzar la Verdad Plena que es Dios, y objetivo claro de todo hombre que busca su felicidad y la verdad que de sentido a su vida.

San Agustín se convirtió en un Maestro insuperable, el único en el arte de pintar las pasiones humanas, así en sus manifestaciones violentas y cortes durísimos.[7] Penetra en la conciencia del hombre que busca la felicidad, siendo éste el gran problema que gira en torno a su visión antropológica, y en el que desentraña el gran drama existencial humano que fija su felicidad en las realidades temporales  y materiales que, pese a ser en esencia nobles y buenas, han sido rebajadas por el pecado[8] . Pecado que, a mi modo de ver, refleja simplemente la impotencia que como hombres tenemos para manejar nuestras propias vidas con la libertad de los Hijos de Dios. Seres humanos que sienten y son capaces de todo. Seres humanos que han entrado en el orden establecido por el plan divino de la salvación, que se rigen guiados por la fe y la razón y que contemplan lo eterno, verdadero e inmutable: Dios[9], de una manera diversa, como quien se pregunta por su propio origen y originador.

Es necesario ver en la antropología de San Agustín, a un hombre que sencillamente aprovechó sus grandes talentos de análisis y síntesis del elemento único, más próximo y valioso  a su alcance: Su vida humana, y pensamiento. Gran razonador, que con lógica implacable penetra en el misterio mismo de su propia razón estableciendo diálogos con ella,[10] llegando a esclarecer su relación con Dios y la influencia de este en su vida. Hombre de gran razón que cae en la cuenta de que posee su propia experiencia interna que le permite todo aquello que su razón no le permite conocer, abriendo paso a la fe sedienta del Dios fuente que calme sus ansiedades humanas.

Detenerse en la visión antropológica de san Agustín es inspeccionar toda su obra, y detenerse en cada elemento, que como hombres, creo algún día se nos cruzó por la mente querer responder al igual que él; “ ¿Y qué es Señor, lo que os quiero decir sino que no sé de dónde yo vine acá…”,” ¿Fui yo algo o estuve en alguna parte?[11], y otras tantas preguntas en las que Agustín llega a la cima de su inteligencia por el alcance de sus prodigiosas intuiciones, propias de un gran genio, que no prescinde de las amplias generalizaciones abstractas, pero prefiriendo como objeto de su conocimiento la realidad concreta y palpitante. Esto quiere decir que es vital, muchas veces a – lógico, en cuanto es capaz de vislumbrar las más profundas verdades, las que están más allá de la lógica humana, como aquellas “razones del corazón que desconoce el entendimiento”[12].

Luego de haber observado en las páginas anteriores algunos aspectos que reflejan en sus escritos la sensibilidad respecto a la naturaleza humana, se hace necesario desglosar varios puntos que nos conduzcan al por qué de dicha visión antropológica.

¨      Primer punto, el talante de su persona y pensamiento; nos concluyen que San Agustín es un hombre religioso y el estudio que respecto al hombre hace, lo realiza con relación a Dios, y esto cobra sentido cuando comprendemos que él “es un convertido que encuentra el sentido de su existencia y de su persona después de haberla perdido”[13]. Precisamente en su larga búsqueda de la verdad y felicidad del hombre, la encuentra finalmente en Dios luego de su conversión, y es lo que hace su Humanidad en su ser y obra.

¨      Un segundo aspecto son las influencias que a largo de su vida recibió, y

¨      Un tercer aspecto su concepción respecto a la conformación del hombre y su visión antropológica  como tal.

FUENTES DE SAN AGUSTÍN

San Agustín a lo largo de su vida bebió de muchas fuentes que en gran medida marcaron el dualismo respecto a la visión de Dios y el hombre y conformación esencial en cuerpo y alma y su libertad. Esta clasificación es tomada del diccionario de Dario Anticelli, y nos permite un recuento por el recorrido de toda su vida para una mejor comprensión de su pensamiento:

a-  La primera persona que influyó en profundo  sobre el ánimo de Agustín fue, sin duda alguna, Mónica, su madre (La figura de su padre Patricio carece de relieve especial). Mónica, gracias a la firmeza de su fe  y a su coherente testimonio cristiano, echó en cierto modo los cimientos y construyó los supuestos para la futura conversión de su hijo. Mónica poseía una cultura modesta, pero se hallaba fortalecida por aquella fe que, en la religión predicada por  Cristo, muestra a los humildes aquellas verdades  que esconde a la soberbia de los poderosos y de los sabios. Las verdades de Cristo contempladas  a través de la sólida fe de su madre constituyen, el punto de partida de la evolución  de Agustín y su búsqueda de su identidad fuera  de la  religión católica no aceptada   en muchos años.  Búsqueda natural de toda condición humana.

b- Sus estudios de retórica que dieron paso a la razón, de la forma al fondo del pensamiento, y el inicio a una búsqueda de la Verdad. Verdad que lo llevó a preocuparse no tanto por la racionalidad del hombre sino en su manera de vivir. En esta etapa tuvo su segundo encuentro fundamental con el Hortensio de Cicerón, obra  que convirtió a Agustín a la filosofía mientras estudiaba en Cartago. En este escrito Cicerón defendía una concepción de la filosofía entendida a la manera típicamente helenística, como sabiduría y arte de vivir que da la felicidad.En verdad   – escribía Agustín en las Confesiones- aquel libro cambió mis sentimientos y hasta modificó mis plegarias… mis propósitos y mis deseos. Repentinamente se convirtió en vil para mí toda esperanza humana, y con un ardor increíble suspiré por la sabiduría inmortal…[14]“. Aunque su interés por este se apaciguó por no encontrar el nombre de Cristo principio de verdad del que se había alimentado desde la leche materna y tenía grabado y no aceptaba otro por elegante que no tuviese su nombre. Agustín se dirigió a la Biblia, pero  no la comprendió. El estilo con que estaba escrita  era muy distinto al rico refinamiento de la prosa cicesoriana y el modo antropológico en que parecía hablar de Dios, actuaron como un velo y un obstáculo insuperable para él. 

c- A los 19 años (373) Agustín abrazó el maniqueísmo, que al parecer le ofrecía una doctrina de salvación en el plano racional y un lugar para Cristo. Corriente que concibe al hombre bajo el viejo dualismo persa de Zoroastro con elementos gnósticos y cristianos, el bien y el mal y que explica el mundo bajo estos dos principios: uno bueno, el de la luz; y otro malo, el de las tinieblas (de la materia). De ellos brotan emanaciones buenas y malas, y al fin, mezclas de ambas. Principios que tratan y que muestran que en el hombre habitan un alma luminosa  y un alma corpórea procedente del mal, que luchan entre sí. Se niegan el pecado y la culpa como libre y responsable producción. Puesto que materia y mal son equivalentes, las tres clases de adeptos del maniqueísmo prometían abstenerse de comer carne, de la propiedad, del trabajo lucrativo corporal y del matrimonio.[15] Es interesante ver como esta corriente implicaba;

  1. Un profundo racionalismo;  2. Un notable materialismo;  3. Un dualismo radical en la concepción del bien y del mal.

Afectando la visión respecto al hombre como no lo ejemplifica Dario Anticelli, respecto a la conformación del  cuerpo de Cristo, y el elemento corpóreo en el hombre que afecta su humanidad en la visión antropológica maniquea.

Para los Maniqueos, Cristo solo se hallaba revestido de carne aparente, y por lo tanto su muerte y su resurrección fueron aparentes. Moisés no estaba inspirado por Dios, sino por uno de los antiguos príncipes de las tinieblas, y por eso hay que rechazar el Antiguo Testamento. La promesa de enviar el Espíritu Santo, realizada por Cristo, se habría llevado a cabo por Manes. En su extremado dualismo los maniqueos llegaban a no atribuir el pecado al libre  arbitrio del hombre, sino al principio universal del mal que actúa también en nosotros: “La concupiscencia de la carne – escribe  Agustín – es según ellos una substancia contraria (…) y cuando la carne manifiesta deseos contrarios al espíritu, o el espíritu deseos contrarios a los de la carne, lo que sucede es que dos almas y dos inteligencias, una buena y otra mala, luchan entre sí en el hombre ser único”. Es evidente que el racionalismo de esta herejía consiste en la eliminación de la necesidad de la fe, más que en la explicación  de toda la  realidad mediante la pura razón. Manes es un oriental y, como tal, deja un gran margen a la fantasía y a la imaginación, y su doctrina se halla por tanto más próxima a las teosofías de  Oriente que a la filosofía de los griegos. Agustín, por consiguiente, se vio presa muy pronto  de numerosas dudas, convenciéndole aún más,  el encuentro que mantuvo con el obispo maniqueo  Fausto, lo insostenible de esta doctrina; quien considerado la mayor autoridad de esta secta, no estuvo  en condiciones de resolverle ninguna de aquellas dudas admitiéndolo con toda sinceridad.

d- Ya en el 383/384 Agustín se separó interiormente del maniqueísmo y estuvo tentado a abrazar la filosofía de la academia escéptica según la cual el hombre debía dudar de todas las cosas, porque no se puede tener conocimiento cierto de nada. Sin embargo una vez más, no se decidió a seguirlos, porque en sus escritos no se hallaba el nombre de Cristo. No obstante, conservaba aún el materialismo propio del maniqueísmo, que consideraba como el único modo posible de entender la realidad, y el dualismo,   que a su juicio daba razón de los agudos conflictos entre el bien y el mal que su ánimo humano experimentaba.

e- Los encuentros decisivos de San Agustín tuvieron lugar en Milán.

¨      Aprendió del obispo Ambrosio el modo correcto de enfrentarse con la Biblia la cual la transformó así en inteligible para  él. Encuentro clave en su conversión, que pese acercarse en  principio a él como un retórico a otro, se dejó envolver en la sabiduría divina que contenían sus palabras y daba respuesta a sus inquietudes humanas respecto a Dios.

¨      La lectura de los neoplatónicos (y que más adelante trataré con más detenimiento en el aporte antropológico a San Agustín), le reveló la realidad de lo inmaterial y la no-realidad del mal. Plotino y Porfirio, que San Agustín leyó en  la traducción  de Mario Victorino, le sugirieron finalmente una solución a las dificultades ontológicas en las que se hallaba inmerso. Además de la noción de lo incorpóreo y de la demostración de que el mal no es una substancia sino una mera privación. Agustín encontró en los platónicos muchas similitudes con la Escritura, sin embargo no estaba el elemento esencial,  que Cristo  Hijo de Dios murió por la remisión de los pecados de los hombres: “Esto, escribe, no se lee allí”.

¨      Gracias a la lectura de San Pablo aprendió por fin el sentido de la fe, de la gracia y del Cristo Redentor. Las antiguas cadenas que durante tanto tiempo lo habían tenido ligado se rompieron de manera definitiva. Cristo crucificado para redimir los pecados los hombres era una verdad que Agustín no podía hallar en ninguno de los filósofos, porque según la doctrina cristiana Dios ha querido mantenerla oculta a los sabios y revelarla a los humildes. En consecuencia, se trata de una verdad que para adquirirla, exige una revolución interior, no de la razón sino de fe. Cristo Crucificado es precisamente el camino para llevar a cabo esta revolución interior.

f-   La última fase de la vida de Agustín estuvo caracterizada por los encuentros polémicos y las batallas contra los herejes. Contra los Maniqueos duró hasta el 404. A continuación contra los donatistas, que sostenían la necesidad de no readmitir en la comunidad a aquellos que durante las persecuciones habían cedido ante los perseguidores, apostando u ofreciendo sacrificios a los ídolos. En consecuencia afirmaban la no-validez de los sacramentos administrados por obispos o por sacerdotes que se hubiesen manchado con tales culpas. Agustín polemizó en particular contra Pelagio y sus secuaces, que afirmaban que para la salvación del hombre bastaba con la buena voluntad y con las obras, dejando a un lado  la necesidad de la gracia. La tesis de Pelagio se hallaba en sintonía básica con la convicción que poseía los griegos acerca de la autarquía de la vida moral del hombre; la tesis de Agustín, en cambio, afirmaba que el cristianismo representaba una inversión de dicha convicción, a partir de la necesidad de la gracia en el actuar humano.

VISIÓN ANTROPOLOGIA DE SAN AGUSTÍN

 EXPERIENCIA DE SÍ MISMO Y DEL HOMBRE NUEVO[16]

Siempre reflexivo y conocedor de cuanto sabe e ignora, Agustín quiere acortar distancias, pues no soporta  la existencia de “agustines” lejanos dentro de él. Y antes de comprender quien es o que es realmente el hombre, buscó comprenderse a sí mismo. “Andando yo largo tiempo ocupado en muchos y diversos problemas, y tratando con empeño durante muchos días conocerme a mí mismo, lo que debo hacer y lo que debo evitar…”[17] .

 A parte de esto, Agustín apunta la descripción y apunte al desarrollo humano, gran aporte desde el punto de vista psicológico con la clasificación de las etapas del hombre, y el misterio humano de la vida a la muerte en su Epístolas, con rasgo dramático en sus sermones, debido a su formación humanística y afición por los espectáculos en edad moza: “Todos en esta vida somos mortales, y el día último es incierto para todos. En la infancia se espera la niñez; en la niñez la adolescencia; en la  adolescencia, la juventud; en la juventud, la gravedad; en la gravedad; en la gravedad, la senectud. Si se llegará a ellas o no, es incierto. Pero con todo, se las espera. Mas en la senectud no tiene que esperar. Es incierto hasta cuando le  durará al hombre la senectud, pero es cierto que no le queda otra edad que le sucede. Porque Dios quiso, llegué a esta  urbe en el vigor de la edad. Pero fui joven y envejecí”.  [18] 

 Agustín está convencido de que vale la pena la experiencia del hombre nuevo, ya que esta dimensión le ha descubierto el caudal del misterio humano[19]. Por tanto, el hombre  que conoce su grandeza debe saber que el ser humano es superior a la casa, porque la fabrica  (…). Más aún. ¿Por qué el hombre aventaja a los animales? Porque sabe lo que hace[20].

ESENCIA MISMA DEL HOMBRE EN SAN AGUSTÍN

San Agustín fue mucho más  allá que contar simplemente su experiencia  de vida, y aspectos naturales de la condición humana como lo esbozado a lo largo de todo este trabajo, él profundizó y fue a la esencia misma del hombre inquietándose del por qué de su conocimiento, existencia, de que estaba conformado, etc. Llegando ahora sí al punto concreto respecto al bosquejo de la Antropología Agustiniana, que tanta influencia tuvo en la Edad Media y aún en nuestros días, y  posterior a este ver el avance o puntos similares con Santo Tomás. Comencemos viendo las influencias en que se encuadra la Antropología Agustiniana.

 Influencias Neoplatónicas

Cuando hablamos de las influencias recibidas por San Agustín vemos en realidad, como él apela todavía a fórmulas griegas para definir al hombre, y en particular, a aquella fórmula de origen  socrático, que el Alcibiades de Platón hizo famosa, según la cual el hombre  es un alma que se sirve de un cuerpo.  No obstante, la noción de alma y de cuerpo asumen un nuevo significado para él, debido al concepto de creación, al dogma de la resurrección y sobre todo al dogma de la encarnación de Cristo. El cuerpo se convierte en algo mucho más importante que aquel vano  simulacro del que se avergonzaba Plotino.[21]

La novedad reside, en especial del hecho de que para Agustín el hombre interior es imagen de Dios y de la Trinidad. Y la problemática de la Trinidad – que se centra sobre las tres personas y sobre su unidad substancial y por tanto, sobre la específica temática de la persona – iba  a cambiar de modo radical la concepción del “yo”, el cual, en la medida que refleja las tres personas de la Trinidad y su Unidad, se convierte él mismo en persona. San Agustín encuentra toda una serie de triadas, que reflejan la Trinidad de diversos modos. Recibió fundamentalmente influencia de Platón y Plotino que a continuación expongo.

 

Platón

a)    Agustín aprende de la escuela fundada por Platón la existencia  de realidades no materiales, siendo estas verdaderamente inteligibles, y que por tanto lo espiritual es superior y tiene más entidad  que lo material. Pero todas las cosas incluso las materiales, advierte Agustín, son buenas. Rectificando con esta posición al platonismo en  este tema influido por él, en cuanto  que este le permite tener un concepto verdadero de Dios, como de un ser espiritual, y resolver, a la vez, el problema del mal, sin comprometer la bondad y el poder de ese Dios, concebido, ya al margen del platonismo como creador.

b)    La participación de los seres finitos en la Divinidad es, probablemente el elemento principal de la filosofía platónica, que incorpora Agustín en la sustancia de su pensamiento. En ella se contiene una explicación óntica y axiológica de los seres, especialmente del hombre. Colocando los entes como participación del Ser que es Dios, participando de su Unidad, inmutable verdad, y bondad. Para Agustín el hombre tiene esa participación por encima de todas las demás criaturas, Dios deja de ser un mero organizador como lo expone Platón sino de un modo absoluto, ya que sus perfecciones son su ser.

c)     Retoma las ideas de Platón, eternas incorpóreas, universales y subsistentes, trascendiéndolas al considerarlas como idénticas con Dios; con más precisión, con el Verbo creador.

d)    El innatismo del conocimiento  es fundamental en la doctrina platónica. Esta teoría gnoseológica afirma que conocemos en virtud del recuerdo suscitado por el conocimiento sensible, de las ideas eternas que el Demiurgo dio a contemplar a las almas antes de que habitasen en el cuerpo, cuando estaban en un mundo espiritual y celeste: San Agustín no admite esta teoría del conocimiento porque implica la preexistencia de las almas, entre otras razones, las ideas no se obtienen de los datos sensibles, que únicamente sirven de estímulo, sino que están presentes en el alma; bien sea desde su creación por Dios, o por sucesivas intervenciones  de la Divinidad que suscitan su actividad intelectual. Sustituye así la teoría platónica de la reminiscencia por la de la iluminación.

