CULTURA JUVENIL, CICLO DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN

CULTURA JUVENIL, CICLO DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN

Elkin Páez Chingal

Octubre 18 del 2000

“Las culturas juveniles pueden contemplarse como una metáfora del medio ambiente del que surgen, no es lo mismo ser un joven del campo o la ciudad, de un estrato más alto a uno más bajo, etc. Por otra parte, las culturas juveniles diseñan estrategias concretas de apropiación del espacio: construyen un territorio propio”[1].

“La memoria colectiva de cada generación de jóvenes evoca determinados lugares físicos (una esquina, un local de ocio, una zona de la ciudad). Asimismo la acción de los jóvenes sirve para redescubrir territorios urbanos olvidados o marginales, para dotar de nuevos significados a determinadas zonas de la ciudad, para humanizar plazas y calles”[2].

Cada que nace un niño es una nueva manera de ver el mundo y una nueva construcción y aporte a la torre de la evolución de la humanidad. Cada joven que crece hace parte de una nueva constitución de pensamiento que, por la cercanía entre una y otra brecha generacional producen conflicto, cada generación nueva que nace supera a la anterior en cuanto pretende no cometer los mismos errores o simplemente disfrutar mucho más de lo que lo hizo la anterior generación. ¿O a caso qué joven no ha entrado en conflicto con los adultos?. Todos hemos tenido esta misma dificultad.

El conflicto está en que este cúmulo de enfrentamientos se dan en un mismo espacio, en una misma época, en un mismo contexto. Los adultos pretenden orientar este nuevo pensamiento, pero cuando se hace de manera violenta o muy laxa o sin compromiso, genera en las nuevas generaciones un enfrentamiento y reacciones más violentas en contra de tales posiciones.

La lucha por marcar territorio y demostrar autoridad en los adultos y libertad en los jóvenes, que tienen una mente muy lúcida del mundo aunque insegura, hace que se den tan marcadas diferencias en las expresiones que una y otra generación tienen del mundo, creando entorno así, como lo plantea el documento, nuevas manifestaciones culturales. ¿Pero acaso el mundo y sus sociedades no han ido evolucionando por nuevas formas de pensarlo, sentirlo y vivirlo, siendo los pensamientos juveniles los que construyen el mundo que quieren habitar?. ¿Pero acaso los jóvenes no se hacen también adultos y juegan el papel importante de formar a las nuevas generaciones en el pensamiento que ellos tuvieron del mundo, además que se sienten impotentes cuando no lo logran?.

La situación como la investigó Freeman, me parece más válida cuando se observa que las manifestaciones culturales juveniles son algo natural, anexando, como proceso evolutivo de la humanidad. La dificultad y el punto central, se encuentra en el hecho de que ésta nueva expresión debe ir de la mano y orientada por la experiencia adulta. ¿Pero cómo hacerlo?.

Este si es un punto importante, ¿cómo unir dos o hasta cuatro generaciones que comparten el mismo espacio, tiempo y contexto?pueden convivir y aportar más al mundo desde una conciencia universal y de alteridad?. La educación y la formación son  el punto clave, pero ésta jamás será efectiva en la manera que no parta de la individualidad y particularidad de cada sujeto, pero con la conciencia clara de la eticidad que contribuya para que todos vivamos en este mundo, con conciencia de evolución sí, pero no de destrucción, de normas para la convivencia que ayuden a la libertad y desarrollo de cada ser humano.

Es claro que lo anterior es lo utópico, pero a su vez la única alternativa, pero en la que juega un papel importante el diálogo que pueden tener una generación a otra, que obviamente tienen sus propios espacios, pero que pertenece al espacio que todos comparten, por ello, más que imponer, es sensibilizar con las estrategias que se necesiten para saber que lo que alguien haga afecta a los otros.

Es un punto que corresponde a los adultos, por ser quienes tienen la experiencia, pero por sobretodo porque también fueron jóvenes y son concientes que estos últimos también tienen su aporte y quiere ser validado, en caso de que no se haga es lo que genera reacciones culturales en contra de todo y del resentimiento de no ser tenidos en cuenta en su propia época, buscando un espacio que solo les va a ser dado cuando sean adultos, repitiendo el ciclo violento de quererse imponer aún a costa del pensamiento de la nueva juventud que tiene que soportar sus insatisfacciones e inmadureces.

 


[1] Carles Feixa Pompols en el artículo de “La ciudad Invisible, Territorio de las culturas juveniles”.

[2] Ibid.

Anuncios

VIOLENCIAS JUVENILES, ¿UN PROBLEMA DE MALVERSACIÓN CULTURAL? ¿O UNA PROPUESTA CULTURAL VÁLIDA?

VIOLENCIA JUVENIL, ¿UN PROBLEMA DE MALVERSACIÓN CULTURAL? ¿O UNA PROPUESTA CULTURAL VÁLIDA?

 

Un aporte desde la pedagogía reeducativa

 Elkin Páez Chingal

Octubre 18 del 2000

Una página en blanco, es un mundo en potencia de ser descubierto. Esta puede ser una forma de mirar a nuestra juventud imbuida en los blancos trazos de muchas páginas de sus vidas que en muchas ocasiones se dejaron de escribir, que fueron saltadas o salteadas  en un cúmulo de tachones y rayones hechos con violencia por quienes han escrito la formación de sus vidas.

Este es el mundo del joven, un libro de cultura escrito en desorden y sin claridad de lo que pretenda el autor de sus vidas, y ¿quién es ese autor?, no más que el mismo entorno del cual cada joven emerge.

Enfrentarnos al problema de la violencia juvenil genera el sabor agridulce que produce el saber y conocer muchas de las causas que lo originan y manifestaciones en una sociedad impotente que se desploma al observar que el futuro para nuestra paz está infestado y contaminado de un problema, no se si cabe la palabra, de malversación cultural, donde los jóvenes desorientados y manipulados por oscuras intenciones de grupos al margen social son adoptados, escribiendo en el libro de sus vidas un proyecto de guerra y de lujos alcanzados con el menor esfuerzo, un mundo ficticio y pasajero como la vida misma, con elementos culturales propios como un lenguaje, religión, simbolismos, etc.

