EL DÍA QUE….TU… MADRE NATURALEZA ME ENSEÑASTE A DESCUBRIR MI PROPIA NATURALEZA

EL DÍA QUE….

TU  MADRE NATURALEZA ME ENSEÑASTE A DESCUBRIR MI PROPIA NATURALEZA

La madre Tierra se extiende vaga y solitaria en la quietud y tranquilidad de sus designios ya establecidos. Sus especies internas confluyen en un mundo  mágico  de paisajes de ensueño, de intercambios, simbiosis y cadenas alimentarlas, reguladas únicamente por las leyes de la naturaleza.

Una a otra especie se son útiles entre sí y no necesitan más que dejarse atrapar por la gracia de una Creación que les dio la posibilidad de existencia e interacción, sin la mínima necesidad de pensar en el futuro, ni la preocupación de dictaminarse a sí misma normas para convivir o para alcanzar o construir sus proyectos de vida.

No existe entre la naturaleza parámetros, ni juicios de valor de bueno o malo; tan solo la vida misma regula y establece sus normas de supervivencia; y cualquier cambio que se arranque de tanta quietud y plenitud natural, se debe a las palpitaciones de la Madre Tierra, que origina montañas, mares, los surcos de los ríos con sus valles, dando una nueva ubicación a cada especie según su condición física ya establecida.

Por consiguiente, la naturaleza, en medio de su pluridiversidad de formas y manifestaciones, se encuentra ya determinada a un mundo que no puede escoger y que no hace consciente, sino que se asienta en un orden preestablecido desde la creación que lo regula todo y que no le deja más avance y transformación que la evolución de sus especies; a partir de cambios drásticos del mundo en que habita

 ¿Qsucede entonces con el hombre que igualmente hace parte de esta naturaleza?.

Surge de entre ella como un animal cualquiera, una especie como otra, que cohabita con las demás y que se rige por su instinto natural. Nace indefenso y desproporcionado en cualidades físicas para sobrevivir en este mundo indómito, pero con la gran diferencia que, su instinto natural, ha sido dotado de la racionalidad que lo lleva a optar por la posibilidad de no conformarse con solo estar en el mundo, como lo hacen las demás especies que se ven supeditadas a un orden establecido y acabado, sino que hace de su vida, la comprensión y reflexión de la manera de ser y estar en el mundo; crea su hábitat, su entorno, su Ethos; y pasa del instinto a la determinación del carácter y comportamiento propio de su actuar .

UNA INVITACIÓN A QUE REFLEXIONEMOS EL POR QUÉ SOMOS SUJETOS ÉTICOS

CONFORMACIÓN DEL HOMBRE COMO SUJETO ÉTICO

 

INTRODUCCIÓN

Para nadie es extraño saber que el hombre es un sujeto ético, que se encuentra regido por normas, leyes y parámetros de vida, que regulan su actuar y comportamiento en medio del contexto en el cual se desenvuelve. Asimismo el hombre ha necesitado construir y valerse de dichas normas, valores y leyes para poder vivir y ser en este mundo; de otra manera se vería indefenso y supeditado a ser “otro más”, dominado por el universo, sin la conciencia plena de lo que es y significa el espacio que habita con la capacidad que tiene de transformarlo, bajo una libertad excepcional que lo hacen único ante las demás especies de la naturaleza con los que comparte esta “morada” . o .”Ethos”[1].

En este trabajo se tienen en cuenta los siguientes interrogantes, como ejes temáticos que permiten reflexionar el entorno ético del hombre en un contexto universal que ha propendido por el desarrollo humano, pero que a su vez se ha visto atacado por la manifestación de la violencia que reacciona en contra del objeto de estudio de la ética misma, “el ser del hombre en su morada.”.

Pero, ¿Cómo surge esa necesidad del hombre por implantarse a sí mismo normas y principios éticos? . ¿Esta conformación ética en el hombre es algo natural o una invención Convencional?

*      ¿Por qué el hombre llega a constituirse en un sujeto ético dentro del mundo?.

*      ¿Qué es en sí la ética y qué significado ha tenido para el hombre en su relación con la manera de ser y estar en el mundo? .

 

II. NATURALEZA ÉTICA DEL HOMBRE

Y SU ESTAR EN EL MUNDO

El hombre es un sujeto ético que, por la regulación de sus actos, va construyendo su propia naturaleza humana, ya que, a diferencia de los demás seres de la naturaleza no la posee, sino que debe construirla y determinarla, según su conciencia y estado de abstracción de su propio entorno y morada .

Como seres partícipes de este mundo, nos constituimos en una especie ética por dos razones fundamentales[2]:

1). Porque nos movemos en el mundo con un grado de libertad infinitamente mayor que cualquiera de las especies de la naturaleza, superamos los determinismos físicos o bióticos que las leyes naturales proporcionan a cada especie para responder a determinadas situaciones, como es el caso del mimetismo en los invertebrados, los picos de las aves, la agresividad y fiereza de los felinos, el cuello largo para alcanzar alimentos en la copa de los árboles y una infinidad de características biológicas a cuantas especies hay, que el ser humano, a diferencia de la naturaleza, desarrolla y apropia según sus necesidades y gusto.