 Plotino

Dejando a un lado los puntos comunes que tiene con Platón, cabe anotar que Plotino tuvo gran influencia personal en San Agustín y se deja sentir como ningún otro filósofo, pero aunque tienen gran similitud bajo las formulas que describen al hombre y otros aspectos, el espíritu que las anima es muy distinto. Por ello en su concepción antropológica retoma Agustín elementos de Plotino pero correspondiendo a su concepción, entre los que tenemos:

a)     La famosa triada metafísica de Plotino, compuesta por el Uno, el Nous y el alma, no tiene sino una semejanza lejana con la Trinidad divina del cristianismo de San Agustín. La triada plotiniana carece de las características acentuadamente personales de la Trinidad cristiana; no tiene una naturaleza común y auténticamente divina que sea real  en las tres hipóstasis; la trascendencia sólo carece de inmanencia con respecto al Alma y al mundo sensible. La concepción plotiniana del Uno, la más cercana al Dios cristiano, si bien pone de relieve la trascendencia y el misterio de Dios, siendo así apta para fundamentar una teoría negativa, nos muestra a un Dios que, aún originando por emanación (no creando) todo lo que existe, carece de profundidad, es amorfo y está privado de cualidades y valores, en contraposición al Dios cristiano de Agustín que entra en relación personal amorosa con el hombre, lo que hubiera dejado atónitos a Plotino y a sus discípulos.

b)    San Agustín retoma la Unidad de Plotino, como un camino en que la ética se vierte en categorías ontológicas, formando parte, en una sustancia, del pensamiento de San Agustín; lo que ha servido para esclarecer los datos revelados sobre la moral y la ascética  humanas que converge en la espiritualidad cristiana, pero sometidas a una fuerte reelaboración, presentadas a continuación.

q  El Uno para Agustín, es un Dios personal, que  es al mismo tiempo Señor y Padre de todo lo existente y todo hombre.

q  La purificación del ser humano no se realiza con las solas y propias fuerzas, sino con la ayuda de Dios, la que se le pueden y deben solicitar, porque es un Dios cercano al hombre que nos escucha y nos da la virtud que necesitamos para alcanzar la perfección, que Plotino nos señala sin indicarnos el camino que a ella conduce y, sobre todo, sin decirnos los medios para conquistarla.

 c)     Plotino es señalado como el inspirador de la teoría agustiniana del conocimiento humano llamada de la iluminación, prestándoles el ejemplo y el concepto, de los que el origen más remoto es Platón. Lo que hace Agustín es elaborar esta famosa teoría y darle toda su profundidad y desarrollo, apoyándose en la Escritura, especialmente en el Prólogo de San Juan (Jn 1,9); cuyo fundamento metafísico – teológico de esta iluminación es el Verbo engendrado por el Padre, a cuya semejanza y bajo cuya luz de eterna verdad vemos, por la mirada de la mente, según la recta razón, la forma en la cual somos, lo mismo que la de cualquier otra cosa, a modo de verbo engendrado en nuestro interior, desde donde se da la iluminación[22], (experiencia interna). Pero distinguiendo una relación entre la luz divina, que es inmediata y una intuición directa, y la luz de la inteligencia. La iluminación agustiniana es el origen, la fuente de nuestros juicios; no el contenido de nuestras ideas. Es la claridad proveniente de la verdad, que  nos permite ver y juzgar la racionalidad de las cosas  en cuanto a su verdad, belleza o bondad moral. Es decir, en cuanto a lo  en ellas hay de más valioso: lo que hace a la realidad reflejo de Dios. Tema interesante en el ser y orientación de la vida conductora del hombre.

   Antropología Agustiniana

 

Penetrar en este tema, es introducirnos en otro problema al que San Agustín también dio mayor relevancia, el alma, y el cuerpo como elementos constitutivos del ser humano  y que como vimos en el punto respecto a las influencias neoplatónicas, retomó de Sócrates, donde el hombre  es un alma que se sirve de un cuerpo. Para la Antropología Agustina vamos a desglosarla a partir de tres aspectos: 1- Antropología Metafísica.  2- Antropología Cristiana de San Agustín.  3- La esencia del hombre es Dios y el amor.

[ Antropología Metafísica

El alma: Al detenerse en la misma realidad del alma, lo que San Agustín destaca es su naturaleza racional o intelectual. De ahí proviene que sea espiritual, que sea indivisible, y que sea inmortal, y cuyas dimensiones sustanciales son tema extenso de tratar, y que en la actualidad son puesto en contradicho al no creerse, por algunas corrientes de científicos y antropólogos, la no existencia del alma en el hombre, haciendo frecuentes las concepciones dualistas y pluralistas sobre la realidad infrahumana y humana.

El alma y el cuerpo: En relación con el cuerpo, el alma, para Agustín, es “una cierta substancia racional hecha para regir al cuerpo”[23]. Es una definición que señala, ante todo, su condición racional que le permite una superioridad cualificada para gobernar al cuerpo, sin la dominación despótica, o abandonándolo a merced de sus ciegos instintos. Pero esta preeminencia del alma no la separa, no la hace ajena al cuerpo, sino que, en cierto modo, la pone a su servicio en el más profundo sentido de la palabra,  poniendo de relieve Agustín la condensación e intensificación en el alma del ser del hombre.

El hombre, principalmente, es su alma. Por eso nos dice en otro texto que el hombre es un “alma racional que tiene un cuerpo”[24]. Sería así el cuerpo una propiedad del alma, no una dimensión del ser del hombre. Pero en otro sitio nos dice que “el hombre es un animal racional mortal[25] Aquí aparece la animalidad del hombre, su cuerpo, como una dimensión esencial del ser humano, lo cual es confirmado al señalarse su mortalidad, que es, según San Agustín, una característica del cuerpo y no del alma. Se da por tanto, una tensión dialéctica entre el cuerpo como una propiedad y el mismo cuerpo como ser del hombre. La antropología actual la ha resuelto en una síntesis que dice “Mi cuerpo es la realidad que yo tengo y que yo soy”.

El Hombre:

  1. 1.     Frente a Platón, que mucho más tarde tendría un seguidor en Descartes. Agustín no defiende un dualismo antropológico, en el que el alma y el cuerpo serían dos cosas extrañas y opuestas entre sí, solamente vinculados extrínsecamente para llevar a cabo una acción común, que no impediría su relación inamistosa, “cuerpo cárcel del alma”, etc. Agustín, también frente a Platón y a muchos de sus seguidores, no piensa que el hombre sea el alma de tal modo que el cuerpo venga a ser una circunstancia molesta y transitoria del mismo. Para  él, el hombre es alma y cuerpo. Por eso dice: “no es solamente cuerpo, sino el ser que se compone de cuerpo y alma. El alma no es todo el hombre, sino la parte superior de él; el cuerpo tampoco es todo el hombre, sino su parte inferior. Cuando el alma y el cuerpo están unidos, se denominan Hombre, nombre que no pierden aun cuando se hable de ellos separadamente”.[26]Aunque algunos lo acusan de negar la unión sustancial entre alma y cuerpo y desconocer la corporalidad como elemento esencial del ser humano. Punto a lo que Agustín responde  que “ es necio excluir el cuerpo de la naturaleza humana”.
  2. 2.     Respecto a las sensaciones, dice que no es debida a la acción del cuerpo sobre el alma, sino que es una actividad de ésta. Es el alma la que siente en el cuerpo: “ El sentir, dice, no es algo propio del cuerpo, sino del alma por medio del cuerpo”. En consecuencia, los sentidos pertenecen al cuerpo y al alma. En este breve resumen, se nos manifiesta la relación existente entre el alma y el cuerpo tal como la concibe San Agustín.

El hombre, en su cuerpo y en su alma, ha de ser considerado no abstractamente, sino existencialmente. No se ha de pensar al alma y al cuerpo por separado,  e intentar ver la relación que hay entre sus partes, como lo harán Descartes y Malebranche, sino se ha de considerar al hombre existente, real y concreto, ejerciendo la acción unitaria y bidimensional de sentir, que nos remite  a un ser, el hombre, que es una entidad unitaria compuesta de dos principios, mejor, coprincipios esenciales.

[ Antropología Cristiana de San Agustín

ø         Comencemos diciendo que  la concepción cristiana de San Agustín nos llevan a determinar que el hombre es imagen de Dios, obtenida por medio de la razón y a la luz de la revelación cristiana. El hombre es imagen de Dios debido a que por su inteligencia está al frente de todas las criaturas de la tierra. Así es como Agustín llega a conocer al hombre con más riqueza y profundidad que si solo fuera por la razón.

En un sentido estricto, únicamente en el espíritu humano se da esa imagen y semejanza. Y en ese espíritu encuentra Agustín, asombrado, varias imágenes de Dios que es Unidad y también  Trinidad. En el de Documentos Cristianos nos permite pensar que el hombre no es imagen de Dios por tener un alma racional, sino que es un alma racional por ser imagen de Dios. Es decir, lo original, primordial y fúndante en el hombre es ser imagen de Dios; después, como consecuencia necesaria, con posteridad lógica, no temporal, el hombre es un ser racional.

ø         En su de Trinidad, buscando en el espíritu humano una inteligencia analógica del Dios Uno y Trino, donde Agustín encuentra la esencia del yo, núcleo de la persona, tomando conciencia del enigma del misterio que el hombre es en sí, e incluso para sí mismo[27], en una  mezcla de admiración, al establecer en su ser la imagen de Dios, pasando a ser del misterio del hombre al misterio de Dios.

ø         El Hechos para Dios pasa a ser ahora el problema de la finalidad del hombre, nos conecta con la esencia misma de ser “un animal racional”, en relación con el trascendente, y su deber ser. Porque cuando se intenta decir lo que es el hombre, no debe ignorar su finalidad más intima, que es también constitutiva de su ser; de ese modo nos acercamos a la razón última y más profunda del hombre. Dios como su fin integral y expresado genialmente en las Confesiones “Nos hiciste, Señor para ti”[28].

La esencia del hombre es Dios y el amor.[29]

Con este tema tratamos un aspecto muy interesante que nos permite una pequeña aproximación ética del hombre y su acción. A partir de Sócrates, los filósofos griegos habían dicho que el hombre bueno es aquel que sabe y conoce, y que el bien y la virtud y la virtud consisten en la ciencia. Agustín en cambio, afirma que el hombre bueno es aquel que ama, aquel que ama lo que debe amar. Cuando el amor del hombre se dirige hacia Dios (y ama a los hombres y las cosas en función de Dios) es Caridad; en cambio, cuando se dirige hacia sí mismo y hacia el mundo y las cosas es “cupiditas”. Amarse a uno mismo y a los hombres no según el juicio de los hombres, sino según el juicio de Dios, significa amar de la manera justa. La virtud en San Agustín se encuentra en el amor.

CONCLUSIONES

Agustín se refiere en términos de amor, incluso al conocimiento de la verdad y de la luz que ilumina la mente: “Quien conoce la verdad conoce aquella luz y quien conoce aquella luz conoce la eternidad. El amor es lo que conoce”. Por lo demás, la fe nos enseña que la creación nació de un acto de amor de donación y que la redención surgió asimismo de una donación de amor. Filosofar desde esta clase de fe debía llevar necesariamente a esta reintrepetación del hombre, de su historia como individuo y de su historia como ciudadano, desde la perspectiva del amor.

Nuestras propias vivencias y experiencias por el transcurrir de nuestras etapas, nos llevan a consolidar un pensamiento frente a las cosas, el mundo y el mismo hombre. Agustín lo hizo más que nadie en sus confesiones, donde abrió su propio ser humano a una humanidad que aún busca el reflejo que ha de orientar sus vidas.

Para conocer al hombre se establece primeramente la comprensión y la cuestión de quien soy yo como persona, he de indagar en lo profundo de mi ser y actitudes humanas y comportamentales, con plena  sinceridad. De ese principio partió San Agustín.

Conocer al hombre es descubrir y vivenciar la relación con Dios su Creador. San Agustín estableció ese vínculo inseparable y constituible a la esencia misma de su ser.

Consideró al hombre como Uno indivisible, sin disgregarlo en cuerpo o alma, sin menospreciar sus partes, sino que todas juntas constituyen el ser del hombre.

San Agustín reconoció el gran misterio al que se enfrentaba cuando intentaba conocer al hombre y a sí mismo, internándose a su vez en el misterio de Dios.

Establece el código ético que une nuestra propia esencia con Dios nuestro Padre a través del Amor.

 

BIBLIOGRAFIA

 

¨      Documento del bosquejo de la visión antropológica de San Agustín.  ABBAGNANO, N.:  Historia de la filosofía, I (Barcelona 1973) 273; Blazquez, N. Introducción a la filosofía de san Agustín (Madrid 1984).

¨     ANTISERI Darío y REALE Giovanni. Historia del pensamiento filosófico y científico I. Segunda edición. Barcelona: Editorial Herder 1992., pp. 375-400.

¨      OBRAS COMPLETAS DE SAN  AGUSTÍN, B.A.C.; Angel Custodio Vega; Madrid, 1974, Editorial Católica. Prólogo

¨     CONFESIONES

¨     MOLINA PARRA Fray Rigoberto; Trabajo sobre “La Doctrina de San Agustín”, Presentado al Asesor Samuel Osorio, Teodicea. Manizales, Filosofado Terciarios Capuchinos; 1998.

¨     BRUGGER Walter S. I. ; Diccionario de Filosofía. Volumen 1. Barcelona. Editorial Herder, 1958. Pg 296.

¨     Filosofía de la Religión. Eduardo Maikinez.

¨     De Trinitate. BAC.

¨     Epístolas. BAC.

¨     De civ Dei. BAC.


[1] Tomado del de documento del bosquejo de la visión antropológica de San Agustín.  ABBAGNANO, N.:  Historia de la filosofía, I (Barcelona 1973) 273; Blazquez, N. Introducción a la filosofía de san Agustín (Madrid 1984) 7.

[2] Ibid.

[3] DARIO ANTICELLI, Diccionario de Filosofía.

[4] OBRAS COMPLETAS DE SAN  AGUSTÍN, B.A.C.; Angel Custodio Vega; Madrid, 1974, Editorial Católica. Prólogo

[5] CONFESIONES Caps. IV y V, Libro II. “El Hurto famoso de las peras”, “El aliciente del pecado”.

[6] IBID. Cap. X, Libro 4

[7] OBRAS COMPLETAS DE SAN AGUSTÍN, B.A.C.; Prólogo.

[8] MOLINA PARRA Fray Rigoberto; Trabajo sobre “La Doctrina de San Agustín”, Presentado al Asesor Samuel Osorio, Teodicea. Manizales, Filosofado Terciarios Capuchinos; 1998.

[9] IBID.

[10] SOLILOQUIOS.

[11] CONFESIONES Cap. VI. Libro 1.

[12] PASCAL, seguidor en tantas cosas a Agustín.

[13] BOSQUEJO DE LA ANTROPOLOGÍA AGUSTINIANA,  Documento.

[14] CONFESIONES Cap. IV. Libro 3.

[15] BRUGGER Walter S. I. ; Diccionario de Filosofía. Volumen 1. Barcelona. Editorial Herder, 1958. Pg 296.

[16] Filosofía de la Religión.

[17] Epist. 193, 19. BAC, XI (b), 55.

[18] Epist. 213, 1. BAC, XI (b), 235.

[19] De Civ Dei X, 12, BAC, XVI, 538.

[20] De Ord. II, 19, 49, BAC, I  685-686.

[21] En su propia obra Plotino  jamás habló de sí  mismo y tampoco quiso hablar de ese tema a sus amigos. Porfirio relata: “Plotino… mostraba el aspecto de alguien que se avergüence de estar en un cuerpo. En virtud de dicha disposición general, manifestaba recato en hablar de su nacimiento, de sus padres, de su patria. Le molestaba tanto someterse  a un pintor o a un escultor, que a Amelio – que le pedía autorización para hacerle un retrato- le contestó: “No es suficiente con tener que arrastrar este simulacro con el que la naturaleza nos ha querido revestir, y vosotros pretendéis  todavía que yo consienta en dejar una imagen más duradera de dicho simulacro, como si fuera algo que de veraz valga la pena ver” .

[22] De Trin. 9, 7,11 PL 42,967.

[23] De quant, an 13, 22 PL 32, 1048.

[24] Ibid, 19, 5, 5 15, PL 35, 1553.

[25] De civ Dei 9, 13, 3 PL 41, 267.

[26] Ibid, 13, 24, 2 PL 41, 399.

[27] Confesiones 4, 4,9

[28] Ibid 1,1,1.

[29] Darío Anticelli. Pg 399,400

ENSAYO TEORÍA DEL CONOCIMIENTO

ENSAYO TEORÍA DEL CONOCIMIENTO

Elkin Páez Ch

2000

Cuando hacemos referencia al proceso de como se da el conocimiento, debemos partir de que este se da en la relación del sujeto con el objeto, la manera como el sujeto cognoscente, es decir, el hombre, capta y percibe el objeto cognoscible, es decir, la realidad. Realidad que está imbuida en la vitalidad de nuestro ser humano, que se lanza a la comprensión de su existencia y lo existente.

A lo largo de la historia, el hombre se ha planteado diversos problemas y cuestionamientos que le permitan desarrollar una mejor comprensión y manejo del mundo que le rodea, estos planteamientos son innatos en él, y surgen primeramente, sin distinguir orden de clasificación, por la curiosidad que el mundo le causaba, y el crear medios y estrategias que le permitieran subsistir, incluso sobrevivir dentro de un mundo hostil, pero por sobretodo desconocido  por si mismo.

Lo anterior nos permite comprender que el proceso del conocimiento y la manera como se ha ido constituyendo como tal hasta nuestros días, se da en el proceso y bajo el enfoque del hombre, que como ser pensante da respuesta a sus inquietudes y desarrolla  técnicas para atender las necesidades que el espacio y el tiempo le han ido presentando para la gobernabilidad y convivencia con el mundo, dentro del mundo, para el mundo y con los del mundo, y diversas maneras que nos llevan a hablar en nuestros días sobre una verdadera teoría del conocimiento.

Teoría en la que grandes hombres como Hessen, Kuhn, Habermas, Bunge, Descartes y tantos otros nos han querido esclarecer de que manera se origina el conocimiento; surgiendo a la vez diversas corrientes (empiristas, racionalistas, positivistas, etc) que defienden a capa y espada lo que ellos creen como verdadero, es decir su propio conocimiento, el  punto de enlace del sujeto y objeto mencionados anteriormente.