Surge entonces en el mundo juvenil toda una nueva expresión de cultura de violencia, protagonizada por los héroes de turno, pandilleros, sicarios, narcotraficantes, satánicos, xenofóbicos, punkeros, raperos, guerrilleros o paramilitares, además toda una expresión de lenguaje sobrecargada de simbolismos y significaciones cada vez más relacionadas a un proyecto de muerte en lugar de vida; la competencia y las batallas campales entre jóvenes nos devuelven a la época primitiva, donde primitivos y animales luchaban y hasta mataban por marcar un espacio territorial, “conyugal” o alimenticio. Claro diríamos que esto no solo a ocurrido en la etapa primitiva, al igual todo el tiempo han existido esas luchas de poder, aunque más sofisticadas o con cargas significacionales distintas que lo que hacían los primitivos o animales, pero al fin y al cabo luchas por cobrar un espacio que jamás ha estado claro, ejemplo, palestinos e israelitas.

Y es precisamente a esto a lo que me refiero con los tachones, páginas saltadas y salteadas del libro que se escribe en cada ser humano, pero que cuando se es joven desarrolla su máxima expresión, en  muchas cosas positivas pero, como es el interés de este escrito, también negativas como lo ha sido la violencia juvenil.

¿Cómo se ha originado esta violencia de una manera tan arrolladora en nuestra patria?. Los estantes de bibliotecas y librerías están llenos de investigaciones o cintas de video como Rodrigo D, el Sicario, la Vendedora de Rosas, etc, que como lo dije al principio hacen referencia a las muchas causas que de alguna manera se creen saber, asociadas a la pobreza, el maltrato, económicas, sociales, influencia medios de comunicación, ambiente de guerra que está viviendo el país, pérdida de valores, violencia intrafamiliar, baja comunicación profunda y asertiva a nivel familiar, deserción escolar, falta de oportunidades, etc.

Pero éste tampoco es el punto que me interesa analizar,  mi reflexión apunta a sensibilizar respecto a la manera como la violencia juvenil se está categorizando en todo un fenómeno cultural que complica más las cosas en cuanto a intervención se quiera hacer, ya que no solo nos estamos enfrentando a la atención de un sujeto, sino a un cúmulo de creencias que hacen de su ser la  representación visible del sentir de un grupo social que busca su espacio y manifestación propia en contraposición y malversación de la cultura tradicional en la que fueron educados.

¿Cómo así? Pues resulta que si vemos el fenómeno de la violencia juvenil como un fenómeno cultural entenderemos que al ser cultura, penetraremos en el tabú de si es válido aceptar todas sus expresiones y simbolismos de muerte, el lenguaje que ha generado y los seudo principios éticos, morales y religiosos que resalta Alonso Salazar en su documento, analizado en este escrito, “violencias juveniles: contraculturas o hegemonía de la cultura emergente”, por el  hecho de ser cultura así como hablar de cultura negra o indígena o China, etc.

O si por el contrario tiene alguna diferencia cuando se expresa en grupos específicos considerados al margen social como los narcotraficantes, milicias, guerrillas, paramiliatres, hipies, pandilleros, etc, desviando todo el fenómeno y las incidencias de la violencia juvenil en un problema más complejo como lo es la cultura en sí misma, que retoma Carles Feixa Pompols en el artículo de “La ciudad Invisible, Territorio de las culturas juveniles” y que  dispersarían aún más la atención de la problemática.

Esto, porque se entraría a analizar cómo sería la intervención o propuesta que desde la Pedagogía Reeducativa se establecería, partiendo del hecho que si interviene la violencia juvenil como patrón de cultura entraría a romper o trabajar desde los estereotipos que ellos mismos manejan, y defienden porque hace parte de la forma que tienen de ver la vida, la construcción que hacen de ella, que aunque no nos parezcan válidos hacen dentro del mundo juvenil toda una forma de expresión que aunque guste o no, insisto, es el resultado de lo que se les ha ofrecido y escrito en el libro de sus vidas, y que hace parte no solo del aparecimiento de una  nueva cultura, sino del resultado de lo que a la cultura tradicional de figurar, de alcohol, libertinaje, vida fácil, agresividad, de lealtad, etc, y demás defectos que en sí puede poseer la cultura o malversación de valores como lealtad, amor a Dios, les fue dado por los adultos que tampoco han madurado su propia cultura, pensamiento y criterio frente a la vida.

Además que fueron calando más en los jóvenes, que fueron adoptados por los mismos adultos y sus insatisfacciones, que van trasmitiendo de generación en generación cobrando fuerza en esta etapa de la juventud por la necesidad natural de identificarse y la insatisfacción natural que esta etapa posee que prefiere fácilmente a los héroes que van en contra de todo, las acciones prohibidas, pero la necesidad de salir victorioso de ellas sin correr ningún riesgo, lo que los hace utilizar la figura de La Virgen como su Patrona para que no los abandone. O También puede suceder que como se ha tenido lo necesario o por el contrario, mucho pero sin conciencia, se quiera tener un mundo aparente de comodidades que se exige les sea dadas sin esfuerzo, como es el caso de los narcotraficantes. O hacer valer sus ideas apoyándose entonces en grupos revolucionarios, o simplemente querer ser distintos y apreciados como son en su diferencia a lo que los adultos tradicionales quieren ofrecerles, hipies, punkeros, raperos, etc, que son consideradas como la expresión de la cultura de violencia juvenil.