Esta libertad para decidir sobre los actos que vamos a realizar para responder ante determinada situación, surge del hecho de ser nosotros la especie menos acabada de hacer y por lo mismo más abierta a muy variadas posibilidades de desarrollo, de completamos e intentar hacerlo mediante la adaptación e innovación ante cada situación, con respuestas hacia los otros de las cuales nos asombramos y nos vemos afectados por ellas, gracias a la gran libertad que tenemos de poder escoger y rectificar nuestros actos por la reflexión ética de los mismos.

2). Somos la única especie natural que tiene que dar cuenta de sus actos y justificar su conducta ante una sociedad en la que se constituye y se establece su morada.

Así pues, se puede decir que, la ética y la moral son inherentes a la vida del hombre como personas y como miembros constitutivos de una sociedad. Existe una compenetración entre hombre y naturaleza que establece de donde surgen las dos razones anteriores y fundamentales de por qué el hombre es un sujeto ético, y que pueden dar algunas pistas de donde surge la manifestación ética en el hombre, partiendo de la misma relación que se da entre hombre y Mundo.

 

La madre Tierra se extiende vaga y solitaria en la quietud y tranquilidad de sus designios ya establecidos. Sus especies internas    confluyen en         un mundo  mágico   de paisajes de ensueño,         de intercambios, simbiosis y cadenas alimentarlas, reguladas únicamente por las leyes de la naturaleza.

Una a otra especie son útiles entre sí y no necesitan más que dejarse atrapar por la gracia de una Creación que les dio la posibilidad de existencia e interacción, sin la mínima necesidad de pensar en el futuro, ni la preocupación de dictaminarse a sí misma normas para convivir o para alcanzar o construir sus proyectos de vida.

No existe entre la naturaleza parámetros, ni juicios de valor de bueno o malo; tan solo la vida misma regula y establece sus normas de supervivencia; y cualquier cambio que se arranque de tanta quietud y plenitud natural, se debe a las palpitaciones de la Madre Tierra, que origina montañas, mares, los surcos de los ríos con sus valles, dando una nueva ubicación a cada especie según su condición física ya establecida.

Por consiguiente, la naturaleza, en medio de su pluridiversidad de formas y manifestaciones, se encuentra ya determinada a un mundo que no puede escoger y que no hace consciente, sino que se asienta en un orden preestablecido desde la creación que lo regula todo y que no le deja más avance y transformación que la evolución de sus especies; a partir de cambios drásticos del mundo en que habita

 

¿Qsucede entonces con el hombre que igualmente hace parte de esta naturaleza?.

Surge de entre ella como un animal cualquiera, una especie como otra, que cohabita con las demás y que se rige por su instinto natural. Nace indefenso y desproporcionado en cualidades físicas para sobrevivir en este mundo indómito, pero con la gran diferencia que, su instinto natural, ha sido dotado de la racionalidad que lo lleva a optar por la posibilidad de no conformarse con solo estar en el mundo, como lo hacen las demás especies que se ven supeditadas a un orden establecido y acabado, sino que hace de su vida, la comprensión y reflexión de la manera de ser y estar en el mundo; crea su hábitat, su entorno, su Ethos; y pasa del instinto a la determinación del carácter y comportamiento propio de su actuar .

A diferencia de los demás seres de la naturaleza que aparecen con la plenitud de ser , el hombre con su racionalidad debe superar la barrera de la animalidad y encontrar a sí mismo aquello que es.

A diferencia de los demás seres que son acabados, el hombre es un ser inacabado. Su vida es un proceso en constante autoconstrucción por su autorrealización. El animal no puede salirse de los límites que le presenta la naturaleza. En cambio, el hombre a lo largo de toda la historia de la humanidad ha ido rompiendo sucesivamente todos los límites y los obstáculos que la naturaleza y el medio le han impuesto, para ubicarse a sí mismo en el espacio que crea conforme al desarrollo de su conciencia de lo que es ser y estar en el mundo, siendo este punto lo que busca hallar el estudio de la ética.

 

III. CONFIGURACIÓN ÉTICA DE LA PERSONA

Y SU SIGNIFICACIÓN

Después de saber que por naturaleza el hombre es un sujeto ético, tengamos en cuenta que el concepto de ética ha sido una creación cultural y se constituye como un problema del lenguaje para los griegos, quienes fueron los primeros en plantear esta problemática, que luego la retomaron los distintos filósofos hasta darle la connotación que en la actualidad tiene. Por ello en el tema siguiente analizaremos la configuración de la ética desde su etimología, como una manera más de reflexionar el sentido mismo que ha dado el hombre a esta palabra como un mecanismo para conducir y regir su vida a través de ella.

 

A.   ETIMOLOGÍA Y SIGNIFICACIÓN GRIEGA

Tomemos como punto de partida, para abordar este tema, el concepto de la ética desde su etimología y significación:

La palabra ética procede del vocablo griego Ethos, que posee dos sentidos fundamentales :

1.  Según el primer sentido y más antigua concepción, significaba residencia, morada, lugar donde se habita. Se usaba, sobre todo en poesía, con referencia a los animales, para aludir a los lugares donde se crían y encuentran, a los de sus pastos y guaridas. Luego, se aplico a los pueblos y a los hombres en el sentido de su país y lugar de residencia dentro del Estado.