Comencemos nuestro recorrido por los caminos del conocimiento, partiendo precisamente por el desconocimiento del hombre del mundo que habitaba y su necesidad de irlo comprendiendo y manejarlo, como parte indivisible de su ser, por el mismo hecho de pertenecerle y hacer parte de él, en su proceso evolutivo que dio origen y conformación a la ciencia, y su razón de ser hombre pensante.

El hombre en su esencia y existencia es la magna obra de la creación por ser el depositario de un universo que fue puesto en sus manos para poder conocerlo, gobernarlo y  hacer uso de él a su antojo y plena libertad, pero esta libertad y sometimiento como aparece más explícitamente en el Génesis[1], debía ir acompañada de un elemento que le permitiera dar uso a toda esa grandeza que aparecía frente a sus ojos y que él, con el paso del tiempo aprendería a conocer y manejar. Este elemento primordial que le permitiría dicho uso era la razón, el pensamiento.

En una  etapa inicial el sujeto se limita a contemplar y observar lo que le rodea, como un bebe, un recién nacido para este nuevo mundo que habría de habitar. Por supuesto, esta referencia solo hace énfasis al proceso de sistematizar y pensar dicho mundo, porque el hombre como tal tiene ciertamente gran grado de conocimiento y percepción del mundo.

Fijar un comienzo definido para establecer, a partir de allí, el nacimiento de un pensar científico resulta una tarea aventurada. Si bien es cierto que la ciencia, como actividad socialmente organizada, es privativa del mundo moderno, no puede desconocerse de que se hacía ciencia, de algún modo en la antigüedad, por lo menos en lo que se refiere a ciertos temas y  áreas del conocimiento. La dificultad se presenta por el hecho de que lo científico –como modo específico del conocer -, no surge de una vez perfilado y completo, sino que se va conformando en un proceso lento, generalmente discontinuo.

Se da ahora un proceso de observar sistemáticamente datos de un modo organizado y regular para encontrar respuestas a lo que no sabemos pero deseamos conocer.[2] Mediante observaciones bien hechas se pueden intimar muchas otras cosas, importantes sin duda, pero falta un trabajo teórico, esencial para que tales informaciones lleguen a esclarecer el núcleo de la cuestión de los conocimientos que deseamos asimilar.

Puntos de reflexión respecto a la teoría del conocimiento

  • Ø ¿Por qué el conocimiento es un producto histórico y social?

El conocimiento surge de la práctica social, de la manera como el hombre se relaciona con lo otro, con lo que le rodea y su interacción con quienes comparte su vivencia. Es producto social porque el conocimiento nace de la obligación de aprehender la manera como se vincula con los otros y en su condición de saber con quien lo hace. Descubrir las causas y el origen de las cosas, de qué están conformadas, su finalidad, y hacedor de las mismas.[3] Finalmente es social porque es la manera como el hombre se  relaciona e intercambia ideas con otros sujetos, naturaleza y propia realidad, complementándose mutuamente en la construcción del conocimiento y su lucha por alcanzarlo según su propia clase y condición.

Es producto histórico porque el sujeto se enmarca en un contexto estipulado que condiciona todo aquello que puede percibir y alcanzar,  dejando como resultado los deseos de volver a las fuentes que calmaron la sed de sus primeros interrogantes, y cuyo marco referencial, histórico y social le dieron sus respuestas condicionando de esta manera el surgimiento del conocimiento. Un hecho histórico puede  dar luces hacia donde  se dirige el conocimiento, el caso de la Revolución Industrial.

  • ¿ Cómo se condiciona el conocimiento?.

ü  Un hecho histórico puede  dar luces hacia donde  se dirige el conocimiento, o por el contrario ocultarlo y no dejar que surja y evolucione. Ejemplo Edad Media donde enfrentaron la fe  con la razón, impidiendo el avance científico por no estar acorde con los planteamientos religiosos.

ü  Otra causa que puede condicionar el conocimiento se da en las situaciones socio – políticas y económicas. En gran parte de las regiones campesinas de más escasos recursos no permiten que sus hijos estudien pensando que este no les es de ninguna utilidad a la hora de producir dinero con que sustentarse.

ü  La cultura, religión, actitudes físicas y psicológicas determinando el alto o bajo grado de desarrollo. En la cultura oriental de la Irán, Irak, India, etc. La mujer está impedida para estudiar fuera de actividades relacionadas al hogar, y otras actividades de servicio público como enfermería.

  • Que papel juega la ciencia en el discurso epistemológico desde lo ético y lo político?.

R.  La ciencia conduce y brinda los elementos necesarios para esclarecer la fenomenología humana, la observación de sus actitudes comportamentales y organicionales, del hombre. El papel ético juega su ficha clave en la manera como orienta el conocimiento humano, el saber científico para qué y favor de quién. Lo ético compete el bienestar mismo que busca lo político que está en servicio del hombre y su sociedad. Lo ético brinda las normas que regulan el aprovechamiento del beneficio de la ciencia para el hombre y no para su perjuicio. Lo político hace su parte hacia quien se destina el beneficio de la ciencia, a su vez la promueve y desarrolla mecanismos para que sus hombres hagan ciencia, y examina y establece los campos sociales hacia los cuales la investigación y la técnica permitan el desarrollo y el beneficio de la misma sociedad humana. 

  • Cómo se da el conocimiento en la relación sujeto objeto y el discurso a cerca de la realidad?

En la relación sujeto objeto se  manifiesta a través de tres aspectos de interacción  con la realidad que son:

–          Los modos de trabajar, conocer y ser.

–          La relación sujeto objeto se establece a partir del sujeto que capta su propia exterioridad de aquello que desea conocer, siendo esta la relación entre lo cognoscente produciendo los dos un proceso dialéctico a través de los cuales se capta la realidad

Posiciones teóricas que frente al conocimiento y la ciencia tienen  Platón, Bacon, Popper, Kuhn, Bunge y  Habermas

Desde el punto de vista de cada filósofo, trataron de dar respuesta a una serie de inquietudes, buscaron esclarecerlas para llegar a la verdad pero no mediante un conocimiento  empírico  que sólo era adquirido a través de la experiencia  sino que lo trataron de fundamentar de un rigor plenamente científico, sistemático y teórica.

Platón propuso su  posición respeto a la inferioridad de la doxa u opinión frente a la  veracidad de la ciencia o episteme.

Popper la ciencia surge a  partir de problemas y esto por la falibilidad del conocimiento y de la ciencia

Bacon sustentación y comprobación del conocimiento empírico a través de la estadística, acumulación de datos, observaciones y formulación de hipótesis, de las experiencias.

Kuhn apunta el conocimiento hacia la ciencia en el sentido amplio de la palabra, ruptura de los paradigmas de la ciencia  por el desarrollo del conocimiento.

Mario Bunge ciencia y conocimiento supeditados al saber cotidiano.

Habermas conocimiento y ciencia para un fin determinado, interrelación de reglas lógico – metodológicas e intereses directores del conocimiento.

BIBLIOGRAFÍA

SABINO Carlos A.  Los caminos de la ciencia. 1ª Edición. Colombia. Panamericana Editorial Ltda. 1996.

Documento de Andre Egg.


[1] Gen. 1, 26-30. La creación del hombre.

[2] SABINO Carlos A.  Los caminos de la ciencia. 1ª Edición. Colombia. Panamericana Editorial Ltda. 1996.

 [3] Causa Formal, Material, Eficiente, y Final dadas por Aristóteles que son en si  mismas lo que podemos conocer de un objeto determinado.

CULTURA JUVENIL, CICLO DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN

CULTURA JUVENIL, CICLO DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN

Elkin Páez Chingal

Octubre 18 del 2000

“Las culturas juveniles pueden contemplarse como una metáfora del medio ambiente del que surgen, no es lo mismo ser un joven del campo o la ciudad, de un estrato más alto a uno más bajo, etc. Por otra parte, las culturas juveniles diseñan estrategias concretas de apropiación del espacio: construyen un territorio propio”[1].

“La memoria colectiva de cada generación de jóvenes evoca determinados lugares físicos (una esquina, un local de ocio, una zona de la ciudad). Asimismo la acción de los jóvenes sirve para redescubrir territorios urbanos olvidados o marginales, para dotar de nuevos significados a determinadas zonas de la ciudad, para humanizar plazas y calles”[2].

Cada que nace un niño es una nueva manera de ver el mundo y una nueva construcción y aporte a la torre de la evolución de la humanidad. Cada joven que crece hace parte de una nueva constitución de pensamiento que, por la cercanía entre una y otra brecha generacional producen conflicto, cada generación nueva que nace supera a la anterior en cuanto pretende no cometer los mismos errores o simplemente disfrutar mucho más de lo que lo hizo la anterior generación. ¿O a caso qué joven no ha entrado en conflicto con los adultos?. Todos hemos tenido esta misma dificultad.

El conflicto está en que este cúmulo de enfrentamientos se dan en un mismo espacio, en una misma época, en un mismo contexto. Los adultos pretenden orientar este nuevo pensamiento, pero cuando se hace de manera violenta o muy laxa o sin compromiso, genera en las nuevas generaciones un enfrentamiento y reacciones más violentas en contra de tales posiciones.

La lucha por marcar territorio y demostrar autoridad en los adultos y libertad en los jóvenes, que tienen una mente muy lúcida del mundo aunque insegura, hace que se den tan marcadas diferencias en las expresiones que una y otra generación tienen del mundo, creando entorno así, como lo plantea el documento, nuevas manifestaciones culturales. ¿Pero acaso el mundo y sus sociedades no han ido evolucionando por nuevas formas de pensarlo, sentirlo y vivirlo, siendo los pensamientos juveniles los que construyen el mundo que quieren habitar?. ¿Pero acaso los jóvenes no se hacen también adultos y juegan el papel importante de formar a las nuevas generaciones en el pensamiento que ellos tuvieron del mundo, además que se sienten impotentes cuando no lo logran?.

La situación como la investigó Freeman, me parece más válida cuando se observa que las manifestaciones culturales juveniles son algo natural, anexando, como proceso evolutivo de la humanidad. La dificultad y el punto central, se encuentra en el hecho de que ésta nueva expresión debe ir de la mano y orientada por la experiencia adulta. ¿Pero cómo hacerlo?.

Este si es un punto importante, ¿cómo unir dos o hasta cuatro generaciones que comparten el mismo espacio, tiempo y contexto?pueden convivir y aportar más al mundo desde una conciencia universal y de alteridad?. La educación y la formación son  el punto clave, pero ésta jamás será efectiva en la manera que no parta de la individualidad y particularidad de cada sujeto, pero con la conciencia clara de la eticidad que contribuya para que todos vivamos en este mundo, con conciencia de evolución sí, pero no de destrucción, de normas para la convivencia que ayuden a la libertad y desarrollo de cada ser humano.

Es claro que lo anterior es lo utópico, pero a su vez la única alternativa, pero en la que juega un papel importante el diálogo que pueden tener una generación a otra, que obviamente tienen sus propios espacios, pero que pertenece al espacio que todos comparten, por ello, más que imponer, es sensibilizar con las estrategias que se necesiten para saber que lo que alguien haga afecta a los otros.

Es un punto que corresponde a los adultos, por ser quienes tienen la experiencia, pero por sobretodo porque también fueron jóvenes y son concientes que estos últimos también tienen su aporte y quiere ser validado, en caso de que no se haga es lo que genera reacciones culturales en contra de todo y del resentimiento de no ser tenidos en cuenta en su propia época, buscando un espacio que solo les va a ser dado cuando sean adultos, repitiendo el ciclo violento de quererse imponer aún a costa del pensamiento de la nueva juventud que tiene que soportar sus insatisfacciones e inmadureces.

 


[1] Carles Feixa Pompols en el artículo de “La ciudad Invisible, Territorio de las culturas juveniles”.

[2] Ibid.

UN CONFLICTO SIN SENTIDO QUE SOLO AFECTA A LOS NIÑOS

UN CONFLICTO SIN SENTIDO QUE SOLO AFECTA A LOS NIÑOS

 Elkin Páez Chingal

Agosto 6 del 2000

 

Relatoria de los Artículos: “Estudio sobre el impacto de los conflictos armados en la infancia”. GraÇa Machel.   

“El conflicto armado en Colombia”, Horacio Arango.

 

El eje central de los dos textos toman como punto de  referencia el sentir que se tiene ante el conflicto armado de nuestro país colombiano, como una violación de las leyes nacionales, internacionales humanitarias y derechos humanos, que fueron creadas con el fin de proteger la dignidad humana violentada por  una guerra que solo afecta a la población civil y en especial a los niños.

En épocas actuales donde el conflicto armado por la obtención del poder se agudiza, en una serie de  enfrentamientos directos de guerrilla, paramilitares y ejército en medio de la población civil, donde se destruyen pueblos enteros ante la mirada impávida de sus habitantes que no tienen más alternativa que la de salir huyendo, si pueden, o morir bajo la barbarie de los que así mismos se atribuyeron el título de jueces de sus vidas, surgen una serie de organizaciones de ciudadanos que buscan rescatar el grito silencioso de niños y personas ajenas al conflicto de  las tapias ruinosas y paredes demolidas por los cilindros de gas que sobre sus cabezas cayeron, por unas causas que aún o ni siquiera alcanzan a comprender.

Estas organizaciones que se han interesado por nuestra  situación actual, como lo son la UNICEF, NACIONES UNIDAS, CONVENCIONES DE DERECHOS HUMANOS Y DE LOS NIÑOS, etc;  recogen el sentir de la gran mayoría o resto de pueblo colombiano que se encuentra  en medio del fuego cruzado de otro de “grupo de personas, también colombianos”, quienes en su afán de protagonismo pretenden defender unas “causas dizque justas”, que en su parecer son las que necesitan todo el pueblo colombiano, teniendo el descaro de pensar que son ellos quienes:

Primero: Tienen la razón de ser de toda la humanidad en su ideología, la fuente de deseos para lo que nuestro habitante colombiano de campo o ciudad necesita para ser realmente feliz, el futuro prodigioso, maravilloso y encantador para nuestros niños y nuestro país que está en sus manos, y la prosperidad del hermoso campo que ellos pretenden sembrar con el abono de las cenizas de pueblos que ellos generosamente se han encargado dejar con sus bombas, y ciudadanos quemados luego de sus tiernas torturas, para que así se den esa belleza de frutos con sabor amargo de lágrimas de desplazados, odio y resentimiento ante la vida de niños enrarecidos;

Y segundo, el creer que con su método pueden alcanzar el país lindo que nuestros niños disfrutarán en un futuro a base de torturas y masacres, sometimiento y rendición a los pies de la siniestra y salvaje mente rellena de traumas sociales, problemas de socialización, taras psicológicas y vacíos reeducativos, dignos de la atención de nuestra profesión de PEDOGOGOS REEDUCADORES o prioridades con las que parte una buena campaña presidencial, y que poseen y nos ofrecen tristemente los dirigentes y seguidores acérrimos de dichos grupos armados como fuente de empleo, claro si no nos imponen antes una dictadura; ¡ah! y sin olvidar que todo lo anterior se puede disimular y embellecer, como con la FEA, a base de discursos y retórica ideológica gastada y desfigurada, por no decir barata, que aflora en las mesas de diálogo de paz, “palabra por cierto bastante grande y abstracta al pensamiento filosófico y científico lingüístico coartado en el poco presupuesto invertido para su análisis y discusión”, por parte y parte de quienes en sus manos tienen el destino de la medio bobadita de 45 millones de habitantes, o no se cuantos dice el DANE que somos los colombianos sencillos, malgeniados, bulliciosos, peleones, etc, según apreciaciones que se tenga del común de la gente colombiana.

Mi interés y necesidad surgida con base en las lecturas de los discursos realizados a partir de las CONSULTAS hechas por las organizaciones internacionales, veedoras del cumplimiento de los Derechos humanos y en especial de los Niños, que son quienes más reciben el impacto de las guerras y de quienes de alguna manera se han ido sensibilizando con lo que a diario se ve en las noticias o lo que escribí al principio, y del  agradecimiento a quienes se sintieron colombianos y partes de este cuento de la construcción del mundo que disfrutaremos en unos años con nuestros niños y que dieron viabilidad, al menos en el discurso, sentar un precedente ante lo que esta guerra sin sentido está ocasionando a nuestra patria, y no a los pocos que en su omnipotencia y pretensiones de dios se han adueñados de nuestra patria sin hacer relativamente nada.

Por ello es clave romper con los sofismas de creer que aquí en Colombia no está pasando nada, porque en nuestra cotidianidad universitaria de Niza a otros barrios o pueblos no escuchamos las ráfagas, detonaciones y los gritos, que si escuchan y padecen nuestros hermanos colombianos de los pueblos que nos dan la papa y los alimentos con los que gracias a Dios nutrimos nuestros cuerpos para comprender la realidad nacional.

Creer que 200.000 póngale 1 millón,  son más que 45 millones, incluyendo los niños de los que en tantas ocasiones nos han dicho que de vez en cuando escuchemos, y que el Padre Horacio Arango, SJ. en su discurso el Conflicto Armado, bellamente nos los describe como consenso en los procesos de paz, hasta los niños traumatizados por las guerras, sea porque fueron enfilados, o porque padecieron con sus familias al drama de ser desplazados, nos dan el ejemplo del perdón, el afecto, la amistad, el poder mirar a los otros con igualdad, sin desprecios ni pretensiones superioridad, que esos 200.000 o millón en alguna ocasión perdieron su inocencia a causa inclusive del gobierno, otros 300.000, y que por sus historias de vida piensan que repitiendo el ciclo de violencia y de venganza en toda una patria van a lograr sanar las heridas que en sus vidas recibieron.