Partiendo de mi experiencia con jóvenes y retomando el documento de “Ciudad Invisible” la parte que habla sobre las tendencias naturales de los jóvenes por tal violencia, hacen que la atención se centre básicamente, en el proceso de intervención, de manera personalizada y personalizante con cada individuo desde su propio caso, separándolo temporalmente de su grupo que tanta influencia tiene para que asimile las consecuencias que le a traído el adoptar todo lo que su grupo le ofrece, pero a la vez ir creando alrededor diversos ambientes y contextos para que pueda cobrar identidad y decida libremente por la mejor opción, que contruya vida desde un sentido y no muerte como ha sido hasta ahora.

Finalmente es por ello que el Pedagogo Reeducador trabaja no solo con el individuo si no que a su vez debe intervenir en estas situaciones tan complejas, familia, sociedad, colegio y al mismo grupo del joven en la medida que se les muestra una nueva opción de vida en el compañero que se está interviniendo, quedando el cuestionamiento respecto a ¿con que propuesta ética y cultural válidas hacerlo para presentárselo de esta manera a todo el colectivo juvenil, que está reafirmándose en su propia cultura?.

DELINCUENCIA, UN PROBLEMA DE VARIABLES

DELINCUENCIA, UN PROBLEMA DE VARIABLES

Un aporte desde la pedagogía reeducativa

 Elkin Páez Chingal

Agosto 17 del 2000

 Relatoria de la lectura: “La predisposición de la reincidencia. Variable de personalidad y factores psicosociales”.

             Dentro del campo de las posibilidades, se da como mayor frecuencia el que emitamos juicios ante las personas que, por sus acciones desviadas sean consideradas delincuentes.

Es muy fácil establecer que tal o cual persona sea un ladrón, un asesino, un drogadicto , un atracador, secuestrador, paramilitar, guerrillero o violador;  sus acciones repugnables no lo dicen. Pero de aquí a que comprendamos realmente la razón de su delincuencia, son casi nulas las posibilidades sino se tienen en cuenta las investigaciones que se han hecho al respecto, si no se prefiere quedar con el rótulo dado a cada persona de ser un delincuente.

Las investigaciones realizadas, especialmente la del documento en el título mencionada, comienza a hacer relevancia sobre el hecho de que existe en algunos sujetos mayores diferencias individuales que hacen que una persona pueda involucrarse con mayor frecuencia en los delitos, y una forma de reaccionar ante las mismas circunstancias ambientales y situacionales, que no es idéntica para todos; esto es lo que muchos autores han denominado las variables que determinan la predisposición al delito, ya no solo sociales, sino individuales al sujeto y su relación con el entorno.

El conocer estas Variables nos pueden llevar  a determinar la tendencia que desde la adolescencia manifieste la persistencia que tenga el sujeto en su edad adulta a mantener dichas conductas delictivas. Punto clave que debe llevar a los campos profesionales especializados en el trabajo humano a profundizar y generar toda la potencia en investigación e intervención sobre los factores determinantes de la delincuencia, y añadiendo la otra parte de la lectura que aparece en el título, como lo es predecir las causas y factores de reincidencia que en sujetos, tanto adolescentes como adultos ya intervenidos en programas o centros carcelarios, a volver y permanecer en su condición delictiva. Evitando de esta manera la rotulación sino la comprensión y mayor eficacia en los procesos de intervención.

Cuando se habla de delito, se debe tener en cuenta que estos hacen parte de una categoría amplia de comportamientos antisociales o desviados que se dan tanto en la niñez como en la adultez, asociándose el delito con otros comportamientos análogos, como la agresión, vagancia, aislamiento, drogadicción, mentira, que, aunque no son delictivos pero si hacen del sujeto tener una tendencia antisocial, aspectos que en el campo de intervención de la Pedagogía Reeducativa se tienen muy presentes cuando de encontrar manifestaciones de problemas de socialización se trata.

Por lo tanto, para una mejor comprensión de las variables determinantes de las conductas delictivas se debe establecer su diferencia con las conductas antisociales, teniendo en cuenta que las primeras se determinan por la clasificación de los tipos de delitos, y las segundas por la clasificación  que se haga de las categorías de las conductas.

La predicción de la conducta antisocial del delito es mirado como otro punto  de la complejidad del ser humano que surge de las variables de interacción, aceptación y comprensión de lo vivenciado por el sujeto en el Ambiente Familiar, el Ambiente Escolar, Ambiente Grupal, Ambiente Personal. Variables que ofrecen el análisis y seguimiento de las siguientes constantes desde los 4 ambientes como propiciadores del entorno social de los sujetos. Agentes de modelado, aprendizaje y socialización. Propiciadores del desarrollo, maduración, formadores de normas y valores , habilidades ante situaciones nuevas y conflictivas. Reguladores de impulsos y sentimientos. Determinadores de la reacción ante estímulos como premios o castigos.

Variables familiares como la falta de supervisión o control parental, una disciplina demasiado dura o errática, que también se da en el ambiente escolar, el rechazo de los hijos, también por los amigos, una escasa implicación con ellos, pobres relaciones maritales, criminalidad y agresividad parental, ausencia de padres. O variables escolares como baja capacidad de razonamiento verbal o forma de interactuar de manera perturbadora en clase, forma de reaccionar de los profesores ante sus conductas, problemas y dificultades de profesores e institución escolar. O Variables Grupales del tipo de amigos y ambiente que se desenvuelven son un agente principal de socialización por el mayor tiempo que pertenecen con ellos y la incidencia en la formación de la identidad del sujeto por la presión que exige el grupo a parecerse a ellos. O variables que según investigaciones se asocian a los rasgos salvajes primitivos del hombre, factores biogenéticos, tendencias desde el campo psiquiátrico. Y las múltiples relaciones entre unas y otras variables hacen que el sujeto sea o no delincuente.

Como nos hemos dado cuenta la situación ante la determinación de las causas de las conductas delictivas y antisociales no son nada sencillo de analizar. Por eso temas como la resiliencia, el Pensamiento Complejo de Edgar Morín, la misma visión del Evangelio hacia los más despreciados, favorecimiento de los Derechos Humanos, y muchos más temas, deben llevarnos a mirar el delito como delito sino a la comprensión del sujeto que lo realiza, y lejos de llevarnos a la frustración por la manera como reinciden, es la posibilidad de crear más estrategias asertivas ante tanta condición variable del sujeto a ser determinada manera, sin juzgarlo, pero sí llevándolo a conocer su situación personal inconsciente que lo hace de determinada manera para que el ya libremente pueda optar por lo que quiere y realmente le conviene.