Esto lleva a definir la ética como la relación que tiene el hombre con su mundo y con los demás hombres con los cuales habita y coparticipa de esta morada que Sirve de residencia y hogar para sí mismo y muchas más especies.

La acepción de la palabra Ethos se ha visto filosóficamente prestigiada y resignificada en nuestro tiempo por filósofos de la talla de Heidegger , quien la concibe como el pensar que afirma la morada del hombre en el ser, la verdad del ser como elemento originario del hombre. Concepción que expuso en su Carta sobre el humanismo y donde nos hace notar que la ética para él, es lo mismo que Ontología o estudio del ser, pero añadiéndole un nuevo aspecto, como el estudio del ser desde su propia morada.

La concepción de la Ética como Morada, que ha sido retomada también por muchos autores modernos y contemporáneos, ya se había comenzado a ver desde las Categorías aristotélicas. Pero con un tinte especial, ya tenía en cuenta que, la relación de la ética con su acepción de “lugar” , no se refiere ahora al lugar exterior o país en que se vive, Sino del lugar que el hombre porta en sí mismo, de su actitud Interior, de su referencia a sí mismo y al mundo.  El Ethos es el suelo firme, el fundamento de la praxis, la raíz de la que brotan todos los actos humanos en su propia naturaleza.

La interpretación del Ethos como él “desde” del hombre es, parcial pero no arbitraria. Hay rastros de la Ética bajo esta acepción en Aristóteles y Zenón el estoico que sostienen que el Ethos es la fuente de la vida de la cual manan los actos singulares.

Pese a la anterior posición de la ética como lugar, la acepción del vocablo Ethos también atañe directamente a la ética, significa modo de ser o carácter.

2.  Siguiendo con el texto de Aranguren, pasa este a retomar a Xavier de Zubiri, quien ha precisado la significación de la ética como referente al Modo de ser y carácter de la persona con las siguientes palabras:

El vocablo Ethos tiene un sentido infinitamente más amplio que el que damos a la palabra ética. Lo ético comprende ante todo, las disposiciones del hombre en la vida, su carácter, sus costumbres y, naturalmente también lo moral. En realidad se podría traducir por modo o forma de vida, en el sentido hondo de la palabra, a diferencia de la simple “manera[3]” de ser.

En este sentido, la ética no solo busca determinar el modo de ser y estar del hombre en el mundo, sino que busca especificar bajo que carácter y costumbres ha de habitar dentro de este y cuál es la forma de vida que tiene que llevar dentro de dicha morada. Concepción esta que, como mencioné anteriormente, ha sido la más aplicada al objeto de estudio de la ética, ya no a la vida sino al carácter adquirido en ella.

Pero ahora retengamos y hagamos énfasis en lo que significa la palabra “carácter” dentro de la concepción de la ética; Carácter, pero no en el sentido biológico de “temperamento” , dado con las estructuras psicológicas, sino en el modo de ser o forma de vida que se va adquiriendo, apropiando, incorporando, a lo largo de la existencia.                                                                      

 

B.  APROPIACIÓN DEL ETHOS, CARÁCTER O PERSONALIDAD MORAL[4]

A la vida venimos con una naturaleza”, con un haber” dado por determinaciones biológicas o genéticas. Pero a lo largo de la vida conquistamos un carácter, un haber” por apropiación de la cultura, educación comportamientos particulares, y este “haber” es el que importa a la ética. Lo que se ha llegado a ser con lo que se era por naturaleza, es decir una especie o ser más en el universo, un objeto, un animal, y lo que en ella y sobre ella hemos impreso desde nuestra condición humana: el “carácter[5]“, nuestra personalidad y construcción de la sociedad.

El Carácter éticamente considerado es, la personalidad moral del sujeto, que configura su ser según su concepción de lo que es bueno o malo y que lo lleva a actuar según la regulación que le da su propia personalidad a todos sus actos, considerándolos apropiados o no a sus propios juicios.

¿Cómo acontece esta apropiación del carácter en la persona[6]?. Es la etimología      quien  nos         lo       dice, según hace    notar Aristóteles, recapitulado por Aranguren : Ëthos deriva de Ethos, lo cual quiere decir        que el carácter se logra mediante el habito, que   el       Ëthos no es         lo mismo que el phatos (Temperamento), dado por naturaleza, sino que adquirido    por         hábito         (virtud o vicio). El Ethos se      adquiere      mediante hábito, pero a su vez los hábitos nacen por repetición de actos iguales. Mas, recíprocamente, los hábitos constituyen el principio intrínseco de los actos, estableciéndose así un círculo ethos-hábitos-actos.

Ethos es carácter, acuñado e impreso en el alma por el hábito. Pero de otra parte, el Ethos es también, a través del hábito, fuente de los actos. Esta tensión, sin contradicción entre el Ethos como Kharakter y el ëthos como pegé -Unión- , definiría el ámbito conceptual de la idea central de la ética.