No es de pensar que es así, con violencia como solucionamos las cosas, ya que los estudios nos han demostrado los impactos que han ocasionado, no solo en Colombia sino en todo el mundo, los efectos de una guerra que ya estamos padeciendo, pero tampoco es de pensar que no haciendo nada, ni dando de comer, ni vestir, ni de recreación, ni de expectativas a explorar la creatividad de nuestros jóvenes y profesionales se van a solucionar las cosas. Ni tampoco creyendo que depositando el peso de nuestra patria en unos pocos, sea guerrilla, paramilitares, gobierno, ejército, policía, cruz roja, ongs, etc, se da la solución de nuestros conflictos. Es en la concientización de todos y en el apretarnos el cinturón y amarrarnos  bien los pantalones para exigir que unos pocos, que necesitan de nuestra ayuda, actúen como niños malcriados que con hacer la pataleta nacional se les va a dar todo lo que piden.

Esto no puede ser así, necesitamos comenzar a formar a nuestros nuevos gobernantes como unos buenos padres y madres que sepan brindar a todos los hijos de esta nación colombiana lo mejor que necesitan con libertad y autonomía, pero que sepan también corregir y orientar con amor exigente en el momento cuando por su niñez e inmadurez crean que las cosas solo tienen que dárselas cuando quieran, sino que también aprendan a conseguirlas y valorarlas cuando las tienen.

Es decir, los millones restantes al conflicto dejamos tanta conformidad y permisividad exigiendo y dando lo mejor a los que nombramos como nuestros gobernantes, con la claridad de que solo están cumpliendo una función que el mismo pueblo necesita, y no es el pueblo el que se somete al gobernante como ha sido la concepción y la lucha de poder, sino que lo elegimos como un servicio que ayude a equilibrar los recursos de todos.

Por tanto mis amigos guerrilla y paramilitares, es válida la defensa del pueblo que dicen querer hacer, pero no se puede permitir que sea a base de sangre y destrucción, sino pelándonos las manos de trabajo y dando autoridad moral, esto va para la iglesia, “Todos”, como se debería formar a los niños, como debemos comenzar a hacer patria. Y si lo que quieren es poder con mucha pena les decimos que somos más, y aunque no tenemos una propuesta clara para toda la nación, la de ustedes tampoco nos sirve, sino que entre todos debemos realizarla.

A MI MENTE INQUIETA Mis memorias literarias…El día que…simplemente escribí… VERSOS LIBRES

A MI MENTE INQUIETA / VERSOS LIBRES

Elkin Páez Chingal

1997

Frente a mis ojos acontecen muchas imágenes

las cuales se despliegan e influyen intensamente.

 

La caricia suave de mi mente las recibe,

las define e interpreta,

más el corazón ansioso de vivir no desea todo aquello.

 

Las cosas pasan frente a mi corazón… y el es libre,

vive cada momento intensamente

y no se aprisiona por las imágenes…

 

Pero la mente se contrapone

y le interpela su poder,

se arroja sobre él

cohibiéndole la gracia se sentir.

 

Más la gracia de la unión

de aquello que los hace inseparables,

derrota la barrera que los separa

fundiéndolos en uno solo

y conformando aquello que soy.

 

Nada se contrapone,

llega el equilibrio y mente y corazón

se funden en un solo espíritu,

Espíritu que se expresa a través de un cuerpo

y cuerpo que es materia y expresión de lo existente.

 

Y es entonces,

cuando todas aquellas imágenes que se cruzan en mi mente

cobran vida, sentido y realidad

y mi mente inquieta

aprende a volar

haciendo su nido

entre lo real y lo ideal.

UN MUNDO EN EL QUE QUEPAMOS TODOS / FORMACIÓN EN GRUPOS

UN MUNDO EN EL QUE QUEPAMOS TODOS

FORMACIÓN EN GRUPOS / FUNDAMENTADO EN EL LIBRO EL JUEGO Y EL ARTE DE SER HUMANO

Elkin Páez Chingal

Mayo 19 del 2001

Cuan difícil es expresar para un individuo un sentimiento, una palabra, un pensamiento, cuando se sabe que va a ser recibido por otro, que tiene su propio sentimiento, palabra, o pensamiento. Es un individuo que deja de ser  uno para ser dos, y dos con otro que ya son más y juntos todos conforman un todo y una agrupación diversa, variada.

Son juegos de palabras pero que en la realidad de la interacción hacen mucho más compleja esta relación del uno con el otro, y otro y otros más que comparten un mismo espacio y una misma posibilidad de todos juntos poder estar, en ese mismo espacio y tiempo similar.

Cuando se habla de grupo, se viene a la mente la reunión de personas que comparten un mismo fin, fin que es el desarrollarse dentro del mismo y alcanzar  objetivos comunes. Dentro de este se experimentan vivencias que enriquecen las relaciones con un cúmulo de sentimientos, pensamientos, recuerdos, acciones, del mismo con el otro, y ese otro que va ampliando su definición hacia un concepto más específico, en cuanto al tipo de relación y afinidad que se establezca y el tipo de contacto que se dé.

Pero, ¿qué hace de especial  el que se esté hablando de grupos?, y ¿por qué entonces se habla de formación en grupos?, ¿qué dificultad existe en la formación de los mismos, cuando ya se sabe que se trata de la unión de más de dos personas que comparten un mismo fin?.

Desde el plano conceptual, por lo menos por ahora, no representa ningún problema, pero cuando se pasa a la realidad y se observa que no estamos hablando de palabras de otro y otro que se juntan, sino de personas que se juntan, cambia la cosa, porque deja de ser un problema de palabras juntas, para encontrar las palabras justas que nos hablen de lo que es en sí un grupo y añadiendo, todo lo que se vive en este.

Por ello, paso a expresar mi propia experiencia, donde mi yo interactúa con el otro, y observo que desde el plano conceptual existen muchas vivencias, en mi respectivo grupo, de gran riqueza y variedad, que me hacen difícil una definición en palabras cuando la experiencia las sobrepasa, y más aún, cuando en mi misma definición caigo en cuenta de dar respuesta a que grupo específico me estoy refiriendo, o cual es el sentido y finalidad que pretendo, ya no solo de un grupo, sino a los determinados grupos a los que pertenezco, buscando entonces, si hablo en este plano de escribirle al grupo en general, las palabras más adecuadas para referirme a este.

Sigo con este juego de palabras, como una forma de expresar la experiencia tenida con el libro el juego y el arte de ser humano, en donde experimentaba con emoción como la palabra bien encausada, era capaz de desenmarañar el vivir humano, precisamente en palabras, y un cúmulo de  vivencias escritas que explicaban variedad de formas de interacción en cada grupo humano, y cómo la palabra misma cobró tal fuerza en el curso humano, de su juego eterno, como el medio para conservar la existencia misma del grupo, a través de este elemento vital de la palabra, como el medio de comunicación donde uno y otro establecían contacto y la relación de cercanía o lejanía, cuando no había una suficiente capacidad de comunicación.

Claro, solo me he quedado con las palabras, ¿dónde quedan los demás elementos con los que el hombre hace que realmente se sienta en grupo, como las emociones, las sensaciones, los sentimientos, los pensamientos, disertaciones e imaginaciones, eso desde el plano interno del sujeto, ¿y el cuerpo mismo, como expresión externa, en todas sus dimensiones, y palabra añadida pero sin la cual no habría posibilidad alguna de grupo, ya que se podría, desde mi experiencia con el otro, que se necesita del cuerpo como elemento vital con el que puedo establecer contacto directo con el otro y experimentar ahora sí aquellas sensaciones y pensamientos que buscan definir mi experiencia con el otro y que las hago según como hayan sido escritas en poemas, relatos, prosas, crónicas, proclamas, cuentos, etc, y el pretexto que dio para utilizar infinidad de formas que el hombre en su juego mismo y arte de ser humano ha encontrado para definir su relación con el otro, por ahora que es el tema a tratar. Me  pregunto incluso, como otro punto a ver y que se me ocurre, ¿si he de necesitar de este cuerpo para conformar un grupo?.

¿Por qué utilizar en este caso las palabras?, elemento creado en el juego y el arte de ser humano, capaz de conformar un grupo – concepto con el que estamos definiendo lo que aparece al principio – , o por  el contrario destruirlo todo como expresión de reclamo o en el caso nuevamente contrario, conformarlo por la buena o mala comunicación existente.

Si el problema para que exista un grupo es solo de palabras, y aportando al título de este escrito, que es mi intencionalidad dejar plasmado, solo bastaría, para el juego y el arte de ser humano, que no puede estar solo y necesita del otro y otros conformando un  grupo, encontrar las palabras adecuadas para ello y se acabaría el problema.

Pero como lo dije, ¿será solo un problema de palabras? Acaso no es más bien un  problema de significados y que desde mi experiencia en el grupo, se interprete de cada palabra?, ¿pero acaso el otro y los otros no tienen sus propios significados a las palabras que utilizan para definir sus propias experiencias?.

¿Qué problema no?, Claro que ya está solucionado, para que no nos asustemos, y en esto está el sentido más vital del “grupo”, que no voy a definir pero que sí concretizo, como el verdadero entendimiento y concordancia, más nuevas palabras que añado y que si se quieren definir pueden ser consultadas en el diccionario, que garantiza su existencia en la posibilidad de relacionarse con el otro. “UN LENGUAJE COMÚN A TODOS”.

 

Hasta ahora tampoco hay nada nuevo, es decir que un grupo es aquel que comparte un mismo lenguaje, pero si hago nuevamente referencia al título, de ¿por qué expreso entonces, formación en grupos, un mundo en el que quepamos todos?,   que no es planteamiento nuevo, pero no se ha solucionado.

¿Qué fragilidad estoy encontrando en la definición de grupo cuando hablo de mundo y que quepamos todos?, o ¿acaso no será que en mi intencionalidad por acomodar esta idea de grupo, no esté utilizando palabras adecuadas, o las utilice sin un orden lógico establecido que de validez a lo que estoy diciendo?.

Bueno ese no es el punto, bueno si, lo que sucede es que si todo grupo, para serlo tiene en común el lenguaje, y si ya no vemos el grupo como un espacio reducido, es decir para los que comparten el mismo lenguaje, ¿cómo garantizar que una variedad de lenguajes, (que en este caso hice referencia netamente a la palabra) dé la posibilidad de existencia a cada grupo, en su lenguaje propio, pero en el lenguaje común que no busque afectar al otro, añadiendo para esto palabras como la intencionalidad, el desarrollo, las necesidades, progreso, justicia, paz, el futuro, etc, palabras simplemente, pero que han ocasionado guerras y la destrucción de grupos humanos, en su afán por imponerse unos a otros, cuando finalmente y en uso de la palabra, lo que buscan en sí es un espacio propio en el que quepan todos, claro es el problema de la globalización, otra palabra que demuestra el problema del lenguaje en el arte del ser humano, pero que no que no pongo como título, porque no es mi interés resaltar, quedando abierto el espacio a las palabras de todos y no solo las mías.

Gracias por este espacio de lenguaje para poder expresar le necesidad como individuo en grupo de tener un mundo en el que quepamos todos.

UNA INVITACIÓN A QUE REFLEXIONEMOS EL POR QUÉ SOMOS SUJETOS ÉTICOS

CONFORMACIÓN DEL HOMBRE COMO SUJETO ÉTICO

 

INTRODUCCIÓN

Para nadie es extraño saber que el hombre es un sujeto ético, que se encuentra regido por normas, leyes y parámetros de vida, que regulan su actuar y comportamiento en medio del contexto en el cual se desenvuelve. Asimismo el hombre ha necesitado construir y valerse de dichas normas, valores y leyes para poder vivir y ser en este mundo; de otra manera se vería indefenso y supeditado a ser “otro más”, dominado por el universo, sin la conciencia plena de lo que es y significa el espacio que habita con la capacidad que tiene de transformarlo, bajo una libertad excepcional que lo hacen único ante las demás especies de la naturaleza con los que comparte esta “morada” . o .”Ethos”[1].

En este trabajo se tienen en cuenta los siguientes interrogantes, como ejes temáticos que permiten reflexionar el entorno ético del hombre en un contexto universal que ha propendido por el desarrollo humano, pero que a su vez se ha visto atacado por la manifestación de la violencia que reacciona en contra del objeto de estudio de la ética misma, “el ser del hombre en su morada.”.

Pero, ¿Cómo surge esa necesidad del hombre por implantarse a sí mismo normas y principios éticos? . ¿Esta conformación ética en el hombre es algo natural o una invención Convencional?

*      ¿Por qué el hombre llega a constituirse en un sujeto ético dentro del mundo?.

*      ¿Qué es en sí la ética y qué significado ha tenido para el hombre en su relación con la manera de ser y estar en el mundo? .

 

II. NATURALEZA ÉTICA DEL HOMBRE

Y SU ESTAR EN EL MUNDO

El hombre es un sujeto ético que, por la regulación de sus actos, va construyendo su propia naturaleza humana, ya que, a diferencia de los demás seres de la naturaleza no la posee, sino que debe construirla y determinarla, según su conciencia y estado de abstracción de su propio entorno y morada .

Como seres partícipes de este mundo, nos constituimos en una especie ética por dos razones fundamentales[2]:

1). Porque nos movemos en el mundo con un grado de libertad infinitamente mayor que cualquiera de las especies de la naturaleza, superamos los determinismos físicos o bióticos que las leyes naturales proporcionan a cada especie para responder a determinadas situaciones, como es el caso del mimetismo en los invertebrados, los picos de las aves, la agresividad y fiereza de los felinos, el cuello largo para alcanzar alimentos en la copa de los árboles y una infinidad de características biológicas a cuantas especies hay, que el ser humano, a diferencia de la naturaleza, desarrolla y apropia según sus necesidades y gusto.

Esta libertad para decidir sobre los actos que vamos a realizar para responder ante determinada situación, surge del hecho de ser nosotros la especie menos acabada de hacer y por lo mismo más abierta a muy variadas posibilidades de desarrollo, de completamos e intentar hacerlo mediante la adaptación e innovación ante cada situación, con respuestas hacia los otros de las cuales nos asombramos y nos vemos afectados por ellas, gracias a la gran libertad que tenemos de poder escoger y rectificar nuestros actos por la reflexión ética de los mismos.

2). Somos la única especie natural que tiene que dar cuenta de sus actos y justificar su conducta ante una sociedad en la que se constituye y se establece su morada.

Así pues, se puede decir que, la ética y la moral son inherentes a la vida del hombre como personas y como miembros constitutivos de una sociedad. Existe una compenetración entre hombre y naturaleza que establece de donde surgen las dos razones anteriores y fundamentales de por qué el hombre es un sujeto ético, y que pueden dar algunas pistas de donde surge la manifestación ética en el hombre, partiendo de la misma relación que se da entre hombre y Mundo.

 

La madre Tierra se extiende vaga y solitaria en la quietud y tranquilidad de sus designios ya establecidos. Sus especies internas    confluyen en         un mundo  mágico   de paisajes de ensueño,         de intercambios, simbiosis y cadenas alimentarlas, reguladas únicamente por las leyes de la naturaleza.

Una a otra especie son útiles entre sí y no necesitan más que dejarse atrapar por la gracia de una Creación que les dio la posibilidad de existencia e interacción, sin la mínima necesidad de pensar en el futuro, ni la preocupación de dictaminarse a sí misma normas para convivir o para alcanzar o construir sus proyectos de vida.

No existe entre la naturaleza parámetros, ni juicios de valor de bueno o malo; tan solo la vida misma regula y establece sus normas de supervivencia; y cualquier cambio que se arranque de tanta quietud y plenitud natural, se debe a las palpitaciones de la Madre Tierra, que origina montañas, mares, los surcos de los ríos con sus valles, dando una nueva ubicación a cada especie según su condición física ya establecida.

Por consiguiente, la naturaleza, en medio de su pluridiversidad de formas y manifestaciones, se encuentra ya determinada a un mundo que no puede escoger y que no hace consciente, sino que se asienta en un orden preestablecido desde la creación que lo regula todo y que no le deja más avance y transformación que la evolución de sus especies; a partir de cambios drásticos del mundo en que habita

 

¿Qsucede entonces con el hombre que igualmente hace parte de esta naturaleza?.

Surge de entre ella como un animal cualquiera, una especie como otra, que cohabita con las demás y que se rige por su instinto natural. Nace indefenso y desproporcionado en cualidades físicas para sobrevivir en este mundo indómito, pero con la gran diferencia que, su instinto natural, ha sido dotado de la racionalidad que lo lleva a optar por la posibilidad de no conformarse con solo estar en el mundo, como lo hacen las demás especies que se ven supeditadas a un orden establecido y acabado, sino que hace de su vida, la comprensión y reflexión de la manera de ser y estar en el mundo; crea su hábitat, su entorno, su Ethos; y pasa del instinto a la determinación del carácter y comportamiento propio de su actuar .

A diferencia de los demás seres de la naturaleza que aparecen con la plenitud de ser , el hombre con su racionalidad debe superar la barrera de la animalidad y encontrar a sí mismo aquello que es.

A diferencia de los demás seres que son acabados, el hombre es un ser inacabado. Su vida es un proceso en constante autoconstrucción por su autorrealización. El animal no puede salirse de los límites que le presenta la naturaleza. En cambio, el hombre a lo largo de toda la historia de la humanidad ha ido rompiendo sucesivamente todos los límites y los obstáculos que la naturaleza y el medio le han impuesto, para ubicarse a sí mismo en el espacio que crea conforme al desarrollo de su conciencia de lo que es ser y estar en el mundo, siendo este punto lo que busca hallar el estudio de la ética.

 

III. CONFIGURACIÓN ÉTICA DE LA PERSONA

Y SU SIGNIFICACIÓN

Después de saber que por naturaleza el hombre es un sujeto ético, tengamos en cuenta que el concepto de ética ha sido una creación cultural y se constituye como un problema del lenguaje para los griegos, quienes fueron los primeros en plantear esta problemática, que luego la retomaron los distintos filósofos hasta darle la connotación que en la actualidad tiene. Por ello en el tema siguiente analizaremos la configuración de la ética desde su etimología, como una manera más de reflexionar el sentido mismo que ha dado el hombre a esta palabra como un mecanismo para conducir y regir su vida a través de ella.