UN CONFLICTO SIN SENTIDO QUE SOLO AFECTA A LOS NIÑOS

UN CONFLICTO SIN SENTIDO QUE SOLO AFECTA A LOS NIÑOS

 Elkin Páez Chingal

Agosto 6 del 2000

 

Relatoria de los Artículos: “Estudio sobre el impacto de los conflictos armados en la infancia”. GraÇa Machel.   

“El conflicto armado en Colombia”, Horacio Arango.

 

El eje central de los dos textos toman como punto de  referencia el sentir que se tiene ante el conflicto armado de nuestro país colombiano, como una violación de las leyes nacionales, internacionales humanitarias y derechos humanos, que fueron creadas con el fin de proteger la dignidad humana violentada por  una guerra que solo afecta a la población civil y en especial a los niños.

En épocas actuales donde el conflicto armado por la obtención del poder se agudiza, en una serie de  enfrentamientos directos de guerrilla, paramilitares y ejército en medio de la población civil, donde se destruyen pueblos enteros ante la mirada impávida de sus habitantes que no tienen más alternativa que la de salir huyendo, si pueden, o morir bajo la barbarie de los que así mismos se atribuyeron el título de jueces de sus vidas, surgen una serie de organizaciones de ciudadanos que buscan rescatar el grito silencioso de niños y personas ajenas al conflicto de  las tapias ruinosas y paredes demolidas por los cilindros de gas que sobre sus cabezas cayeron, por unas causas que aún o ni siquiera alcanzan a comprender.

Estas organizaciones que se han interesado por nuestra  situación actual, como lo son la UNICEF, NACIONES UNIDAS, CONVENCIONES DE DERECHOS HUMANOS Y DE LOS NIÑOS, etc;  recogen el sentir de la gran mayoría o resto de pueblo colombiano que se encuentra  en medio del fuego cruzado de otro de “grupo de personas, también colombianos”, quienes en su afán de protagonismo pretenden defender unas “causas dizque justas”, que en su parecer son las que necesitan todo el pueblo colombiano, teniendo el descaro de pensar que son ellos quienes:

Primero: Tienen la razón de ser de toda la humanidad en su ideología, la fuente de deseos para lo que nuestro habitante colombiano de campo o ciudad necesita para ser realmente feliz, el futuro prodigioso, maravilloso y encantador para nuestros niños y nuestro país que está en sus manos, y la prosperidad del hermoso campo que ellos pretenden sembrar con el abono de las cenizas de pueblos que ellos generosamente se han encargado dejar con sus bombas, y ciudadanos quemados luego de sus tiernas torturas, para que así se den esa belleza de frutos con sabor amargo de lágrimas de desplazados, odio y resentimiento ante la vida de niños enrarecidos;

Y segundo, el creer que con su método pueden alcanzar el país lindo que nuestros niños disfrutarán en un futuro a base de torturas y masacres, sometimiento y rendición a los pies de la siniestra y salvaje mente rellena de traumas sociales, problemas de socialización, taras psicológicas y vacíos reeducativos, dignos de la atención de nuestra profesión de PEDOGOGOS REEDUCADORES o prioridades con las que parte una buena campaña presidencial, y que poseen y nos ofrecen tristemente los dirigentes y seguidores acérrimos de dichos grupos armados como fuente de empleo, claro si no nos imponen antes una dictadura; ¡ah! y sin olvidar que todo lo anterior se puede disimular y embellecer, como con la FEA, a base de discursos y retórica ideológica gastada y desfigurada, por no decir barata, que aflora en las mesas de diálogo de paz, “palabra por cierto bastante grande y abstracta al pensamiento filosófico y científico lingüístico coartado en el poco presupuesto invertido para su análisis y discusión”, por parte y parte de quienes en sus manos tienen el destino de la medio bobadita de 45 millones de habitantes, o no se cuantos dice el DANE que somos los colombianos sencillos, malgeniados, bulliciosos, peleones, etc, según apreciaciones que se tenga del común de la gente colombiana.

Mi interés y necesidad surgida con base en las lecturas de los discursos realizados a partir de las CONSULTAS hechas por las organizaciones internacionales, veedoras del cumplimiento de los Derechos humanos y en especial de los Niños, que son quienes más reciben el impacto de las guerras y de quienes de alguna manera se han ido sensibilizando con lo que a diario se ve en las noticias o lo que escribí al principio, y del  agradecimiento a quienes se sintieron colombianos y partes de este cuento de la construcción del mundo que disfrutaremos en unos años con nuestros niños y que dieron viabilidad, al menos en el discurso, sentar un precedente ante lo que esta guerra sin sentido está ocasionando a nuestra patria, y no a los pocos que en su omnipotencia y pretensiones de dios se han adueñados de nuestra patria sin hacer relativamente nada.

Por ello es clave romper con los sofismas de creer que aquí en Colombia no está pasando nada, porque en nuestra cotidianidad universitaria de Niza a otros barrios o pueblos no escuchamos las ráfagas, detonaciones y los gritos, que si escuchan y padecen nuestros hermanos colombianos de los pueblos que nos dan la papa y los alimentos con los que gracias a Dios nutrimos nuestros cuerpos para comprender la realidad nacional.