De lo anterior resultan entonces tres conceptos éticos griegos fundamentales desde los cuales se da la discusión respecto al objeto de estudio que pretende analizar la ética. Estos son los de ëthos -Morada, carácter-, el de éthos o Héxis – modo de ser y posesión – y uno nuevo, el de Energeia -Vivificación-. Según la Etimología, el fundamental, aquel del que deriva el nombre mismo de «ética» debe ser el primero. Y, sin embargo, la ética clásica y moderna se ha ocupado constantemente de !os actos morales y de los hábitos (Virtudes y Vidas), pero ha preferido el ethos. ¿Por qué? Tal vez la etimología latina ayude a explicar este extraño fen6meno. Pero antes de pasar a ello se debe esclarecer las nuevas dimensiones éticas que aporta la palabra Héxis.

La palabra héxis no es, ni mucho menos, sinónima de éthos. En primer lugar, porque antes de su sentido ético posee otro natural, que es el que hemos analizado hasta ahora, y según el cual significa “modo de ser” . Héxis en sí significa Modo de ser que uno posee (héxis significa también posesión). Aranguren retorna este término como «Talante», es decir el modo de vivir anímicamente el «atemperamiento» , <Temperamentum) sensitivo que uno adopta frente a la realidad, es también y aun primariamente, héxis, a diferencia de lo que hemos llamado actitud, y que se correspondería más bien con la diáthesis (actitud). El de energeia no se retoma porque simplemente hace relación a la fuerza que se le imprime a la vida, la energía más que el carácter que imprime la connotación misma de la palabra ética.

Para terminar con la configuración de la ética desde su etimología y significación que dio el hombre a este concepto, pasemos al planteamiento latino que nos da mayor argumentación al sentido mismo de la ética desde el planteamiento de José Luis Aranguren .

 

C.  DIFERENCIACIÓN ENTRE LA ÉTICA GRIEGA Y LA MORAL LATINA

En latín no hay una palabra para traducir ëthos y otra para traducir éthos, sino que ambas se expresan con la misma, “mos”. Esta indiferenciación verbal ha tenido gran influencia en una concepción ulterior de la ética, la concepción que ha prevalecido a lo largo de la historia como “moral – costumbres”, que es lo que expone Aranguren para argumentar la concepción ulterior adoptada desde el latín.

Pero naturalmente, el hecho de que solo exista una sola palabra latina “mos”, no significa que desde el principio se perdiesen sus distintas acepciones, claramente perceptibles en el latín clásico. Se ha visto ya que la obra moral del hombre parece consistir, al hilo de la etimología griega, en la adquisición de un modo de ser. Pero este modo de ser se logra y afirma gradualmente, por la naturaleza misma del hombre inacabada, libre, perfectible y adaptable, por lo cual se dan diferentes niveles de apropiación del hombre para adquirir su modo de ser a través de las costumbres.

El más bajo de los niveles para la apropiación de un modo de ser, sería el de phatos, o temperamento de donde se desprenden los sentimientos, porque, aunque son ciertamente propios de cada persona, son a su vez pasajeros y de cualquier modo, escasamente dependen de la voluntad propia, semejándonos a los animales que también los poseen, en cuanto son nuestras reacciones e instintos naturales para estar en el mundo y en cuanto nos son dados como a las demás especies.

Las costumbres significan ya un grado mucho más alto de posesión, pero no es el ideal, porque nos son dados por la cultura en la cual nos desarrollamos y formamos, haciéndonos, en grado superior a los animales que habitan en manadas y regidos por normas instintivas y dadas, pertenecer a una comunidad determinada que regula nuestros actos para la convivencia con costumbres predadas por el mismo hombre.

De alguna manera las costumbres garantizan nuestro estar en el mundo, permitiéndonos desarrollar nuestra manera de ser en el mismo a través de la adquisición de una serie de cualidades y hábitos adoptados convencionalmente o inspirados, que permiten establecer una buena relación y convivencia dentro del espacio que habitamos. Este aspecto responde al segundo punto de por qué el hombre es un sujeto ético, en cuanto tiene que justificar sus actos ante las costumbres determinadas por su comunidad.

Por encima de ellas, está el carácter, que constituye una impresión de rasgos en la persona misma: el carácter determina la personalidad que hemos conquistado a través de la vida, lo que hemos hecho de nosotros mismos, viviendo. Es decir, responde al primer argumento de por qué el hombre es un sujeto ético, en cuanto a que a sí mismo construye su propia vida y da razón de ser a su estar en el mundo.

La significación de mos o mores = moral, como “costumbre ­hábito” , es la más utilizada y la que acabó por prevalecer aún en nuestros días, aunque hay que tener en cuenta que esta palabra tiene dos acepciones.

El primer, Mos” con el sentido de carácter, se observa reiteradamente en un breve escrito que Aranguren retorna como ejemplo del “De amicita” de Cicerón, quien exponía el carácter como algo cambiante, (¿Qué diré de la dulzura de su carácter?); (Decía que frecuentemente cambian los caracteres ; tras haber probado el carácter de los amigos). El segundo, Mos, en su sentido plenior , significa, como ëthos, modo de ser o carácter. Pero se insiste que el carácter se adquiere por hábito, se adquiere viviendo.