 

A.   ETIMOLOGÍA Y SIGNIFICACIÓN GRIEGA

Tomemos como punto de partida, para abordar este tema, el concepto de la ética desde su etimología y significación:

La palabra ética procede del vocablo griego Ethos, que posee dos sentidos fundamentales :

1.  Según el primer sentido y más antigua concepción, significaba residencia, morada, lugar donde se habita. Se usaba, sobre todo en poesía, con referencia a los animales, para aludir a los lugares donde se crían y encuentran, a los de sus pastos y guaridas. Luego, se aplico a los pueblos y a los hombres en el sentido de su país y lugar de residencia dentro del Estado.

Esto lleva a definir la ética como la relación que tiene el hombre con su mundo y con los demás hombres con los cuales habita y coparticipa de esta morada que Sirve de residencia y hogar para sí mismo y muchas más especies.

La acepción de la palabra Ethos se ha visto filosóficamente prestigiada y resignificada en nuestro tiempo por filósofos de la talla de Heidegger , quien la concibe como el pensar que afirma la morada del hombre en el ser, la verdad del ser como elemento originario del hombre. Concepción que expuso en su Carta sobre el humanismo y donde nos hace notar que la ética para él, es lo mismo que Ontología o estudio del ser, pero añadiéndole un nuevo aspecto, como el estudio del ser desde su propia morada.

La concepción de la Ética como Morada, que ha sido retomada también por muchos autores modernos y contemporáneos, ya se había comenzado a ver desde las Categorías aristotélicas. Pero con un tinte especial, ya tenía en cuenta que, la relación de la ética con su acepción de “lugar” , no se refiere ahora al lugar exterior o país en que se vive, Sino del lugar que el hombre porta en sí mismo, de su actitud Interior, de su referencia a sí mismo y al mundo.  El Ethos es el suelo firme, el fundamento de la praxis, la raíz de la que brotan todos los actos humanos en su propia naturaleza.

La interpretación del Ethos como él “desde” del hombre es, parcial pero no arbitraria. Hay rastros de la Ética bajo esta acepción en Aristóteles y Zenón el estoico que sostienen que el Ethos es la fuente de la vida de la cual manan los actos singulares.

Pese a la anterior posición de la ética como lugar, la acepción del vocablo Ethos también atañe directamente a la ética, significa modo de ser o carácter.

2.  Siguiendo con el texto de Aranguren, pasa este a retomar a Xavier de Zubiri, quien ha precisado la significación de la ética como referente al Modo de ser y carácter de la persona con las siguientes palabras:

El vocablo Ethos tiene un sentido infinitamente más amplio que el que damos a la palabra ética. Lo ético comprende ante todo, las disposiciones del hombre en la vida, su carácter, sus costumbres y, naturalmente también lo moral. En realidad se podría traducir por modo o forma de vida, en el sentido hondo de la palabra, a diferencia de la simple “manera[3]” de ser.

En este sentido, la ética no solo busca determinar el modo de ser y estar del hombre en el mundo, sino que busca especificar bajo que carácter y costumbres ha de habitar dentro de este y cuál es la forma de vida que tiene que llevar dentro de dicha morada. Concepción esta que, como mencioné anteriormente, ha sido la más aplicada al objeto de estudio de la ética, ya no a la vida sino al carácter adquirido en ella.

Pero ahora retengamos y hagamos énfasis en lo que significa la palabra “carácter” dentro de la concepción de la ética; Carácter, pero no en el sentido biológico de “temperamento” , dado con las estructuras psicológicas, sino en el modo de ser o forma de vida que se va adquiriendo, apropiando, incorporando, a lo largo de la existencia.                                                                      

 

B.  APROPIACIÓN DEL ETHOS, CARÁCTER O PERSONALIDAD MORAL[4]

A la vida venimos con una naturaleza”, con un haber” dado por determinaciones biológicas o genéticas. Pero a lo largo de la vida conquistamos un carácter, un haber” por apropiación de la cultura, educación comportamientos particulares, y este “haber” es el que importa a la ética. Lo que se ha llegado a ser con lo que se era por naturaleza, es decir una especie o ser más en el universo, un objeto, un animal, y lo que en ella y sobre ella hemos impreso desde nuestra condición humana: el “carácter[5]“, nuestra personalidad y construcción de la sociedad.

El Carácter éticamente considerado es, la personalidad moral del sujeto, que configura su ser según su concepción de lo que es bueno o malo y que lo lleva a actuar según la regulación que le da su propia personalidad a todos sus actos, considerándolos apropiados o no a sus propios juicios.

¿Cómo acontece esta apropiación del carácter en la persona[6]?. Es la etimología      quien  nos         lo       dice, según hace    notar Aristóteles, recapitulado por Aranguren : Ëthos deriva de Ethos, lo cual quiere decir        que el carácter se logra mediante el habito, que   el       Ëthos no es         lo mismo que el phatos (Temperamento), dado por naturaleza, sino que adquirido    por         hábito         (virtud o vicio). El Ethos se      adquiere      mediante hábito, pero a su vez los hábitos nacen por repetición de actos iguales. Mas, recíprocamente, los hábitos constituyen el principio intrínseco de los actos, estableciéndose así un círculo ethos-hábitos-actos.

Ethos es carácter, acuñado e impreso en el alma por el hábito. Pero de otra parte, el Ethos es también, a través del hábito, fuente de los actos. Esta tensión, sin contradicción entre el Ethos como Kharakter y el ëthos como pegé -Unión- , definiría el ámbito conceptual de la idea central de la ética.

De lo anterior resultan entonces tres conceptos éticos griegos fundamentales desde los cuales se da la discusión respecto al objeto de estudio que pretende analizar la ética. Estos son los de ëthos -Morada, carácter-, el de éthos o Héxis – modo de ser y posesión – y uno nuevo, el de Energeia -Vivificación-. Según la Etimología, el fundamental, aquel del que deriva el nombre mismo de «ética» debe ser el primero. Y, sin embargo, la ética clásica y moderna se ha ocupado constantemente de !os actos morales y de los hábitos (Virtudes y Vidas), pero ha preferido el ethos. ¿Por qué? Tal vez la etimología latina ayude a explicar este extraño fen6meno. Pero antes de pasar a ello se debe esclarecer las nuevas dimensiones éticas que aporta la palabra Héxis.

La palabra héxis no es, ni mucho menos, sinónima de éthos. En primer lugar, porque antes de su sentido ético posee otro natural, que es el que hemos analizado hasta ahora, y según el cual significa “modo de ser” . Héxis en sí significa Modo de ser que uno posee (héxis significa también posesión). Aranguren retorna este término como «Talante», es decir el modo de vivir anímicamente el «atemperamiento» , <Temperamentum) sensitivo que uno adopta frente a la realidad, es también y aun primariamente, héxis, a diferencia de lo que hemos llamado actitud, y que se correspondería más bien con la diáthesis (actitud). El de energeia no se retoma porque simplemente hace relación a la fuerza que se le imprime a la vida, la energía más que el carácter que imprime la connotación misma de la palabra ética.

Para terminar con la configuración de la ética desde su etimología y significación que dio el hombre a este concepto, pasemos al planteamiento latino que nos da mayor argumentación al sentido mismo de la ética desde el planteamiento de José Luis Aranguren .

 

C.  DIFERENCIACIÓN ENTRE LA ÉTICA GRIEGA Y LA MORAL LATINA

En latín no hay una palabra para traducir ëthos y otra para traducir éthos, sino que ambas se expresan con la misma, “mos”. Esta indiferenciación verbal ha tenido gran influencia en una concepción ulterior de la ética, la concepción que ha prevalecido a lo largo de la historia como “moral – costumbres”, que es lo que expone Aranguren para argumentar la concepción ulterior adoptada desde el latín.

Pero naturalmente, el hecho de que solo exista una sola palabra latina “mos”, no significa que desde el principio se perdiesen sus distintas acepciones, claramente perceptibles en el latín clásico. Se ha visto ya que la obra moral del hombre parece consistir, al hilo de la etimología griega, en la adquisición de un modo de ser. Pero este modo de ser se logra y afirma gradualmente, por la naturaleza misma del hombre inacabada, libre, perfectible y adaptable, por lo cual se dan diferentes niveles de apropiación del hombre para adquirir su modo de ser a través de las costumbres.

El más bajo de los niveles para la apropiación de un modo de ser, sería el de phatos, o temperamento de donde se desprenden los sentimientos, porque, aunque son ciertamente propios de cada persona, son a su vez pasajeros y de cualquier modo, escasamente dependen de la voluntad propia, semejándonos a los animales que también los poseen, en cuanto son nuestras reacciones e instintos naturales para estar en el mundo y en cuanto nos son dados como a las demás especies.

Las costumbres significan ya un grado mucho más alto de posesión, pero no es el ideal, porque nos son dados por la cultura en la cual nos desarrollamos y formamos, haciéndonos, en grado superior a los animales que habitan en manadas y regidos por normas instintivas y dadas, pertenecer a una comunidad determinada que regula nuestros actos para la convivencia con costumbres predadas por el mismo hombre.

De alguna manera las costumbres garantizan nuestro estar en el mundo, permitiéndonos desarrollar nuestra manera de ser en el mismo a través de la adquisición de una serie de cualidades y hábitos adoptados convencionalmente o inspirados, que permiten establecer una buena relación y convivencia dentro del espacio que habitamos. Este aspecto responde al segundo punto de por qué el hombre es un sujeto ético, en cuanto tiene que justificar sus actos ante las costumbres determinadas por su comunidad.

Por encima de ellas, está el carácter, que constituye una impresión de rasgos en la persona misma: el carácter determina la personalidad que hemos conquistado a través de la vida, lo que hemos hecho de nosotros mismos, viviendo. Es decir, responde al primer argumento de por qué el hombre es un sujeto ético, en cuanto a que a sí mismo construye su propia vida y da razón de ser a su estar en el mundo.

La significación de mos o mores = moral, como “costumbre ­hábito” , es la más utilizada y la que acabó por prevalecer aún en nuestros días, aunque hay que tener en cuenta que esta palabra tiene dos acepciones.

El primer, Mos” con el sentido de carácter, se observa reiteradamente en un breve escrito que Aranguren retorna como ejemplo del “De amicita” de Cicerón, quien exponía el carácter como algo cambiante, (¿Qué diré de la dulzura de su carácter?); (Decía que frecuentemente cambian los caracteres ; tras haber probado el carácter de los amigos). El segundo, Mos, en su sentido plenior , significa, como ëthos, modo de ser o carácter. Pero se insiste que el carácter se adquiere por hábito, se adquiere viviendo.

Mos significa, también costumbre. Y, en fin, puede significar ocasionalmente “sentimientos”, porque constituyen una primera inclinación del hombre por aprovechar su libertad. Digamos ahora sin embargo, que la diferencia de sentido entre mos = ëthos y mos = éthos estaba amenazada desde el principio por la Identidad del vocablo. Es verdad, sigue Aranguren diciendo que, Santo Tomás continúa señalando agudamente la distinción, pero la verdad es que ya desde el mismo Aristóteles, la reflexión ética había comenzado a deslizarse desde el plano del ëthos al del éthe (héxeis), desde el plano del carácter moral al de su desgajamiento en los distintos hábitos (virtudes y vicios).

De tal manera que el concepto plenario de ëthos está presente en Aristóteles, pero solo de una manera latente y por eso únicamente un aristotelista, Sir W. David Ross, ha acertado a traducir ëthos – a veces cuando el griego no emplea exactamente esta palabra – por status of character, igualmente escribiendo sobre la importancia del concepto de carácter moral. Afirma Aranguren, que tal vez no sea una simple casualidad el hecho de que Teofrasto, haya escrito un libro titulado precisamente “los caracteres éticos”.

 

D.  CONFIGURACIÓN DEL CONCEPTO DE ÉTICA EN LA ACTUALIDAD

La Stoa antigua tendió a contener deslizamiento de las acepciones de la ética mediante tres conceptos:

 

*      El de ëthos como raíz o fuente de los actos, y que se ha hecho referencia anteriormente.

*      El de que el fin de la vida consiste en “vivir consecuentemente” (homologouménos), es decir, en inalterable, en constante conformidad consigo mismo.

*      Y el de la Unidad (pegue) fundamental de la virtud.

 

La especificación clara entre lo que representa la ética diferenciándola de la moral, se da en el deslizamiento que se acentúa después, dentro del área del latín, al prevalecer el sentido de mos como hábito. El mismo plural mores, traduciendo anormalmente un singular, y no solo gramatical sino, sobre todo, real, el singular éthos, ayudaba a la perdida del concepto fundamental de la Ética, el que le había dado su nombre mismo. Mos termina por perder su sentido plenior para significar habitus, que es más que éthos, pero menos que ëthos, aunque por otra parte, contenga una nueva dimensi6n, la de habitudo, que traduce el griego héxis.

Todas estas curiosidades etimológicas nos llevan a encontrar sentido al significado más actual, usual y simple adoptado por Savater[7] para diferenciar estos dos conceptos tan similares, pero con una connotación particular, entendiéndose como moral las costumbres y hábitos que se dan en determinado lugar o adoptado por una comunidad de personas, y ética como el estudio y regulación de estas costumbres que dan el sentido mismo de la moral.

 

Como conclusiones a este trabajo se pueden decir las siguientes:

*      El hombre no se conforma como un sujeto ético porque sea un ser de costumbres, de hábitos y reglas como se afirmó al principio, ya que esta definición corresponde más bien a la conformación del hombre como ser moral, según la conclusión a la que se llegó luego del rastreo etimológico a las palabras ética y moral.

*      El hombre se conforma como sujeto ético en la medida que es el único ser de la naturaleza que construye y reflexiona estas costumbres o hábitos caracterizados por la moral, como contribución a la construcción de su modo de ser dentro del mundo, es decir la reflexión que el hombre hace a su propio entorno, la manera como ha de habitar en él, y el carácter que ha de asumir para alcanzar su desarrollo humano inacabado.

*      Pasando al tema de la violencia, podemos definirla y analizarla como la manifestación del hombre desde su misma libertad y opción que nuestros días, aunque hay que tener en cuenta que esta palabra tiene dos acepciones.

*      Atenta, contra su desarrollo humano y que transgrede las normas y rumbo que otorga la reflexión ética.


 [1] ARANGUREN José Luis; Ética; Octava Impresión; Salamanca – España; ED Alianza Universal de       Textos, 1995, Pág. 21

[2] Lineamientos Pedagógicos para la formación ética. Ministerio de educación colombiana. Proyectos Educativos Institucionales para la Ley 115 de 1994.

[3] Ibid

[4] Cfr Aranguren, pg 292 – 293

[5] Ibid

[6] Ibid

[7] SAVATER Fernando, Ética para Amador.

POR LA CONSTRUCCIÓN DE UN PENSAMIENTO AUTÉNTICAMENTE LATINOAMERICANO

PENSAMIENTO Y FILOSOFÍA LATINOAMERICANA

MAYO DE 1999

 

Decir que por nuestras mentes circulan corrientes de pensamientos e ideas filosóficas originales, y que a su vez estas hayan sido alimentadas por el impulso ideológico de un cerebro  auténticamente latinoamericano, puede parecer para muchos, más que un atrevimiento, una fantasía, que atenta contra los parámetros establecidos de pensamiento, cultura y filosofía  mundial, para los cuales lo nuestro no es sino la mera copia y el leve intento de querer semejarnos a aquellos que sí producen y han producido conocimiento filosófico a lo largo de la historia.

¿Y cuáles son esos parámetros de pensamiento, cultura y filosofía mundial, para los cuales nuestro pensamiento filosófico e ideológico no es válido?, ¿Qué es en sí pensamiento mundial y/o universal?, ¿Qué función cumple el crear conciencia de  tener que encontrar  nuestra Identidad Americana y humana para comenzar a hablar de pensamiento “Latinoamericano?”, ¿Cuáles han sido algunas de las expresiones y exponentes de nuestro pensamiento, que han entrado a quedar subvaloradas o discriminadas frente a las corrientes y exponentes del pensamiento universal tradicionales como la griega, la alemana, francesa por decir algunas?, ¿Cuál ha sido y puede ser nuestro aporte al pensamiento universal, y el camino que hemos de tomar para ello?.

Fueron estas preguntas, y muchas otras inquietudes, que me surgieron en un primer escrito que hice, respecto a este tema, en el curso de Pensamiento Latinoamericano, y que me llevaron  a considerar la necesidad de tener que darles respuesta, para ponerle orden a este texto, y resaltar así la esencia de lo que quiero exponer como mi tesis, y que expongo a continuación.

Nosotros, como pueblo americano, tenemos la necesidad imperiosa de configurar la Identidad de nuestro Continente a partir del sincretismo y pluralidad de sus gentes y naciones; saber quiénes somos, la razón de ser y actuar de nuestra humanidad[1], bajo la mirada y óptica de pensadores y filósofos autóctonos; capaces de superar el relegamiento y discriminación a los que ha sido sometido nuestro continente  por el resto mundo  y sus propias gentes que han carecido de la educación, formación, sentido de esfuerzo, trabajo, unidad y   pertenencia por su terruño americano, que los hace “ciudadanos del Mundo”; elementos estos necesarios para sentar un precedente de pensamiento filosófico, que no hemos tenido,  pero que se hace cuantioso tener a la hora de dar respuestas al mundo,  y ubicarse dentro del mismo con ecuánime posición en estos procesos modernos de globalización[2], para los cuales América no puede quedar atrás.

 

Y para hacer más claro lo anterior, concreto mi tesis en el siguiente mapa conceptual:

 

                 PENSAMIENTO                                                          IDENTIDAD

MUNDO

 

                CONSTRUYAN       PENSADORES AUTÓCTONOS CONFIGUREN

          

AMÉRICA

 

REFERENTE AL PENSAMIENTO UNIVERSAL

Comencemos diciendo que se puede hablar de pensamiento universal en la medida que éste tenga marcos referenciales teóricos y experienciales de todo lugar, y que a su vez sea congruente y con posibilidad de aplicarlo y explicarlo en todo lugar[3].