Creer que 200.000 póngale 1 millón,  son más que 45 millones, incluyendo los niños de los que en tantas ocasiones nos han dicho que de vez en cuando escuchemos, y que el Padre Horacio Arango, SJ. en su discurso el Conflicto Armado, bellamente nos los describe como consenso en los procesos de paz, hasta los niños traumatizados por las guerras, sea porque fueron enfilados, o porque padecieron con sus familias al drama de ser desplazados, nos dan el ejemplo del perdón, el afecto, la amistad, el poder mirar a los otros con igualdad, sin desprecios ni pretensiones superioridad, que esos 200.000 o millón en alguna ocasión perdieron su inocencia a causa inclusive del gobierno, otros 300.000, y que por sus historias de vida piensan que repitiendo el ciclo de violencia y de venganza en toda una patria van a lograr sanar las heridas que en sus vidas recibieron.

No es de pensar que es así, con violencia como solucionamos las cosas, ya que los estudios nos han demostrado los impactos que han ocasionado, no solo en Colombia sino en todo el mundo, los efectos de una guerra que ya estamos padeciendo, pero tampoco es de pensar que no haciendo nada, ni dando de comer, ni vestir, ni de recreación, ni de expectativas a explorar la creatividad de nuestros jóvenes y profesionales se van a solucionar las cosas. Ni tampoco creyendo que depositando el peso de nuestra patria en unos pocos, sea guerrilla, paramilitares, gobierno, ejército, policía, cruz roja, ongs, etc, se da la solución de nuestros conflictos. Es en la concientización de todos y en el apretarnos el cinturón y amarrarnos  bien los pantalones para exigir que unos pocos, que necesitan de nuestra ayuda, actúen como niños malcriados que con hacer la pataleta nacional se les va a dar todo lo que piden.

Esto no puede ser así, necesitamos comenzar a formar a nuestros nuevos gobernantes como unos buenos padres y madres que sepan brindar a todos los hijos de esta nación colombiana lo mejor que necesitan con libertad y autonomía, pero que sepan también corregir y orientar con amor exigente en el momento cuando por su niñez e inmadurez crean que las cosas solo tienen que dárselas cuando quieran, sino que también aprendan a conseguirlas y valorarlas cuando las tienen.

Es decir, los millones restantes al conflicto dejamos tanta conformidad y permisividad exigiendo y dando lo mejor a los que nombramos como nuestros gobernantes, con la claridad de que solo están cumpliendo una función que el mismo pueblo necesita, y no es el pueblo el que se somete al gobernante como ha sido la concepción y la lucha de poder, sino que lo elegimos como un servicio que ayude a equilibrar los recursos de todos.

Por tanto mis amigos guerrilla y paramilitares, es válida la defensa del pueblo que dicen querer hacer, pero no se puede permitir que sea a base de sangre y destrucción, sino pelándonos las manos de trabajo y dando autoridad moral, esto va para la iglesia, “Todos”, como se debería formar a los niños, como debemos comenzar a hacer patria. Y si lo que quieren es poder con mucha pena les decimos que somos más, y aunque no tenemos una propuesta clara para toda la nación, la de ustedes tampoco nos sirve, sino que entre todos debemos realizarla.

PROBLEMAS DE SOCIALIZACIÓN GENERADOS POR LA MOVILIZACIÓN GAY EN EL MUNDO

PROBLEMAS DE SOCIALIZACIÓN GENERADOS POR LA MOVILIZACIÓN GAY EN EL MUNDO

Elkin Páez Chingal

Agosto 5 del 2000

Análisis a partir de un artículo del periódico el Colombiano del mes de Julio del año 2000. “Movilización gay en Medellín”.

            Realizando un seguimiento general a lo largo de la historia y evolución del homosexualismo podemos percibir visos de tabú, sonrojos, represiones, juzgamientos, defensas y rechazos, a una expresión concreta de una actividad humana como lo es la actividad sexual, que se ve en contravía de la naturaleza porque se hace con el mismo sexo. Hablar de homosexualidad lleva en si misma una carga de sentimientos, pensamientos y reflexiones que generan en la persona, que a sí misma se cataloga como tal, el rechazo y la lucha interna y externa por lograr su identificación sexual y a su vez la posibilidad de ser aceptado por una sociedad que, aunque lo niega aún, no acepta que la hay y mucho menos comprende su causas.

            El homosexualismo ha sido descartado de la categoría de problema psiquiátrico gracias a las manifestaciones de principios de los 80, como una manera de cobrar reconocimiento ante una sociedad que los  ve como bichos raros, pero de lo que si no se puede descartarlo es como un problema de socialización que recoge las consecuencias de rechazo, baja autoestima, frustración y ausencia de auto concepto que genera el considerarse e identificarse como homosexual, esto para hombre y mujer, y que pueden desencadenar una serie de reacciones en el individuo como ataque a la sociedad que lo condena, perdida del sentido de la vida, e imposibilidad de ubicarse con un proyecto claro de vida en el que no se sienta juzgado y atacado.

            Otro punto que es vital tener en cuenta si de encontrar problemas de socialización se trata, son las causas que generaron el conflicto interno de su identificación sexual, que en la mayoría de los casos, y por algunas experiencias con personas que hemos visto padecer su drama y comprender que no es gratuita su homosexualidad, vemos la necesidad imperiosa de trabajar el abuso sexual que en alguna etapa de sus vidas tuvieron que afrontar y que pese a todo disfrutaron y aborrecieron creando o reafirmando su sentimiento frente a la gratificación sexual que ante al propio género o contrario pueden sentir.

            En otros casos el bajo criterio de valores claves brindados en su infancia, como carencia de amor de sus padres que no fue el más óptimo, sino que se conjugaba en el maltrato, el abandonó, la culpa y resentimientos de los padres que se desquitaban con sus hijos, provocando la no identificación con el género del adulto maltratante. El machismo o feminismo exagerado de padres y madres que desprecian a sus hijos por no haber nacido con el sexo que querían. La sobreprotección y sentimiento de impotencia, inseguridad trasmitidos por los padres y encargados de la crianza que produjeron en los hijos el miedo a interactuar normalmente con más personas y manifestarse débiles y expresiones de amaneramiento, que lo llevan a confundir su identidad sexual buscando gente del mismo sexo.