Mos significa, también costumbre. Y, en fin, puede significar ocasionalmente “sentimientos”, porque constituyen una primera inclinación del hombre por aprovechar su libertad. Digamos ahora sin embargo, que la diferencia de sentido entre mos = ëthos y mos = éthos estaba amenazada desde el principio por la Identidad del vocablo. Es verdad, sigue Aranguren diciendo que, Santo Tomás continúa señalando agudamente la distinción, pero la verdad es que ya desde el mismo Aristóteles, la reflexión ética había comenzado a deslizarse desde el plano del ëthos al del éthe (héxeis), desde el plano del carácter moral al de su desgajamiento en los distintos hábitos (virtudes y vicios).

De tal manera que el concepto plenario de ëthos está presente en Aristóteles, pero solo de una manera latente y por eso únicamente un aristotelista, Sir W. David Ross, ha acertado a traducir ëthos – a veces cuando el griego no emplea exactamente esta palabra – por status of character, igualmente escribiendo sobre la importancia del concepto de carácter moral. Afirma Aranguren, que tal vez no sea una simple casualidad el hecho de que Teofrasto, haya escrito un libro titulado precisamente “los caracteres éticos”.

 

D.  CONFIGURACIÓN DEL CONCEPTO DE ÉTICA EN LA ACTUALIDAD

La Stoa antigua tendió a contener deslizamiento de las acepciones de la ética mediante tres conceptos:

 

*      El de ëthos como raíz o fuente de los actos, y que se ha hecho referencia anteriormente.

*      El de que el fin de la vida consiste en “vivir consecuentemente” (homologouménos), es decir, en inalterable, en constante conformidad consigo mismo.

*      Y el de la Unidad (pegue) fundamental de la virtud.

 

La especificación clara entre lo que representa la ética diferenciándola de la moral, se da en el deslizamiento que se acentúa después, dentro del área del latín, al prevalecer el sentido de mos como hábito. El mismo plural mores, traduciendo anormalmente un singular, y no solo gramatical sino, sobre todo, real, el singular éthos, ayudaba a la perdida del concepto fundamental de la Ética, el que le había dado su nombre mismo. Mos termina por perder su sentido plenior para significar habitus, que es más que éthos, pero menos que ëthos, aunque por otra parte, contenga una nueva dimensi6n, la de habitudo, que traduce el griego héxis.

Todas estas curiosidades etimológicas nos llevan a encontrar sentido al significado más actual, usual y simple adoptado por Savater[7] para diferenciar estos dos conceptos tan similares, pero con una connotación particular, entendiéndose como moral las costumbres y hábitos que se dan en determinado lugar o adoptado por una comunidad de personas, y ética como el estudio y regulación de estas costumbres que dan el sentido mismo de la moral.

 

Como conclusiones a este trabajo se pueden decir las siguientes:

*      El hombre no se conforma como un sujeto ético porque sea un ser de costumbres, de hábitos y reglas como se afirmó al principio, ya que esta definición corresponde más bien a la conformación del hombre como ser moral, según la conclusión a la que se llegó luego del rastreo etimológico a las palabras ética y moral.

*      El hombre se conforma como sujeto ético en la medida que es el único ser de la naturaleza que construye y reflexiona estas costumbres o hábitos caracterizados por la moral, como contribución a la construcción de su modo de ser dentro del mundo, es decir la reflexión que el hombre hace a su propio entorno, la manera como ha de habitar en él, y el carácter que ha de asumir para alcanzar su desarrollo humano inacabado.

*      Pasando al tema de la violencia, podemos definirla y analizarla como la manifestación del hombre desde su misma libertad y opción que nuestros días, aunque hay que tener en cuenta que esta palabra tiene dos acepciones.

*      Atenta, contra su desarrollo humano y que transgrede las normas y rumbo que otorga la reflexión ética.


 [1] ARANGUREN José Luis; Ética; Octava Impresión; Salamanca – España; ED Alianza Universal de       Textos, 1995, Pág. 21

[2] Lineamientos Pedagógicos para la formación ética. Ministerio de educación colombiana. Proyectos Educativos Institucionales para la Ley 115 de 1994.

[3] Ibid

[4] Cfr Aranguren, pg 292 – 293

[5] Ibid

[6] Ibid

[7] SAVATER Fernando, Ética para Amador.

PUBLICACIONES LITERARIAS DE MIS AMIGOS

Otro sueño… Neruda… Amor… piso Chileno.

Todo comenzó como incian los milagros… con un sueño en el corazón, que se hace argumento en nuestra mente y florece ante los ojos un día… así hallé a Neruda ese año de mi adolescencia con su poema 20… desde aquel día la poesía me arrebató el sociego y me tatuó una tensa calma de tinta y aventura. Luego llegó su autobiografía “Confieso que he vivido” y sentí que mi latir no podía ser en vano y… finalmente ella… la que embrujó mi caminar de viento y me amarró al puerto de su silencio para ese siempre renovado en el que amanezco junto a su piel… mi musa sin letras, mi inspiración sin tinta… simplemente… …. … mi aire.
Y en ese enero 32, como ríos de sueños, todos llegaron al mar del milagro… Neruda, amor, piso Chileno.