 En otras palabras, lo que quiero decir es que, cuando me pregunto qué es pensamiento, me respondo haciendo referencia a la posibilidad  que tiene el hombre de reflexionar el mundo que le rodea, establecer y emitir juicios de él y dar posibles explicaciones y respuestas a los fenómenos que van ocurriendo ad Intra del hombre y fuera de él, gracias a la razón y a la posibilidad que tiene para interactuar  consigo mismo, el otro y lo otro.

Asimismo, este pensamiento se va haciendo universal en la medida que recoge el mismo sentir de otros hombres respecto a las mismas inquietudes, aceptándolo como propio para un mismo lugar y tiempo y todos sus miembros, y luego, con el evolucionar del tiempo y la ruptura de fronteras se va expandiendo por todo el mundo, llegándose a aceptar, imponer, rechazar o serle totalmente indiferente. Es el caso de los grandes hombres que han logrado perpetuar su nombre y sus escritos u obras, y que conocemos como filósofos, caudillos, etc, para los cuales el mundo mismo les sirvió y les hizo escuela gracias a su pensamiento, y otros tantos que con su pensamiento han gobernado en el mundo y administrado el conocimiento que del mundo se han prodigado.

Explicando más sobre pensamiento universal puedo decir que este ha de tener puntos de referencia, es decir puntos de comparación que permitan que la idea de un sujeto, coincida con otro tipo de ideas de otros sujetos, de otros lugares, y que a su vez, este conjunto de ideas, estén en la capacidad de explicar el objeto pensado de una manera acorde a todo lo que se ha pensado respecto a dicho objeto.

Al hacerse este proceso mental y de pensamiento, se van formando las teorías, que recogen una suma de ideas, pensamientos, que nos dan un marco referencial y estándar de que eso que se pensó es igual o aplicable para todo lugar. Claro que este tipo de concepción no tiene en cuenta que el pensamiento y la aceptación no es el mismo para todos, pero es válido y universal porque se reconoce y se acepta como una manera de explicar y responder a las inquietudes que el hombre se ha hecho a lo largo del tiempo, como ha sido su pregunta sobre el origen y por qué de las cosas.

 Hago la aclaración, de que estoy hablando de una concepción de pensamiento general, como aquella capacidad inherente del hombre que le permite reflexionar el mundo, discernirlo, emitir juicios de él, cuestionarlo, darle respuestas y no de cómo se da o se produce, tema que me llevaría ha efectuar una teoría del conocimiento,  y retomar  formas de organizar y establecer nuestro proceso mental del  pensar actuales; como lo plantean los Zubiría con sus Mente Factos, que establecen que el pensamiento se da en la medida que se van conformando las nociones, los conceptos, y de estos una mejor asimilación para poder conocer de manera lógica. O el planteamiento de Edgar Morin  y su Pensamiento Complejo o complexus, que  reflexiona el pensamiento con el ser mismo del hombre  que se mueve en tres dimensiones:

–          Dialógico: Como la dualidad, en el seno de la Unidad,  que presenta y vive el hombre entre el orden y el desorden y su doble estado de ánimo entre la vida y muerte, alegría y tristeza que juntos lo conforman en una Unidad, el cual se obliga a tener que pensarla en ese dualismo, estableciendo el mismo pensamiento concepciones dialógicas, que son contrarias en si mismas. Para lo cual pongo el ejemplo que me presentaron en una charla y video sobre este tema con el Quijote, en el cual este personaje, solo era posible en la dupleta de dos personajes distintos Quijote – Sancho los  que conforman su Unidad, sin el uno o el otro no se da el Quijote. Otro ejemplo lo tenemos en el mismo Kant, el cual explica y manifiesta como la misma razón entra a cuestionase en contradicciones al tener que explicar los tres conceptos fundamentales que son el Yo, el Mundo y Dios a través de tres reflexiones que en si son dialógicas, como son los paralogismos, las antinomias o  incompatibilidades y la Idea de Dios.

–          Recursividad organizacional:  Que compara el pensamiento como un remolino, en el cual el hombre está en un constante dar vueltas sobre la búsqueda de causas y efectos de todas las cosas. Y como el pensamiento se da  en ese remolino de la consecuencia de un pensamiento que lleva a otro y este a otro y así sucesivamente, en un proceso recursivo de organización de su propio conocimiento, en un proceso mental y de relación sujeto – objeto.

–          Ologramático: Este consiste en que no se puede concebir al Todo  sin la parte y la parte sin el todo, pero como el pensamiento encuentra en la parte el todo, y con una parte construye todo un conocimiento, es capaz de percibir el mundo en sus partes y encontrar en él, el todo de lo que es aquello que quiere explicar.

 En resumen, ya que tan solo mencione los tres aspectos que este autor entra a exponer de su teoría de Pensamiento Complejo, me basta decir que nuestro pensamiento abarca una dimensionalidad bastante amplia, que permite al hombre diferenciarse de las demás especies, en su sistema complejo llamado pensamiento que es inherente a la complejidad misma del hombre y lo que es en sí mismo y en su actuar,  el cual es necesario comenzar a entender para poder comenzar a hablar de lo que es y en qué se fundamenta nuestro Pensamiento Latinoamericano.

 

REFERENTE AL PENSAMIENTO LATINOAMERICANO

 Ahora, luego de haber desviado mi atención del tema inicial sobre nuestro pensamiento latinoamericano y explicar algunas pautas y parámetros del pensamiento universal  que consideré necesarias plantear para argumentar lo que posteriormente hablaré de lo “nuestro”, pensamiento latinoamericano, lo retomo diciendo que, aún nuestro contexto latino no se ha puesto a la altura en cuanto a un pensamiento filosófico  que le haya dado al mundo una gran explicación del mismo en cuanto a sus causas, esencia, el por qué y todo lo demás que la filosofía tradicional se pregunta sobre el origen y funcionamiento del mundo. Aunque si se ha destacado desde otros campos del pensamiento como el científico, literario, dramático, (que no nos atrevemos a reconocer y aceptar por ser de nuestros países y no venir de afuera.)

Con lo anterior confirmamos, si es posible decirlo, que no tenemos filosofía latinoamericana que explique el mundo y configure un estilo de pensamiento tal que lo distinga y lo posesione en el mundo. (Porque aún me queda la inquietud si solo es pensamiento y puede ser filosofía, lo que es aceptado por todos, cuando ni siquiera nosotros aceptamos lo nuestro); Aunque sí tenemos una manera de ver las cosas y que son en sí los parámetros que conforman nuestra “Identidad Latina”, de lo que somos, como un pueblo que aún no logra saber quien es y explicarse tantas cosas que desde su sincretismo antropológico no ha logrado poner de acuerdo, y que por tanto, hacen necesaria e indispensable la posibilidad de poder contar con pensadores autóctonos que sepan orientar y pensar por lo nuestro.

 

NUESTRO PENSAMIENTO E IDENTIDAD LATINA

En el primer párrafo afirmaba, mejor aún, cuestionaba si por nuestras mentes circulaban ideas originales y propias  que dieran una directriz a nuestro  pensar y actuar, que sirvieren a su vez de modelos para el mundo, pero esto ha sido tomado como algo atrevido y ambicioso afirmar. A lo que quiero llegar es al reconocimiento de nuestro pensamiento, que solo se da y se trasciende en la posibilidad  de hacerse filosófico,  en la medida que éste entre y sea consecuente con una Identidad que le permita una mejor relación con el mundo que le rodea. 

 No tenemos filosofía, lo expresaba en el  anterior párrafo, porque en conclusión, ésta se  da en una expresión mayor del pensamiento que se otorga por una Identidad consecuente con dicho pensamiento.

 Pero negar que pensamos, que tenemos  nuestra manera de ver las cosas tampoco se puede obviar, y esto es algo que debemos recuperar desde el vacío mismo de no tener en claro cuál es nuestra identidad y el sentido mismo de nuestro ser Americano, que se ve reducido  a un despectivo Latino, que nos recuerda y remonta a  una parte de nuestros orígenes en los romanos y españoles y a una parte de lo que es nuestra identidad perdida en su inexistencia.

 Una inexistencia que veo reflejada en el absurdo de lo que este subtítulo, “Nuestro Pensamiento e Identidad Latina”, intenta explicar y que en sí mismo se hace incongruente citar desde cualquier óptica, porque el parecer y el sentir de nuestros pueblos que se quejan y se humillan ante la moda y saber de los países poderosos, es que no se posee; esto,  si queremos reflexionarlo o pensarlo desde alguno de los elementos  del mismo título, cuando hablemos de  lo que es lo “Nuestro”, o “Identidad”, o “Pensamiento”, o “Latino”.

 Por ejemplo, si tomo la palabra pensamiento, me enfrento al problema de tener que saber que es pensamiento y luego de investigarlo e indagarlo, como lo intente  mencionar en lo referente al Pensamiento Universal, he de llegar a la conclusión de que este ha de ser tomado como un proceso mental superior solo atribuido a la humanidad, por tanto, también a nosotros los que vivimos y somos originarios de este continente y parte del globo terráqueo, a los cuales, niños, jóvenes, adultos, ancianos, hombres y mujeres no se ha  formado  y hecho caer en la cuenta, de que tenemos la facultad de  ejercerlo (el pensamiento) y recibir su gracia, que desde la creación nos fue dada  y la evolución desarrolló, permitiéndonos vivir y habitar esta tierra americana relegada a un tercer plano cuando se compara  con las naciones que sí las piensan como objetivos a sus intereses particulares, (como es el caso de EE.UU. con nuestro petróleo y los recursos naturales, España y Europa en su momento con el “Descubrimiento”, Conquista y Colonia y otros casos para quien lo quiera investigar).

 En cuanto a las palabras Identidad y Latina puedo decir y cuestionar  en ¿Por qué tenemos que ser el punto de discriminación  en vez de diferencia con los demás continentes?.

 Ejemplo de esto está, en ¿por qué tenemos que ser el Nuevo Continente y no el Antiguo, o por lo menos si iguales cuando hace millones de años todos los Continentes estábamos unidos en un uno solo?. ¿O cuando nuestros primeros pobladores eran los mismos que los otros continentes cuando pertenecían  a las culturas asiáticas  que traspasaron la distancia que separaba a ambos  Continentes por el Estrecho de Bearing según algunas teorías o navegando el pacífico según otras?. ¿O por qué sentirnos subdesarrollados cuando en nuestro continente florecían antes del “descubrimiento”  grandes civilizaciones como la Maya, la Azteca, la Inca que tuvieron grandes avances científicos y de construcciones de acueductos mejores que en otras regiones del mundo, o grandes descubrimientos astronómicos y de matemáticas y cuando tenían su propia organización social quizás mucho mejor que la nuestra?. O ¿Por qué decir que fuimos descubiertos cuando nuestro continente siempre ha permanecido en el ser de sus habitantes autóctonos, y hablar más bien de un encuentro de dos culturas,  de igual naturaleza humana, pero desconocidas la una de la otra?.

 

IDENTIDAD LATINA Y/O SINCRETISMO CULTURAL

Las afirmaciones y cuestionamientos anteriores de nuestro ser Americano y Latino me llevan a reflexionar también, que es cierto que mucho de lo nuestro, a lo largo de los siglos, ha sido el resultado del sincretismo de una serie de culturas que se han ido mezclando y colando desde el Descubrimiento hasta nuestros días, esto sin tener en cuenta las culturas indígenas y su posesión inicial de estas tierras, denominada América por sus “descubridores y con diversos nombres por sus habitantes originales, e interpretado de diversas maneras por quienes fueron traídos a la fuerza o los que se han establecido libremente en busca de oportunidades en el tiempo de la Conquista y la Colonia, donde los “invasores” o “descubridores” para quien mejor lo quiera, impusieron su pensamiento como nuestro americano, sin respetar el que ya poseían quienes también  hacían parte de esta hecatombe.

 Toda esta crisis y revuelta ocasionó el desmembramiento cultural de las propias tradiciones que cada actor[4] protagonista de esta historia, que es la nuestra[5] como americanos, poseía antes de hacer esta película que podríamos titular “en Búsqueda de la Identidad Perdida”, donde las maneras de ser y pensar el mundo por los protagonistas, se juntaron en la conformación de un Continente sin Identidad, y si la tiene, perdida en lo que algún día fueron sus habitantes originadores y que ahora no podían seguir siendo los mismos, porque ya son otra cosa, en un contexto determinado que es la que deben descubrir, si se quieren acomodar a su condición actual de ser una gran  nación y pueblo, mezcla de muchos otros.

 Y para quienes hemos nacido aquí y de todos ellos… nos queda el dilema existencial de saber quienes somos, y hacia donde vamos, complejidades que en sí mismas tendrían que ser la razón de ser una filosofía latinoamericana, que estoy seguro no hemos tenido, pero que debemos encontrar, siendo el tema de nuestros filósofos autóctonos de todas y cada región de nuestra gran América.

 

CARACTERÍSTICAS DE LA IDENTIDAD DE NUESTRA GENTE AMERICANA

Hemos mencionado bastante la palabra Identidad, pero ahora se hace necesario saber las características de esta Identidad en nuestras gentes americanas en el llamado  contexto “latino”, la cual, incluyéndome, tiene rasgos generales[6] de ser sencillos, nobles e ingenuos, aunque casi siempre quieren aparecer como gente avivata; capaz de “darle en la cabeza” a cualquiera en cuestión de negocios, aunque no sepan el valor y administración de sus recursos y vivan endeudados con quiebre y pérdida de sus empresas y entes estatales, en los malos manejos  y corrupción tan tipificados por las leyes pero poco sancionada; esto si hablo  de los malos manejos  en las altas esferas gubernamentales, pero que igualmente se da en el común de la gente que malgasta su dinero y vive a “gatas”, con su poco sueldo para atender sus necesidades básicas.

Características americanas de su gente fuerte y peleadora, capaz de hacer lo que sea  por no “dejársela montar” y defender sus derechos, aunque tan solo sea por el impulso de un patriotismo superficial que le fue herido en su susceptibilidad nacionalista  o regionalista, pero que no pasa de ahí cuando se trata de exigirse a actuar y vivir conforme a ese arranque que en algún momento los llevó a denunciar y atacar los régimen que oprimen a sus patrias.

 Planteamiento este que  en su esencia refleja el libro las Venas Abiertas América Latina en su fundamentación comunista, pero al cual lo confronta el hecho de ser conscientes de que no solo basta con atacar,  sino en construir y edificar a partir de una nacionalidad e identidad bien definida, por la cual no hemos luchado, pero si hemos perdido por nuestra ineficacia y queja, como lo denuncia Plinio Apuleyo Mendoza en “el Perfecto Idiota Latinoamericano”.

Gente que se las sabe todas y no necesita de cualquier “Proferucho” que les dé lecciones de cómo se deben hacer las cosas, aunque viva el más alto porcentaje de analfabetismo y baja calidad en su educación y formación; que gusta de lo mejor sin necesidad de esforzarse creyéndose saber  que pueden conseguir las mismas y mejores cosas sin necesidad de pensar, estudiar y trabajar tanto; que anda a la moda, aunque tenga que en práctica empeñar lo que ni siquiera tiene.

Que se deja  explotar por miedo a perder las seguridades que hasta ahora le han dado el sustento; que sufre, llora y padece con resignación y paciencia el dolor humano de sus gentes, que se ven sometidas a la explotación o violencia guerras o indiferencias internas, denunciadas en nuestra literatura por grandes libros como Cien Años de Soledad, la Vorágine, Huasipungo, la Araucaria, Doña Bárbara, Colombia Amarga, Teología de la Liberación, Documentos del CELAM, por decir algunos, incluso aquellos que observamos en las mismas noticias;

Gente que trabaja y trabaja y….nada, siguen en la misma miseria. Que es capaz de armar una  Revolución, aunque sea en el ensueño de un mundo más justo producto del servicio a un régimen capitalista, partidista, comunista o demócrata y que sé yo,  que ni tan siquiera conoce si le es bueno o malo, ni le es propio de sus pensadores autóctonos, sino copiados de modelos europeos o norteamericanos, pero que adopta y disgrega en el dualismo de los que le siguen y los que lo rechazan, en lucha interna  e ideológica.

Y finalmente el que es indiferente a todo porque ha perdido o no ha tenido el sentido de colectividad y bien común, siendo el “yo” y la individualidad lo que ha enmarcado todos sus actos y pensamientos, ya que no existe verdadera conciencia de lo que es el otro y lo que juntos “representamos”, aunque en verdad no neguemos un favor a quien lo necesite.

 No me responsabilizo del todo de estas características de hombres americanos como únicas, ya que cierran y niegan toda la pluralidad de nuestras gentes y sus nacionalidades; encasillándolas también, a una visión de hombre americano  que hasta en su nombre se ve sesgada y dividida en latino, que de ser así tendría que recoger todos los países de esta ascendencia en su lenguaje y cultura por sus conquistadores y colonizadores, como son Canadá, Estados Unidos, las Antillas, hasta la Patagonia. O si queremos podríamos llamarla Hispanoamericana, pero ¿qué pasa y donde quedan Brasil y los demás países de habla no hispana que hacen parte de esta gran América?, haciendo falta igualmente incluir a España a nuestro pensamiento americano, por ser el origen de nuestra habla.

 Finalmente llamarnos por el término de  Americanos, que es el que nos pertenece y debe identificarnos, pero que nuestro menosprecio solo se lo ha atribuido a Estados Unidos, como si fuesen los  únicos dignos de llamarse así por todo lo que han logrado conseguir a pulso hasta convertirse en primera potencia mundial, siendo igualmente americanos como nosotros. Aunque claro, podríamos escudarnos en que ellos si son americanos y poseen su identidad bien definida porque fueron conquistados por una cultura más avanzada y desarrollada, que la que nos conquistó a nosotros, por lo cual pudieron progresar más rápido; y como nosotros no tuvimos esa gracia, “por eso somos así”, además, como si fuera poco, nos hemos visto explotados por este país al que llamamos americanos siendo manipulados a sus intereses, como nos ha ocurrido con los europeos desde la conquista y la colonia. Puntos estos que manifiesta el uruguayo Eduardo Galeano en la Venas Abiertas de América Latina.