            En sí podemos establecer frente a la identificación y expresión homosexual como un punto de atención del Pedagogo Reeducador que debe contribuir al no rechazo, sino de aceptación de los resultados y consecuencias de una serie de problemas de socialización que merecen todo el apoyo y acompañamiento que lleven al individuo y sociedad a comprender el por qué de su conducta.

            Pensemos igualmente que aunque se tenga presente la homosexualidad  como un problema de socialización, es de reconocer, como en todos los problemas, que es un ser humano, una persona quien esta viviendo su propio drama, y es a él a quien se debe brindar todas las fuerzas de un trabajo que lo lleven a sentirse libre de culpa, y si es posible de algún modo, recobrar su identidad normal a un proceso humano que en algún momento de su vida se vio truncado.

            La amistad y la fraternidad son dos puntos que se deben reforzar, como la posibilidad que tiene todo sujeto de expresar a cualquier persona, independiente sea su género, el derecho al amor, a la ternura, un abrazo, un beso, el cariño, que por prejuicios morales y falsas concepciones éticas y religiosas se piensan que son expresiones abominables y homosexuales.

En muchas ocasiones esa represión hace surgir una homosexualidad condicionada en el sujeto que se cree culpable y repite el ciclo, desarrollando una serie de conductas nuevas que llevan a la persona a la perdida de valores, como el respeto por su propio cuerpo, frecuentar de grupos que luego se muestran frente a niños, produciendo la confusión en la Identidad Sexual.

Implicaciones Políticas, Sociales, Culturales, Económicas de la Movilización Gay

            Dentro de las implicaciones que tenemos y que de alguna manera concretan y sintetizan lo anterior tenemos:

Sociales: Como un grupo para ejercer su reconocimiento ante una sociedad que los rechaza, se moviliza y busca expresarse para poder ocupar un lugar dentro de la sociedad.

Culturales:  Reafirmar su identificación con una expresión de nuevos símbolos y significados que configuran, en su afán por ser reconocidos, toda una expresión cultural, que invita a que los conozcan y comprendan su realidad personal. Por ello la necesidad de una movilización gay. Es de aclarar que con estas movilizaciones se están corriendo graves riesgos de generar en los niños a la adopción de ver la normalidad de las tendencias homosexuales, sin la debida orientación de lo que significa el pudor y valor de la intimidad, el libertinaje sexual y pornográfico, que hacen perder el valor de la pareja, el amor y la familia, patrones culturales que no llevados al extremo si nos dan directriz ética hacia donde podemos llegar.

Político:  Recoge la necesidad de como un grupo social para buscar reconocimiento le corresponde crear asociaciones y organizaciones dentro de la ley, para ubicarse como los diferentes grupos sociales, llámense indígenas, negritudes, etc, reclamen el derecho a ser reconocidos como homosexuales. Lo que implicaría la creación de leyes que favorezcan y velen por sus derechos y deberes.            

Económicas:  Frente a cualquier manifestación social se prevén una cantidad de gastos que se generan para su realización, los traumatismos económicos y riesgos de destrucción en caso de una revuelta. Estas manifestaciones brindan la posibilidad de adquisición de derechos económicos como posibilidad de trabajo y pago de indemnizaciones en caso que se comprueben despidos injustos y imposibilidad de acceso a todos los servicios por su condición.

Finalmente resta decir que este tema surge en la actualidad de la celebración que se hace desde el 1982 del mes gay, julio, y que ante los ojos del mundo se vio en las distintas manifestaciones y paradas gay que llevó al pronunciamiento de varias instancias, incluyendo la Iglesia y el Papa, frente al desborde e irrespeto que se pueden producir por la manera como se hacen estas movilizaciones, atentando contra las costumbres que la han condenado.

ABORDAJE TERAPÉUTICO DE LAS PROBLEMÁTICAS DE CONSUMO DE SUSTANCIAS PSICOACTIVAS Y MEDIDA JUDICIAL EN JÓVENES INFRACTORES DESDE EL MODELO DE INTERVENCIÓN SISTÉMICO

RAE Resumen Analítico Tesis de Grado

 

ABORDAJE TERAPÉUTICO DE LAS PROBLEMÁTICAS DE

CONSUMO DE SUSTANCIAS PSICOACTIVAS Y MEDIDA JUDICIAL

EN JÓVENES INFRACTORES CLUB AMIGÓ LAS NIEVES

PROGRAMA DE LIBERTAD ASISTIDA OFICINA DE PASTORAL Y

 ATENCIÓN A LA NIÑEZ (OPAN)

DESDE EL MODELO DE INTERVENCIÓN SISTÉMICO

ELKIN PÁEZ CHINGAL

Enero de 2003

 

 

PRESENTACIÓN

 

La vida es simple y majestuosa, sencilla de apreciar y sentir, pero compleja cuando te sientas sinceramente a analizarla y comprenderla, en fin al menos intentar descifrar sus misterios y el cúmulo de entrecruces que se dan en la enmarañada cadena de eventos que hacen de la vida algo diferente a la vida de los demás seres de la naturaleza.

Si esto de sentarse a analizar y apreciar la vida a veces se hace tan complejo, mucho más lo es el pretender resolver las dificultades que van apareciendo y que hacen ya de la vida no algo sencillo y agradable, sino algo pesado y tedioso de soportar cuando los problemas sobrepasan los esfuerzos y capacidad humana.

Y ¿qué sucede cuando desde tu ser profesional con las ciencias humanas y pedagógicas, además de tener que resolver tus propias dificultades, buscas resolver las de los demás?. Este no es un planteamiento nuevo y una respuesta nada novedosa, ya que la humanidad a lo largo de la historia ha resuelto todas las dificultades con ayuda y colaboración mutua. La respuesta parece simple y sencilla, a problemas comunes, soluciones comunes y resueltas entre todos. Pero cuando el problema está en que no hay acuerdo en que no se sabe a ciencia cierta que es lo que está aconteciendo y cual es ese problema que esta afectando, o quienes son los causantes del mismo, o cuando ni siquiera se acepta que existe un problema, y mucho mas difícil intentar encontrar alternativas de solución para los mismos, se llega a concluir entonces que muchas veces no es tan fácil encontrar respuestas a todos los problemas que se presentan en la vida humana, a no ser que observe todo desde la complejidad con se presentan las situaciones problemáticas y se trabaje con verdadero sentido de equipo para abordar esa situación problemática.