 JOMAM

POR LA CONSTRUCCIÓN DE UN PENSAMIENTO AUTÉNTICAMENTE LATINOAMERICANO

PENSAMIENTO Y FILOSOFÍA LATINOAMERICANA

MAYO DE 1999

 

Decir que por nuestras mentes circulan corrientes de pensamientos e ideas filosóficas originales, y que a su vez estas hayan sido alimentadas por el impulso ideológico de un cerebro  auténticamente latinoamericano, puede parecer para muchos, más que un atrevimiento, una fantasía, que atenta contra los parámetros establecidos de pensamiento, cultura y filosofía  mundial, para los cuales lo nuestro no es sino la mera copia y el leve intento de querer semejarnos a aquellos que sí producen y han producido conocimiento filosófico a lo largo de la historia.

¿Y cuáles son esos parámetros de pensamiento, cultura y filosofía mundial, para los cuales nuestro pensamiento filosófico e ideológico no es válido?, ¿Qué es en sí pensamiento mundial y/o universal?, ¿Qué función cumple el crear conciencia de  tener que encontrar  nuestra Identidad Americana y humana para comenzar a hablar de pensamiento “Latinoamericano?”, ¿Cuáles han sido algunas de las expresiones y exponentes de nuestro pensamiento, que han entrado a quedar subvaloradas o discriminadas frente a las corrientes y exponentes del pensamiento universal tradicionales como la griega, la alemana, francesa por decir algunas?, ¿Cuál ha sido y puede ser nuestro aporte al pensamiento universal, y el camino que hemos de tomar para ello?.

Fueron estas preguntas, y muchas otras inquietudes, que me surgieron en un primer escrito que hice, respecto a este tema, en el curso de Pensamiento Latinoamericano, y que me llevaron  a considerar la necesidad de tener que darles respuesta, para ponerle orden a este texto, y resaltar así la esencia de lo que quiero exponer como mi tesis, y que expongo a continuación.

Nosotros, como pueblo americano, tenemos la necesidad imperiosa de configurar la Identidad de nuestro Continente a partir del sincretismo y pluralidad de sus gentes y naciones; saber quiénes somos, la razón de ser y actuar de nuestra humanidad[1], bajo la mirada y óptica de pensadores y filósofos autóctonos; capaces de superar el relegamiento y discriminación a los que ha sido sometido nuestro continente  por el resto mundo  y sus propias gentes que han carecido de la educación, formación, sentido de esfuerzo, trabajo, unidad y   pertenencia por su terruño americano, que los hace “ciudadanos del Mundo”; elementos estos necesarios para sentar un precedente de pensamiento filosófico, que no hemos tenido,  pero que se hace cuantioso tener a la hora de dar respuestas al mundo,  y ubicarse dentro del mismo con ecuánime posición en estos procesos modernos de globalización[2], para los cuales América no puede quedar atrás.

 

Y para hacer más claro lo anterior, concreto mi tesis en el siguiente mapa conceptual:

 

                 PENSAMIENTO                                                          IDENTIDAD

MUNDO

 

                CONSTRUYAN       PENSADORES AUTÓCTONOS CONFIGUREN

          

AMÉRICA

 

REFERENTE AL PENSAMIENTO UNIVERSAL

Comencemos diciendo que se puede hablar de pensamiento universal en la medida que éste tenga marcos referenciales teóricos y experienciales de todo lugar, y que a su vez sea congruente y con posibilidad de aplicarlo y explicarlo en todo lugar[3].

 En otras palabras, lo que quiero decir es que, cuando me pregunto qué es pensamiento, me respondo haciendo referencia a la posibilidad  que tiene el hombre de reflexionar el mundo que le rodea, establecer y emitir juicios de él y dar posibles explicaciones y respuestas a los fenómenos que van ocurriendo ad Intra del hombre y fuera de él, gracias a la razón y a la posibilidad que tiene para interactuar  consigo mismo, el otro y lo otro.

Asimismo, este pensamiento se va haciendo universal en la medida que recoge el mismo sentir de otros hombres respecto a las mismas inquietudes, aceptándolo como propio para un mismo lugar y tiempo y todos sus miembros, y luego, con el evolucionar del tiempo y la ruptura de fronteras se va expandiendo por todo el mundo, llegándose a aceptar, imponer, rechazar o serle totalmente indiferente. Es el caso de los grandes hombres que han logrado perpetuar su nombre y sus escritos u obras, y que conocemos como filósofos, caudillos, etc, para los cuales el mundo mismo les sirvió y les hizo escuela gracias a su pensamiento, y otros tantos que con su pensamiento han gobernado en el mundo y administrado el conocimiento que del mundo se han prodigado.

Explicando más sobre pensamiento universal puedo decir que este ha de tener puntos de referencia, es decir puntos de comparación que permitan que la idea de un sujeto, coincida con otro tipo de ideas de otros sujetos, de otros lugares, y que a su vez, este conjunto de ideas, estén en la capacidad de explicar el objeto pensado de una manera acorde a todo lo que se ha pensado respecto a dicho objeto.