Pues no se trata de atribuirle nuestras desgracias a culpables externos y pasados, el hecho es que existimos en este contexto americano y estamos obligados  a encontrar la realización dentro de él, al igual que nuestro desarrollo pensado por nosotros mismos. Punto que cuestiona y desarrolla el colombiano Plinio Apuleyo en su libro el Perfecto Idiota Latinoamericano, en uno de sus capítulos titulado, “Somos Pobres, la Culpa es de ellos”, donde cuestiona la incapacidad para reconocer nuestras propias fallas internas en el manejo de nuestros recursos por la corrupción y malos manejos, públicos, políticos, estatales e indiferencia que la mala formación ha ocasionado a nuestras gentes, quienes igualmente se afianzan en esta actitudes; y mas bien aprender a este país americano y otros tantos del mundo como Japón y Alemania, que han pensado para saber para que sirven las cosas y los recursos con los que cuentan, logrando sobreponerse incluso a su destrucción por las guerras mundiales  y desarrollarse rápidamente llegando a ser potencias mundiales.

 Todo esto, por la Unidad y criterio de Identidad que los llevó  a sentar su precedente ante el mundo, de su validez como grandes naciones que si sabían pensar por lo de ellas.

 Tampoco se trata con lo anterior de querer generalizar la Identidad particular de cada pueblo a un molde  de Identidad de un hombre americano estándar, al cual todos nos debemos ajustar.   Esto es absurdo y contradictorio con  la búsqueda de lo que pretendo cuando hablo de Recobrar nuestra Identidad, ya que esta, para mí ha de ser el matiz particular que caracterice a cada individuo y cada pueblo en su Singularidad[7]  dentro del Gran eje  del Ecosistema Humano[8], en el cual divergen una infinidad de biodiversidad de seres humanos que comparten el mismo hábitat, llamado América, y  al que han  de tener sentido de pertenencia por ser este el punto de unión que los Identifica, como un gran continente, ante un gran mundo al que igualmente pertenecen, pero cuyas particularidades los hacen únicos y de cuantiosa riqueza para este mismo mundo.

 

EXPRESIONES DE NUESTRO PENSAMIENTO LATINOAMERICANO

Me gusta que mi mente aflore en este mi pensamiento latinoamericano, que no deja de ser sino eso, un pensamiento, un susurro mental e ideológico que no puedo definir que es, pero que pretende rescatar rasgos del substrato filosófico que muchos pensadores nuestros; en su mayoría literatos, entre los cuales tenemos a los autores de libros referidos en páginas anteriores de escrito y otros que exaltan la belleza de estas tierras en sus poesías o prosa como Guillermo León Valencia, Rubén Darío, José Eustacio Rivera, Gabriela Mistral, Octavio Paz, etc.; otros cantantes; o periodistas como Germán Castro Caicedo, Juan Gosaín, o noticieros y compañías de televisión que en sus noticias y programas dan a la gente lo que tienen que pensar para una semana según el rumbo que el gobierno o los intereses de turno dictaminen.

Idea esta que nos puede corroborar en una fuerte crítica, uno de los Escolios del filósofo actual colombiano, claro solo reconocido como filósofo en Alemania porque en Colombia ni se menciona y recién fallecido Nicolás Gómez Dávila, de quien más adelante hablaré, quien dice que “El periódico recoge la basura del día anterior para desayunarnos con ella”. Esto por tomar otro tipo de expresión de pensamiento de un americano.

Qué tal si habláramos del pensamiento de los políticos y caudillos, como los que incursionaron en la campaña libertadora y ejemplo máximo tenemos en Simón Bolívar, o actuales como Gaitán, Galán, Che Guevara, Jaime Pardo Leal; o grupos revolucionarios y guerrilleros tan característicos en nuestro continente; y otros representantes de estas expresiones que se me escapan, pero que han intentado identificar  y expresar a lo largo de sus escritos, con un sentido crítico y pesimista, a manera de anuncio de la necesidad de recuperar nuestra patria americana por la justicia y equidad nacional, y denuncia por la explotación real que vivimos, escasas oportunidades de realización plenas para todos y desintegración total de un punto de referencia que nos pueda identificar como una sola nación y nos deje descansar de la absurda lucha regionalista, que irrespeta y subvalora a cada cultura en lo que es y enriquece a su propia nación, lo que ha impedido que ocupemos un lugar valioso en el mundo por lo que somos y al cual todos los continentes, países, estados, departamentos, ciudades, barrios, cuadras, casas, hogares, e individuos tenemos derecho, aunque parezca utópico y halla mucho que trabajar.

Salvo excepciones a lo anterior, hay los pensadores, (en su totalidad son prácticamente anónimos), que construyen y sobreviven a sus trabajos y vidas fuera de las reflexiones que estamos haciendo en estos momentos sobre ellos   y nosotros mismos y que solo esperan alcanzar su sustento para mantener sus hogares, o responder a sus estudios, sin perder la ocasión y circunstancia de divertirse y salirse del tedio de las conceptualizaciones y charlatanerías de lo que es el mundo y nosotros mismos; sintiendo la necesidad práctica de no pensar en ello, porque resulta más fácil soportar lo que denunciamos en nuestros escritos que tener que identificarnos como nación que clama pero que debe aportar a sus soluciones de necesidades, buscando lo que somos y construyendo ahora sí y con lo que tenemos de gran  riqueza y herencia cultural de quienes fueron nuestros progenitores de este continente y nación, la realización y desarrollo en todos los campos que nuestra humanidad mundial nos demandan en educación, economía, ciencia, religión, convivencia, y campos connaturales de nuestra razón de ser de hombres.

 

EDUARDO GALEANO VS PLINIO APULEYO POR NUESTRO SER Y PENSAR AMERICANO

Quiero a partir de ahora dar una direccionalidad en mi escrito respecto a “Nuestro Pensamiento Latinoamericano”, y centrarme más a los trabajos que me pidieron, y que no he hecho propiamente, respecto a encontrar y definir cual es dicho pensamiento, sus vestigios en América y en definitiva que y cual es; a través de  la lectura   de Huasipungo, Siervo Sin Tierra, la confrontación  de Las Venas Abiertas de América Latina  con  “El Perfecto Idiota Latinoamericano”, finalmente extraer el pensamiento de un filósofo colombiano, Nicolás Gómez Dávila, reconocido en la historia filosófica de Alemania; y dos textos que dejo pendientes en este escrito, pero ahora mencionados y de fundamental importancia, como son: “La teología de la Liberación”, y los Documentos de la Conferencia Episcopal Latinoamericana, CELAM, de Río de Janeiro, Medellín, Puebla y Santo Domingo, elaborados en este orden y que recogen una serie de prioridades de nuestro continente y su razón de ser dentro de su naturaleza de Iglesia y Pueblo de Dios. En sí, se trata de recoger el pensamiento de estos autores como algunas expresiones o representantes de lo que piensa nuestra gente y otros tantos que a lo largo de este tema me limitaré a mencionar.

 Cuando me senté y me detuve a pensar por cual trabajo comenzar para darle direccionalidad de algo más concreto  de pensamiento latinoamericano, luego de una interesante charla discursiva, ruidosa y  sobre este tema de pensamiento latinoamericano, se me vino a la cabeza Plinio Apuleyo y Eduardo Galeano, como dignos representantes y exponentes de dos corrientes internas de pensadores americanos, y  que de suma defienden ideologías  que no son nuestras, por tanto externas[9], pero que en las cuales han llevado a centrar todos sus intereses en el ataque a sus mutuas ideologías, Capitalistas para el primero y Comunistas para el segundo, defendiendo estas de ideas y posiciones radicalmente, porque según ellos van en contravía la una de la otra; pero en las cuales, a fin de cuentas, coinciden en el querer explicar y dar en sus posiciones la solución certera para todos los problemas y el por qué de todo lo que nos sucede a los americanos,(como canta Piero, que no es filósofo, pero que piensa, o hace el intento para los que no lo quieran mirar así, de expresar su queja como lo veremos a continuación).

El sentir y pensar de juntos, Plinio y Galeano, es la queja misma del hombre americano, la rabia simple del hombre silvestre (a la que canta Silvio Rodríguez y Pablo Milanes), que está cansado de tanto aguantar y soportar; según Eduardo y con justa razón de sus palabras escritas en la Venas…, el reflejo de lo que somos como continente oprimido por la cruel y despiadada explotación, degradación y usurpación de las riquezas y gentes de nuestro continente americano, que comenzó desde el descubrimiento, con la explotación del oro, la plata, los indígenas, la tierra para monocultivos, trabajadores en las industrias hasta nuestros días por parte de los extranjeros, sistemas financieros y de crédito externo, deuda externa.

 Y Plinio y compañía, quienes exponen la queja del por qué y la manera cómo Galeano protesta infundadamente y todos los que  él  representa, de todo lo anterior, a los cuales catalogan como el ejemplo  claro del  “Perfecto idiota Latinoamericano”, quienes toman el libro de este segundo, “Las Venas Abiertas…”, como su “Manual  o Biblia”, la cual sin ningún criterio propio argumenta que la culpa de la  problemática americana es  de los que han usurpado nuestro continente, como Galeano expone, y mencioné  anteriormente. 

“Gastando Plinio”, para la denuncia de estos reclamos,  la elaboración de todo un libro, “El Perfecto Idiota…”, que pretende derrumbar todas las posiciones ultra izquierdistas con las que Galeano fundamenta sus tesis de denuncia del capitalismo voraz que nos ha consumido, desde unas, e  igualmente cuestionadas, ultraderechistas posiciones que defienden este capitalismo a capa y espada. Y en las cuales Plinio, expone que todo el ataque que Galeano hace a todos los países,  entre comillas invasores y opresores, son infundados en el querer tapar  la realidad americana, del gran beneficio que han recibido de estos y que de una u otra forma nos han llevado ha ocupar una posición en el mundo por la comercialización de nuestros productos y la inversión extranjera en nuestro país; además que ha sido ocasionada por los malos manejos estatales y de los recursos por nuestras propias gentes, lo que ha ocasionado nuestro desequilibrio en comparación con el continente europeo y países desarrollados.

Pero en definitiva, y de lo que sí puedo estar seguro, según lo anterior, es que ambos Plinio y Eduardo y a quienes cada uno representa, son el resultado de nuestro pensamiento ultraquejista americano por todo lo que lo somos y lo que nos  sucede, incluyéndome a mí mismo que estoy haciendo parte de este escrito, y gastando papel desde el fondo de mi ser quejista.

Una queja absoluta y de la que quiero hablar, como algo que a lo largo de la historia de nuestro continente ha querido explotar y reaccionar, causando guerras, paros, revoluciones, como la Campaña Libertadora, la lucha de los indígenas contra los españoles, conflicto armado entre guerrilla y estado que ha involucrado la población civil, desobediencia civil y saqueos por el desorden y falta de atención pública.

Frente a todo lo que nos oprime, de bajos salarios, corrupción, malos manejos estatales, desplazamientos, iniquidad, falta de educación, y que se refleja, como hablaba Nicolás Gómez  Dávila, en una nueva corriente,  “los Reaccionarios”, que no es nueva, pero que recoge el sentimiento oculto del clamor y rezongar del grito sórdido de nuestras palabras, guerras, revoluciones, de nuestros libres pensadores e ideas infundadas, que tristemente ni siquiera, han sido motivadas e iniciadas por nuestros pensadores autóctonos, si no que han sido importadas y empaquetadas para tratar, de al menos si quiera, no quedarnos atrás en lo que el resto del mundo en su avanzada nos ha llevado de delantera. Ejemplo cuando la Campaña Libertadora se inspiró y argumento por la revolución francesa y la Declaración de Independencia por EEUU ante Inglaterra.

 Una queja en la que no aguantamos más, él seguir siendo como nos catalogan todos y hablo todos, por que somos todos, (incluyéndonos a nosotros que no hemos pensado por lo  nuestro y los demás que si se  aprovechan de la situación en lo que criticamos como intervencionismo), de Tercer mundistas, Continente atrasado, en vía de desarrollo, analfabetas, narcotraficantes y demás realidades  que   no  podemos ocultar  frente al lente y óptica a quienes nos hemos puesto en su  mira y punto de reflejo al que debemos imitar, lo cual ya no queremos más por la dispersión y polarización de nuestra imagen

 Provocando por ello la reacción, dejando a un lado la queja y revolución, que se limita a mostrar problemas y realidades, pero en el fallido de sus insoluciones.

 Por ello, Nicolás Gómez Dávila, (tomando otra expresión de pensamiento), se  hace representante  de tanto pensar y quejarse, porque habla del hombre en general y de cualquier lugar, de manera refrescante y que lo quise retomar en  su proposición de un pensamiento ideológico reaccionario, que ve la idea misma desde  lo que la ha alimentado y que en consecuencia se encuentra en lo común de nuestra sociedad, sus problemas de clases sociales, ricos y pobres, civilización, revoluciones, política, intelectuales, el progreso, lo que ha corrompido a América en su gente misma, incluso Dios como la puerta y cabida a las insoluciones de la complejidad humana y las desviaciones que ha sufrido el mismo cristianismo. Escolios y pensamientos que solo me limitaré mencionar para dejar la libre interpretación y reacción hacia los mismos.

 Pero que en sí y para adelantar algunos, son ideas y causas que se deben derrumbar y comenzar a replantear, para comenzar a comprender y construir nuestra identidad y pensamiento en el que tanto e insistido en este escrito, teniendo presente de Gómez Dávila algunos Escolios para los que lleguen a emprender la construcción de nuestro pensamiento americano e Identidad de una manera reaccionaria y por lo cual los escogí.

 

‚  “El derrumbe de una idea general presagia que estamos empezando a comprender”.

‚  Por ejemplo este para quienes creen tener la solución y la verdad a todo. “Lo que importa a casi todos no es tener razón, sino tenerla ellos”.

‚  O caer en la cuenta que “Al escudriñar los rincones de ciertas inteligencias hallamos un orate escondido, balbuciente, desgreñado, baboso”.

‚  Y este para los que defienden causas y promulgan partidos donde,  “Los partidarios de una causa suelen ser los mejores argumentos contra ella”.

‚  Y a los que creen solucionar los problemas, este otro escolio, “Ninguna solución es hoy más que otra cara del problema”.

‚  Y este escolio para nuestros “filósofos autóctonos” cuando se encaminen en la búsqueda de la verdad, “El error se envuelve en tantas verdades que el dardo que lo alcanza lo perfora difícilmente sin herirlas”.

‚  O un escolio de prevención para los llamados libre pensadores, “Desde hace dos siglos llaman –libre pensador- al que cree conclusiones sus prejuicios”.

‚  Ya que mencionamos pensamiento, digamos en otro escolio que, “Un pensamiento no debe expandirse simétricamente como una fórmula, sino desordenadamente como un arbusto”.

‚  Y para finalizar sin más explicaciones, este para cerrar  estos adelantos del pensamiento de Gómez Dávila y ampliar luego al respecto de este filósofo. “Las grandes explicaciones imbéciles del comportamiento humano explican adecuadamente al que las adopta”.

 

 NICOLÁS GÓMEZ DÁVILA PENSAMIENTO IDEOLÓGICO Y REACCIONARIO

Los siguientes Escolios que a continuación presentaré, ya habiendo adelantado algunos, al final del aparte anterior y que mencioné como pensamientos de Nicolás Gómez Dávila, personaje único americano que puede catalogarse como filósofo, además  colombiano, por tanto americano, y a su vez retomo por representar para mí, el sentimiento de inconformismo frente a todas aquellas corrientes ideológicas que han dirigido nuestro continente, y que han sido, por decir de algún modo, el impedimento para ver nuestra realidad con nueva óptica, deteniéndonos a atacar las raíces mismas que nos han impedido reaccionar, frente a temas como la política, la sociedad, comunismo, ideas, pensamientos, prosperidad industrial, las revoluciones, el poder, la gente, el progreso, sociedad de consumo, apostolado, modernismo, Dios, civilización y demás temas que expongo en desorden y que a su vez así hace Gómez Dávila en su libro de escolios; porque según mi interpretación, muchas veces nuestro pensamiento cuando se hace universal es capaz de abarcar todos los temas en el orden mismo de la cotidianidad  y mente, que  compleja que es aprehende del mundo de la realidad y  de nuestro propio pensamiento.

 Introduzcámonos en el tema del pensamiento Ideológico para luego pasar al Reaccionario, respecto a las ideas que nos surgen en nuestro pensamiento y originan las ideologías a través de las cuales el hombre se enmarca y conduce su actuar, diciendo es sus  escolios, que:

‚   “Hay ideas que nos llaman y se van, como un aletazo nocturno a una ventana”. Refiriéndose a nuestros pensamientos sueltos

‚  Inútil explicarle una idea al que no le basta una alusión.

‚  Prefiero idea estúpida en boca inteligente a idea inteligente en boca estúpida.

‚  Una idea extravagante se vuelve ridícula cuando varios la comparten. O se camina con todos, o se camina solo. Nunca debe caminarse en grupo.

‚  No confío sino en la idea que un episodio concreto proyecta como su sombra.

‚  Ninguna idea es suficientemente compleja; ninguna frase suficientemente simple

‚  Las ideas se remozan con los años y solo las más antiguas llegan a una juventud inmortal.

‚  Que haya ideas bellas e ideas feas se le olvida siempre al crítico actual

‚  La idea que logra introducirse en la cabeza del ciudadano común y corriente le paraliza zonas del cerebro.

‚  Una idea no triunfa mientras no la hayan abobado mentes lerdas.

‚  Ningún pasado es ideal pero solo del pasado surgen ideales que no sean linfáticos, ideales con sangre en las venas.

‚  La noción de  Ideología le permite a la mentalidad pequeño – burguesa sosegarse ante la acción desinteresada.

‚  En un mundo de estados soberanos toda doctrina, por universal que sea, acaba convertida en ideología mas o menos oficial de uno de ellos.

‚  Lo que dependa de la conciencia que el  hombre tiene de sí mismo puede manipularse artificialmente. Arcanum imperii de las ideologías modernas.

‚  La humanidad necesita a veces siglos para disociar ideas precipitadamente asociadas. Liberalismo y democracia, por ejemplo.