Tomo la complejidad como punto de partida de presentación de este trabajo, sustentado en esta época considerada de post modernidad y por filósofos como Edgar Morin y Humberto Maturana, cuando se pretende abordar en este trabajo temas como la delincuencia juvenil asociada al consumo de sustancias psicoactivas, problemáticas estudiadas y que afectan a todo orden mundial y a todos los países, mas que aquí solo se van a responder en forma específica desde la realidad de una Institución  de Libertad Asistida, Club Amigó las Nieves perteneciente a la Oficina de Pastoral y Atención a la Niñez, en Santafé de Bogotá – Colombia, dirigido por los religiosos Terciarios Capuchinos y que atiende una población de adolescentes entre los 15 y 18 años que están cumpliendo por orden judicial medida de libertad asistida por haber cometido un acto infracional, mas que el juez da la posibilidad para que el joven viva en su casa y se presente al programa tres o cuatro días a la semana con el compromiso de hacer un proceso de recuperación y que a demás de eso según estadísticas del programa presentan problemas de consumo de sustancias psicoactivas.

Programas de recuperación pueden encontrarse con facilidad, mas las características especiales de medio abierto donde el joven que esta obligado asistir por estar cumpliendo una medida judicial,  presentaban al programa como algo no tan fácil de convencer o de abordar sus problemáticas, por eso el interés y motivación de este trabajo en procura de esas alternativas.

El trabajo se centró en dar respuestas, trabajadas en la reflexión continua con el equipo de profesionales de esta institución al respecto de cómo abordar y dimensionalizar las problemáticas de consumo, de delincuencia juvenil y elaborar estrategias claras de intervención partiendo de la elaboración del diagnostico, los alcances que la intervención de los profesionales y los resultados que se estaban consiguiendo, la forma como responder a las expectativas de los adolescentes de tal forma que ellos pudieran asumir voluntariamente un proceso de recuperación y con alternativas terapéuticas a los problemas que los llevo a cometer el acto infracional y consumir sustancias psicoactivas.

Como logros conseguidos de este trabajo, a partir del proceso de Investigación Participativa, se consiguió plantear para la comprensión de los jóvenes en conflicto con la ley como el sujeto de investigación desde el modelo pedagógico Amigoniano y para la problemática de consumo trabajado desde el Enfoque Sistémico que aborda y tiene en cuenta la complejidad del problema y la necesidad de abordarlo integralmente.

El tiempo de elaboración de este trabajo fue de tres años, mas que deja la grande satisfacción de poder ver resultados en la recuperación de los jóvenes que participaron de este proceso, pero sobretodo el compromiso y acogida del equipo de profesionales que me brindaron la posibilidad de no quedar solo en la teoría y compartir conocimientos y experiencias desarrolladas.

1.   PROBLEMATIZACIÓN

 

1.1. DELIMITACIÓN DEL PROBLEMA

Dentro del proceso investigativo realizado en el programa de Libertad Asistida se vio la necesidad de abordar de forma más específica el problema de consumo de sustancias psicoactivas que tenían los jóvenes que llegaban al programa y los que estaban en alto riesgo de hacerlo, esto se evidenciaba cuando los jóvenes, en distintas ocasiones,  llegaban a los talleres del programa bajo efectos del consumo de drogas, y se encuentran en medida judicial por: porte y distribución de sustancias psicoactivas, también conocida como ley 30 u otro tipo de medida judicial; se encontraban en la mayoría de ocasiones bajo el efecto de estas sustancias, y finalmente y, en entrevistas con los profesionales las familias de los jóvenes manifestaban preocupación por esta situación al no saber que hacer con sus hijos para evitar que consumieran, sumado al hecho de estar en medida judicial por infringir la ley.

Ya en la interacción con el equipo técnico se manifestaba que la estrategia que ofrecía el programa en su Proyecto de Atención Institucional (PAI), para el manejo de esta problemática  eran los grupos terapéuticos, los cuales no estaban consolidados por no contarse con un diseño de  estrategias terapéuticas y herramientas para su abordaje; sumado a la presencia de pocos profesionales para la atención de los jóvenes que  asistían semanalmente al programa, lo cual no favorecía un seguimiento y acompañamiento adecuado. Por tanto, las problemáticas del consumo  y las que estaban asociadas con la medida judicial,  se quedaban sin abordar, los jóvenes salían del programa sin claridad frente a sus metas y proyecto de vida.

Frente a los jóvenes, ellos deseaban se les cerrara la medida judicial o como se conoce, les cesaran el caso. En las entrevistas había reconocimiento del consumo de sustancias psicoactivas y en otros, que pese a que no habían consumido, mostraban apertura hacia la interiorización de sus problemáticas y tratar de encontrar una solución a los conflictos que los afectaba, a nivel personal, familiar, escolar y social.

La necesidad más importante para el Programa frente a  los jóvenes fue encontrar el enganche adecuado para que pudiesen asumir la propuesta  como una posibilidad de ayuda más que el cumplir el castigo por la infracción cometida. 

En mi experiencia personal de trabajo en comunidad terapéutica y en mi trabajo de investigación que había iniciado en la ciudad de Manizales antes de ser trasladado a la ciudad de Bogotá, tenía la intencionalidad de buscar e implementar estrategias de intervención para manejar problemáticas de socialización, como pandillismo, delincuencia juvenil y drogadicción fuera de las instituciones, viendo en el programa de Libertad Asistida una gran oportunidad para tener una aproximación del trabajo en medio abierto, es decir, abordar el problema desde el contexto del joven y sin desvincularlo del entorno en el que cotidianamente se desenvuelve, siendo el programa de Libertad Asistida un puente para ello. Además abrir un espacio concreto de aplicación del Carisma Amigoniano en medio abierto.