Al hacerse este proceso mental y de pensamiento, se van formando las teorías, que recogen una suma de ideas, pensamientos, que nos dan un marco referencial y estándar de que eso que se pensó es igual o aplicable para todo lugar. Claro que este tipo de concepción no tiene en cuenta que el pensamiento y la aceptación no es el mismo para todos, pero es válido y universal porque se reconoce y se acepta como una manera de explicar y responder a las inquietudes que el hombre se ha hecho a lo largo del tiempo, como ha sido su pregunta sobre el origen y por qué de las cosas.

 Hago la aclaración, de que estoy hablando de una concepción de pensamiento general, como aquella capacidad inherente del hombre que le permite reflexionar el mundo, discernirlo, emitir juicios de él, cuestionarlo, darle respuestas y no de cómo se da o se produce, tema que me llevaría ha efectuar una teoría del conocimiento,  y retomar  formas de organizar y establecer nuestro proceso mental del  pensar actuales; como lo plantean los Zubiría con sus Mente Factos, que establecen que el pensamiento se da en la medida que se van conformando las nociones, los conceptos, y de estos una mejor asimilación para poder conocer de manera lógica. O el planteamiento de Edgar Morin  y su Pensamiento Complejo o complexus, que  reflexiona el pensamiento con el ser mismo del hombre  que se mueve en tres dimensiones:

–          Dialógico: Como la dualidad, en el seno de la Unidad,  que presenta y vive el hombre entre el orden y el desorden y su doble estado de ánimo entre la vida y muerte, alegría y tristeza que juntos lo conforman en una Unidad, el cual se obliga a tener que pensarla en ese dualismo, estableciendo el mismo pensamiento concepciones dialógicas, que son contrarias en si mismas. Para lo cual pongo el ejemplo que me presentaron en una charla y video sobre este tema con el Quijote, en el cual este personaje, solo era posible en la dupleta de dos personajes distintos Quijote – Sancho los  que conforman su Unidad, sin el uno o el otro no se da el Quijote. Otro ejemplo lo tenemos en el mismo Kant, el cual explica y manifiesta como la misma razón entra a cuestionase en contradicciones al tener que explicar los tres conceptos fundamentales que son el Yo, el Mundo y Dios a través de tres reflexiones que en si son dialógicas, como son los paralogismos, las antinomias o  incompatibilidades y la Idea de Dios.

–          Recursividad organizacional:  Que compara el pensamiento como un remolino, en el cual el hombre está en un constante dar vueltas sobre la búsqueda de causas y efectos de todas las cosas. Y como el pensamiento se da  en ese remolino de la consecuencia de un pensamiento que lleva a otro y este a otro y así sucesivamente, en un proceso recursivo de organización de su propio conocimiento, en un proceso mental y de relación sujeto – objeto.

–          Ologramático: Este consiste en que no se puede concebir al Todo  sin la parte y la parte sin el todo, pero como el pensamiento encuentra en la parte el todo, y con una parte construye todo un conocimiento, es capaz de percibir el mundo en sus partes y encontrar en él, el todo de lo que es aquello que quiere explicar.

 En resumen, ya que tan solo mencione los tres aspectos que este autor entra a exponer de su teoría de Pensamiento Complejo, me basta decir que nuestro pensamiento abarca una dimensionalidad bastante amplia, que permite al hombre diferenciarse de las demás especies, en su sistema complejo llamado pensamiento que es inherente a la complejidad misma del hombre y lo que es en sí mismo y en su actuar,  el cual es necesario comenzar a entender para poder comenzar a hablar de lo que es y en qué se fundamenta nuestro Pensamiento Latinoamericano.

 

REFERENTE AL PENSAMIENTO LATINOAMERICANO

 Ahora, luego de haber desviado mi atención del tema inicial sobre nuestro pensamiento latinoamericano y explicar algunas pautas y parámetros del pensamiento universal  que consideré necesarias plantear para argumentar lo que posteriormente hablaré de lo “nuestro”, pensamiento latinoamericano, lo retomo diciendo que, aún nuestro contexto latino no se ha puesto a la altura en cuanto a un pensamiento filosófico  que le haya dado al mundo una gran explicación del mismo en cuanto a sus causas, esencia, el por qué y todo lo demás que la filosofía tradicional se pregunta sobre el origen y funcionamiento del mundo. Aunque si se ha destacado desde otros campos del pensamiento como el científico, literario, dramático, (que no nos atrevemos a reconocer y aceptar por ser de nuestros países y no venir de afuera.)

Con lo anterior confirmamos, si es posible decirlo, que no tenemos filosofía latinoamericana que explique el mundo y configure un estilo de pensamiento tal que lo distinga y lo posesione en el mundo. (Porque aún me queda la inquietud si solo es pensamiento y puede ser filosofía, lo que es aceptado por todos, cuando ni siquiera nosotros aceptamos lo nuestro); Aunque sí tenemos una manera de ver las cosas y que son en sí los parámetros que conforman nuestra “Identidad Latina”, de lo que somos, como un pueblo que aún no logra saber quien es y explicarse tantas cosas que desde su sincretismo antropológico no ha logrado poner de acuerdo, y que por tanto, hacen necesaria e indispensable la posibilidad de poder contar con pensadores autóctonos que sepan orientar y pensar por lo nuestro.