‚  Y esta como ejemplo de una de sus ideas. El siglo XIX pensó la ciencia como liberación y la religión como cautiverio. Hoy vemos que la ciencia tecnifica la servidumbre y que la religión abre las puertas de la aventura.

Respecto al porque de Pensamiento Ideológico Reaccionario, comenzaré diciendo que al leer cada escolio de Nicolás, descubrí que este se cataloga a sí mismo como un Reaccionario, “Los reaccionarios somos infortunados: las izquierdas nos roban ideas y la derechas vocabularios”.

Movimiento característico en nuestro pensamiento latinoamericano, no sé si actual, de aquellos que comienzan a pensar por lo nuestro y no comer entero de los planteamientos revolucionarios, ultraizquierdistas, ultraderechistas, que han conducido hasta nuestro Continente como lo he mencionado tantas veces, frente a los cuales se origina una reacción de la cual él dice, respecto a su origen, con dos escolios:

‚  La Reacción comenzó con el primer arrepentimiento. Me  pregunto, ¿cuál arrepentimiento?, a lo cual  él responde:

‚  El más convencido de los reaccionarios es el revolucionario arrepentido, es decir: el que ha conocido la realidad de los problemas y ha descubierto la falsedad de las soluciones. En este escolio establece primeramente la diferencia entre el Revolucionario, pensamiento más característico de nuestra Identidad, que cree tener las soluciones a todo tipo de problemas, imponiéndose y fomentando los movimientos armados, como ha sucedido en Cuba, Nicaragua, México, el Salvador, Guatemala, Colombia con la guerrilla, quienes han divisado los problemas y muestran la realidad que oprime a los pueblos, y son causa de sus revoluciones. La propuesta que Gómez plantea, la Reaccionaria, consiste en detectar la realidad de los problemas y el convencimiento que las soluciones que el revolucionario ha planteado son falsas, en cuanto sus medios para alcanzarlas no son los adecuados porque igualmente reprimen al Estado mismo y sus gentes que se dicen defender. Por tanto la solución está en reaccionar, “despabilarse”, en vez de querer desbaratar, reconstruir todo lo que se cuestiona del porque de nuestra poca Identidad para actuar. Finalmente para este tema y dejar en claro en qué consiste la alternativa reaccionaria, expongo estos Escolios que nos hablan por si solos al respecto y que nos pueden servir de punto de partida para la constitución de nuestra Filosofía americana que nos ayude a recobrar nuestra Identidad ante el Mundo, con el que igualmente nos compenetramos.

 

‚  Ser reaccionario es comprender que el hombre es un problema sin solución Humana. Puerta nos abre y da cabida a Dios fuente primordial de cualquier tipo de pensamiento y de índole universal.

‚  “Reino de Dios” no es el nombre cristiano de un paraíso futurista

‚  Al reaccionario nunca lo juzgan por lo que dice, sino por lo que suponen que dijo.

‚  El escritor reaccionario tiene que resignarse a una celebridad discreta, ya que no puede congraciarse a los imbéciles.

‚  El reaccionario no aspira a que se retroceda, sino a que se cambie de rumbo. El pasado que admira no es meta sino ejemplificación de sus sueños.

‚  Si la izquierda sigue adoptando, una tras otra, las objeciones que los reaccionarios le hemos hecho al mundo moderno, tenderemos que volvernos izquierdistas

‚  El reaccionario no censura en una opinión sino el olvido de sus límites. El reaccionario intima la razón que reconduzca a su sitio la opinión insurrecta.

‚  La revolución es una posibilidad histórica permanente. La revolución no tiene causas, sino ocasiones que aprovechar.

‚  Izquierdistas y derechistas meramente se disputan la posesión de la sociedad industrial. El reaccionario anhela su muerte.

 

COMPROMISO Y TAREA POR HACER

Concluyendo mi  recapitulación, considero que es necesario que haga un alto a mi escrito, sobre la identidad o el pensamiento en sí, lo cual es muy conveniente, porque necesito argumentar más mis ideas al respecto de este tema y aclarar muchos conceptos sobre cual es la esencia del pensamiento americano y en definitiva el mundial, recogiendo todas las manifestaciones de pensamiento que se han dado en Latinoamérica a lo largo de toda su historia y prehistoria, que por lo corto de este escrito y tiempo no alcancé abarcar; quedándome el compromiso de seguir indagándolo para rescatar la esencia de lo que somos y que he venido expresando en la Identidad y características de nuestra identidad latina, como aquello que es, precisamente, lo que  debemos encontrar y tarea de nuestros futuros filósofos y pensadores autóctonos, síntesis y conclusión de la tesis propuesta al inicio de este ensayo y lo que pretendía con este trabajo; para que así y con el cual, nos podamos dirigir y posesionar, con argumentos y criterios válidos de pensamiento, que son precisamente la razón de ser para llegar a constituir una filosofía americana y cuyo fin sea darse respuestas a sus propios interrogantes, haciendo aportes al mundo, que en cuyo estado postmoderno de globalización exige a cada nación y continente pensar ya no en particular sino en la pluralidad de este globo terráqueo que compartimos todos por la gracia de Dios Padre Creador de todo el Universo, del cual nosotros también somos ciudadanos.

 

BIBLIOGRAFÍA

Huasipungo.

Siervo sin tierra.

Las venas abiertas de América Latina; Eduardo Galeano.

Manual del perfecto idiota latinoamericano; Plinio Apuleyo Mendoza.

Escolios, tomo ii, 1ª edición; Nicolás Gómez Dávila; nueva biblioteca colombiana de cultura, procultura; Bogotá Colombia; 1986.

Restrepo Luis Carlos, “ecología humana”, una estrategia de intervención cultural, editorial san pablo, 1996, pg 55 a la 67.

Ferrater Mora José,; diccionario de filosofía; 2ª edición; editorial atlante s.a.; México; 1944.

 

[1] Cuestiones que en sí  mismas son  el punto de arranque de la filosofía misma.

[2] Proceso postmoderno, en el cual el mundo rompe todas las fronteras y culturas de  todos los países conformando un solo gran Estado, donde el intervencionismo entra actuar para solucionar los problemas del planeta.

[3]  Esta explicación de Pensamiento Universal l a capte en una asesoría de Problemática Social Colombiana en  la Universidad

[4] Los actores son los Indígenas, Españoles, Negros africanos y extranjeros que vieron en América la Tierra Prometida.

[5] Cuando digo nuestra me refiero a los que somos americanos.

[6] El ejemplo claro de este punto se obtiene luego de realizar la lectura de Siervo sin Tierra, Huasipungo, Don Simeón Torrente ha dejado de deber,  las venas abiertas de América latina, Colombia Amarga y el Perfecto Idiota Latinoamericano por decir algunos de los tantos libros  que tipifican al hombre americano con estos rasgos.

[7] RESTREPO Luis Carlos, “Ecología Humana”, Una estrategia de Intervención Cultural, Editorial San Pablo, 1996, Pg 55 a la 67.

[8] IBID.

[9] Plinio, Neoliberalismo y Capitalismo de las corrientes funcionalistas europeas  y norteamericanas;  y Galeano, Marxistas de las corrientes Socialistas del oriente de Europa con Rusia y Alemania


La vocación de pensar por si mismo

Fundamentado en el texto Qué es la ilustración de Kant

La ilustración es asociada con adquirir la mayoría de edad, o en su contrario, como aparece en primeras letras, es la salida del hombre de su minoría de edad; que se da en la medida que el hombre hace uso de su propio entendimiento, el llamado y vocación de pensar por sí mismo. Es decir el hombre y también la mujer, que se ve relegada por el espíritu machista de Kant y la época, que pueden hacer uso de la razón y pensar en sus propias decisiones y en lo que es más conveniente para sus propia vidas. La razón misma que es capaz de conducir y enseñar al hombre lo que necesita aprender y la forma como conseguir el saber.

 

Que hermoso y grande es tener la Libertad de pensar por si mismo, de decidir el rumbo y el mundo que se desea vivir y que se sabe que es el mejor, porque la razón misma en todo su potencial es capaz de orientarlo. En definitiva hacer uso del ejercicio de la vocación humana de libertad, de contar con la razón, y de poder tener la realización personal que da la satisfacción de ser humano, el animal pensante de Aristóteles.

 

Que fácil y hermosa sería la vida si dejásemos fluir con libertad nuestra vocación a pensar, la opresión y la injusticia quedarían en el pasado de la minoría de edad humana, porque cada hombre y mujer encontraría la respuesta a lo que es vivir en sociedad, y no permitiría que se irrespetara el derecho de tener las mismas oportunidades que los demás, porque cada hombre y mujer con su razón podría establecerlas. El problema del poder, las limitaciones humanas, culpas, dolores, rabias y resentimientos hacia quienes han limitado la libertad humana, serían simples anécdotas de los pasos que cada persona tuvo que pasar para adquirir la mayoría de edad, ya cada hombre y mujer con el uso de la razón descubriría su propia limitación, sería realista con ella y decidiría si vale la pena dejarse llevar conduciendo su vida desde sus propios prejuicios y experiencias.

 

“Cuando era niño pensaba como niño, y ahora que soy adulto pienso como adulto”. (San Pablo). Esta trozo bíblico muestra que este uso de la razón, que es ilimitado en cuanto a la capacidad que tiene en todo su potencial de orientar y alcanzar los mínimos deseos de cada persona, se ve limitado, por el proceso de evolución natural que cada persona tiene, y depende de dos elementos que me parece clave tener en cuenta, de los cuales el primero es el problema planteado por Kant y el segundo, el factor multicausal que “justificaría” el hecho de no haber igualdad en el uso de la razón público y privado, y que establece en sí mismo una limitación al uso de la capacidad ilimitada  de la razón.

 

El primer problema del uso de la razón y que es el que plantea Kant, hace referencia a la voluntad natural que cada persona tiene de querer y hacer uso de su propio entendimiento, “sin someterse al juicio y tutoría de los demás, sin la falta de decisión y ánimo para servirse con independencia de él, sin la conducción de otro”. A lo cual Kant critica el porque no se hace uso de la razón “debido a que la mayoría de los hombres, a pesar de que la naturaleza los ha librado desde tiempo atrás de la conducción ajena, permanecen con gusto bajo ella a lo largo de la vida, debido a la pereza y la cobardía.. Por eso les es muy fácil a los otros erigirse en tutores. Es tan cómodo ser menor de edad!” 

 

Problema que Kant plantea en el párrafo anterior y que se centra en la pereza, porque es más cómodo que los demás piensen por uno, ya que de esta manera nos podemos librar del compromiso  que implica el pensar y realizar nuestros propios actos, evitando el máximo esfuerzo, y en la cobardía que se origina en los dolores que se han tenido en el aprender, de no repetir experiencias dolorosas y aceptar los golpes naturales de la vida por lo que yo planteo la inexperiencia del uso de la razón y su adquisición.

 

El segundo punto que hace referencia al factor multicausal que genera el problema de por qué no se hace uso de la razón, estriba en los dos puntos anteriores que plantea Kant, la pereza y la cobardía, pero me llama la atención el hecho    que las condiciones que cada persona tiene para hacer uso de su razón está coartada por las posibilidades reales a nivel social, personal, familiar, económico, cultural, educativo, etc, que refuerzan el punto que plantea Kant que cuando no se hace uso de la razón son otros quienes la determinan, y es tal la limitación que vemos que la gente depende de estos totalmente, es el caso de los sectores marginales, obreros, mujeres, (como discrimina el mismo Kant, cuando se refiere a la totalidad del bello sexo), niños, ancianos, inválidos y demás grupos sociales que ya han sido rotulados como limitados en su razón.

 

Mi pregunta sería ¿qué posibilidades reales tienen todos de ejercer su propia razón?, ¿cuántos realmente quieren hacerlo?, ¿cómo surge la incapacidad de hacer uso de la razón? Y a la vez justificarse en esas condiciones para seguir en su misma minoría de edad. Estoy de acuerdo con Kant cuando plantea que el hombre debe alcanzar la mayoría de edad, y esto se ha dado en la medida que el hombre ha evolucionado en su forma de razonar, como el trozo bíblico de San Pablo que plantea que mi razón también evoluciona acorde a la edad y llegará el día que, así como el hombre logró llegar a luna, se alcanzará la armonía de ser regidos ya no por autoridades sino por la propia razón y capacidad con la fuimos dotados, ¿o acaso existe alguna diferencia entre el rey y el mendigo?. A nivel de razón, NINGUNA, pero en las posibilidades y oportunidades con las que cada uno contó SI.

 

Por ello me atrevería a afirmar que Kant metió el dedo en la llaga y que esa adquisición de la razón tiene sus bemoles, y que esta se tiene que dar de una manera gradual, y por eso el planteamiento del uso de la razón pública y privada para seguir en ese orden de ideas, en cuanto se debe disertar demasiado para calibrar nuestra razón a nuestras condiciones humanas limitadas sin afectar del todo el orden ya establecido, pero si con la gran libertad de poder expresar lo que nuestra razón a asimilado sin desprecios, rótulos o prejuicios por su condición.

La busqueda de Dios en la noche

LA EXPERIENCIA DE DIOS EN SAN AGUSTÍN

Tratar el tema respecto de como San Agustín emprende su recorrido en el camino de su conversión, es descubrir y vivir la experiencia de la búsqueda de Dios en la noche.

 

San Agustín es quien recibe la llama de la fe, destinada a iluminar la nueva y creciente fe de un cristianismo naciente. Y la recibe en un momento de gran oscuridad, la crisis de su propia verdad, la noche que sirve de antesala a la claridad del Dios de su madre y que tantas veces negó y no quiso aceptar.

 

Noche también para la Iglesia, donde una serie de corrientes, por las que también atravesó San Agustín y que posteriormente atacó, ponían en peligro una serie de dogmas que fundamentaban la doctrina cristiana, hasta ahora en proceso de consolidación, y a lo que San Agustín también contribuyó.

 

San Agustín, insatisfecho de las cosas del mundo, va perdiendo la pasión por todo aquello que hasta el momento le interesaba, y esto lo hace en lo que el autor del texto llamará “La escalada hacia Dios”, el génesis para hacer de Dios su pasión, tras su búsqueda en la larga noche de su vida.

 

Tomemos como punto de partida, y que de alguna manera podríamos considerar como su primera gran pasión, el estudio de la retórica y la lectura de algunos textos para perfeccionarse en ese arte. Entre estos textos, “el Hortensius de Cicerón”, que fue el que lo llevó a descubrir la vaciedad de su vida, ya que hasta ahora solo se había interesado por la forma y el deleitar el placer que causaba una  palabra elegante a sus exquisitos oyentes, y no en un verdadero contenido que lo condujera a la verdad.

 

El dar sentido a su vida lo llevó a vaciarse de si mismo, a quitar el rastrojo del trayecto recorrido, por una vida del placer para alcanzar la felicidad. Luego siente la necesidad de encontrar la verdad y de dar valor a su vida, pero cae en manos de una corriente que lo arrastra largamente en sus concepciones erradas respecto a la naturaleza del hombre y los ejes del bien y del mal a los que estaba circunscripto, el Maniqueísmo, que lo llevó a concebir lo bueno y lo malo de manera escrupulosa.

 

Aunque son puntos fundamentales el retomar estos aspectos generales por los que San Agustín tuvo que pasar, lo que realmente  nos interesa en esta noche de búsqueda, es la manera como se iba gestando su encuentro final con Dios. Aspecto religioso trascendental que dio rumbo fijo a todo su pensamiento posterior.

 

Partamos del hecho al que se vio abocado, vaciarse de todo y enfrentar las confusiones que provocaba la ruptura con su manera de manera de pensar y ver las cosas, y la noche que hasta ahora orientaba su razón de ser.

 

Tuvo que asumir posteriormente todo aquello que su nueva condición adquirida le  llamaba hacer, y pagar el precio a su pasión y verdadero amor encontrado, aprendiendo de manos de todos aquellos que conocían aquello que tanto había desentendido de labios de su madre, el Dios amado que siempre ha hecho parte de su vida, pero hasta ahora no asumía.

 

Tuvo que afrontar la sensación del rechazo, producto de su sentimiento de culpa, al creerse incomprendido por Dios y la necesidad repetida de expresar, en confesión abierta, la alabanza como reconocimiento de la grandeza  del Ser Superior que superaba todas sus fuerzas y compresión, y para sentir la gracia y la misericordia, de Quien solo es gracia y caridad.

 

El nuevo hecho que posterior a lo anterior lo embargará, es la de contemplar la realidad en la que está metido y tener que justificar a los suyos y a la Iglesia misma la verdad de su conversión, dando credibilidad a su fe acogida, con el testimonio de su propia vida, y justificar, con la misma, el reconocimiento que le ha hecho la humanidad al sentir, seguir y vivenciar su santidad y pensamiento.

 

 

Realidad, que aunque le ocasiona gran conflicto interior, lo lleva a descubrir que era un hombre dado a la humanidad para amar y vivir en comunidad , a sentir como hombre y comprenderse como naturaleza propia justificada solo por Dios, quien era quien realmente conocía todas las respuestas a sus inquietudes y desvaríos. Quizás su pensamiento ha sido distorsionado, pero ante todo su concepción humana lo llevó a la aproximación de la lejana cercanía de Dios, de un Dios tan desconocido, pero a la vez tan real y cercano.

 

Pasar de la noche a la luz, fue correr la cortina de su propio y excesivo raciocinio, de pensar que Dios y la verdad serían desveladas por lucubraciones teológicas o raciocinios de difícil comprensión, ya que Dios se revela a los humildes, sin jamás poder decirse lo suficiente respecto a él. Llegar a la luz simplemente es dejarse rozar por el rocío mañanero de su amor y dejarnos imbuir de su presencia, y dar un vistazo alrededor y observar todo lo que ha hecho por nosotros.

 

Recibir la luz de la mañana para San Agustín fue observar la belleza del Creador en sus criaturas y reconocer  que la noche se alargaba cuando nos limitábamos a las últimas. Recibir la luz de la mañana fue sentir la presencia del Dios fuerte y misericordioso que nos acompaña incluso en las noches de nuestra existencia.