 

1.2 PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA

Todo lo anterior permitió delimitar el problema en tres niveles de reflexión respecto a cómo favorecer una adecuada intervención a las problemáticas con que venían los jóvenes y sus familias y en atención a su medida judicial dadas las características del programa de medio abierto y con población fluctuante; desarrollar con los profesionales del equipo estrategias terapéuticas para intervenir las múltiples problemáticas con que llegaban los jóvenes al programa y en el nivel personal, como pedagogo reeducador,  poder convalidar estrategias de intervención desde el campo terapéutico que pudieran ser aplicadas en medio abierto y enriquecer éste ámbito profesional.

       ¿Cómo dimensionar una comprensión crítica y analítica frente a la complejidad del problema del consumo de sustancias psicoactivas que movilice la participación del programa, sus profesionales, familias, jóvenes, e investigador en un abordaje sistémico en medio abierto?

       ¿Cuál sería el enganche para que el joven vislumbre el programa  de libertad asistida como una posibilidad de cambio, y de construcción de su proyecto de vida independientemente de la medida judicial?

       ¿Qué características debe tener una propuesta de intervención terapéutica sistémica para ser integrada al proceso reeducativo que se lleva en el programa de Libertad Asistida como un espacio de seguimiento que le permita al joven avanzar en su proceso?

 

1.3     JUSTIFICACIÓN

El fenómeno de las drogas ha sido definido como un problema complejo y multicausal, que requiere un abordaje interdisciplinario y en el cual participen todos los actores sociales involucrados[1]. Ahora bien, las drogas no siempre han sido consideradas como un problema para la humanidad, por el contrario, el contacto con determinadas sustancias alucinógenas contribuyeron a la evolución de muchas culturas y sociedades que sintieron una inclinación a descubrir los efectos de distintas sustancias, generalmente procedentes del reino vegetal[2] marihuana, coca, opio. Sin embargo, es innegable que el fenómeno de la drogodependencia viene afectando de forma alarmante a los diferentes países, el drama de los padres y en general de los adultos, familiares de niños consumidores de sustancias psicoactivas, es doloroso. Con asombro se observa como día a día aumenta en nuestro medio el consumo de toda sustancia, drogas sintéticas, éxtasis, barbitúricos, siendo preferencial el uso y abuso de los inhalantes tanto en niños, como en jóvenes aún con apoyo familiar como carentes de esta.

Las múltiples facetas de la incidencia negativa que tiene el uso y el abuso del consumo de sustancias psicoactivas en la sociedad, en este caso con jóvenes que han infringido la ley, obligan a pensar en la forma eficaz de encarar el problema desde distintas ópticas para su comprensión y abordaje[3].

Este trabajo se enmarcó en la iniciativa y necesidad encontrada, de implementar alternativas diagnósticas y de intervención a los jóvenes del Programa de Libertad Asistida OPAN, Club Amigó las Nieves, que llegan enviados por juzgados a cumplir su medida judicial y en los que se identificó, dentro de la multiplicidad de problemáticas, un alto grado de jóvenes consumidores de Sustancias Psico Activas (SPA)  y en alto riesgo de hacerlo, aspecto que, en el proceso de Investigación obtenido, generó inquietud en la Coordinación y Equipos Técnicos respecto a su abordaje, desde un modelo terapéutico, gracias a su larga experiencia en el tratamiento de drogodependencias y que mostrara resultados de cambio más claros en  la población, teniendo en cuenta las características de Medio Abierto del Programa y el alcance de intervención que éste pueda ofrecer.

A través del proceso investigativo realizado con el Equipo, se llegó a dimensionar el consumo de sustancias psicoactivas que poseen gran parte de los jóvenes del Programa, no como el problema a atender, sino como el síntoma de una multiplicidad de causales que han de ser atendidos y/o tenidos en cuenta en la medida que les ha imposibilitado avanzar en metas y resignificación de su proyecto de vida.

Por  ello, se encontrará el proceso desarrollado en la ejecución de la propuesta del Plan de Acción Reeducativo, que favoreció la participación de las personas implicadas en la comprensión a lo que inicialmente se consideraba el problema, ausencia  de intervención terapéutica a la problemática de consumo de sustancias psicoactivas en los jóvenes  del programa de libertad asistida Club Amigó las Nieves OPAN, Equipo Técnico Número tres, y cómo ésta visión del problema, dentro de la propuesta de ejecución del PAR, en el proceso de Investigación, Viabilidad Y Aplicabilidad, fue ajustándose a las características particulares de cada caso y forma de abordaje desde el programa y los mismos profesionales, en la búsqueda de elementos diagnósticos y de intervención terapéutica, a través de una metodología investigativa ajustable al Modelo Sistémico como lo es la IA[4], que da apertura a la interacción y participación de propias experiencias, la reflexión, autogestión y autoconocimiento de la problemática originada en el mismo ambiente de los participantes y el proceso de concientización, tanto a nivel personal de potencialidades, como de interacción grupal, con las posibilidades y limitaciones reales de organización para el cambio.

 


[1] BENEIT MONTESINOS Juan Vicente, GARCÍA CARRIÓN Carmen, MAYOR SILVA Luis Iván; “Intervención en Drogodependencias, un enfoque multidisciplinar”, Editorial Síntesis1996, pgs13-15,33.

[2] ESCOTADO Antonio, Historia Elemental de las Drogas. ED Anagrama, Barcelona, Segunda Edición 1997, pg 9.

[3] Ibid, BENEIT MONTESINOS Juan Vicente, intervención en drogodependencias un enfoque, multidiscplinar

[4] MURCIA FLORIAN Jorge, Investigar para cambiar, Un enfoque sobre investigación participante, 3ª Edición, Ed Magisterio, Bogotá, 1997, pg 16.