 

NUESTRO PENSAMIENTO E IDENTIDAD LATINA

En el primer párrafo afirmaba, mejor aún, cuestionaba si por nuestras mentes circulaban ideas originales y propias  que dieran una directriz a nuestro  pensar y actuar, que sirvieren a su vez de modelos para el mundo, pero esto ha sido tomado como algo atrevido y ambicioso afirmar. A lo que quiero llegar es al reconocimiento de nuestro pensamiento, que solo se da y se trasciende en la posibilidad  de hacerse filosófico,  en la medida que éste entre y sea consecuente con una Identidad que le permita una mejor relación con el mundo que le rodea. 

 No tenemos filosofía, lo expresaba en el  anterior párrafo, porque en conclusión, ésta se  da en una expresión mayor del pensamiento que se otorga por una Identidad consecuente con dicho pensamiento.

 Pero negar que pensamos, que tenemos  nuestra manera de ver las cosas tampoco se puede obviar, y esto es algo que debemos recuperar desde el vacío mismo de no tener en claro cuál es nuestra identidad y el sentido mismo de nuestro ser Americano, que se ve reducido  a un despectivo Latino, que nos recuerda y remonta a  una parte de nuestros orígenes en los romanos y españoles y a una parte de lo que es nuestra identidad perdida en su inexistencia.

 Una inexistencia que veo reflejada en el absurdo de lo que este subtítulo, “Nuestro Pensamiento e Identidad Latina”, intenta explicar y que en sí mismo se hace incongruente citar desde cualquier óptica, porque el parecer y el sentir de nuestros pueblos que se quejan y se humillan ante la moda y saber de los países poderosos, es que no se posee; esto,  si queremos reflexionarlo o pensarlo desde alguno de los elementos  del mismo título, cuando hablemos de  lo que es lo “Nuestro”, o “Identidad”, o “Pensamiento”, o “Latino”.

 Por ejemplo, si tomo la palabra pensamiento, me enfrento al problema de tener que saber que es pensamiento y luego de investigarlo e indagarlo, como lo intente  mencionar en lo referente al Pensamiento Universal, he de llegar a la conclusión de que este ha de ser tomado como un proceso mental superior solo atribuido a la humanidad, por tanto, también a nosotros los que vivimos y somos originarios de este continente y parte del globo terráqueo, a los cuales, niños, jóvenes, adultos, ancianos, hombres y mujeres no se ha  formado  y hecho caer en la cuenta, de que tenemos la facultad de  ejercerlo (el pensamiento) y recibir su gracia, que desde la creación nos fue dada  y la evolución desarrolló, permitiéndonos vivir y habitar esta tierra americana relegada a un tercer plano cuando se compara  con las naciones que sí las piensan como objetivos a sus intereses particulares, (como es el caso de EE.UU. con nuestro petróleo y los recursos naturales, España y Europa en su momento con el “Descubrimiento”, Conquista y Colonia y otros casos para quien lo quiera investigar).

 En cuanto a las palabras Identidad y Latina puedo decir y cuestionar  en ¿Por qué tenemos que ser el punto de discriminación  en vez de diferencia con los demás continentes?.

 Ejemplo de esto está, en ¿por qué tenemos que ser el Nuevo Continente y no el Antiguo, o por lo menos si iguales cuando hace millones de años todos los Continentes estábamos unidos en un uno solo?. ¿O cuando nuestros primeros pobladores eran los mismos que los otros continentes cuando pertenecían  a las culturas asiáticas  que traspasaron la distancia que separaba a ambos  Continentes por el Estrecho de Bearing según algunas teorías o navegando el pacífico según otras?. ¿O por qué sentirnos subdesarrollados cuando en nuestro continente florecían antes del “descubrimiento”  grandes civilizaciones como la Maya, la Azteca, la Inca que tuvieron grandes avances científicos y de construcciones de acueductos mejores que en otras regiones del mundo, o grandes descubrimientos astronómicos y de matemáticas y cuando tenían su propia organización social quizás mucho mejor que la nuestra?. O ¿Por qué decir que fuimos descubiertos cuando nuestro continente siempre ha permanecido en el ser de sus habitantes autóctonos, y hablar más bien de un encuentro de dos culturas,  de igual naturaleza humana, pero desconocidas la una de la otra?.

 

IDENTIDAD LATINA Y/O SINCRETISMO CULTURAL

Las afirmaciones y cuestionamientos anteriores de nuestro ser Americano y Latino me llevan a reflexionar también, que es cierto que mucho de lo nuestro, a lo largo de los siglos, ha sido el resultado del sincretismo de una serie de culturas que se han ido mezclando y colando desde el Descubrimiento hasta nuestros días, esto sin tener en cuenta las culturas indígenas y su posesión inicial de estas tierras, denominada América por sus “descubridores y con diversos nombres por sus habitantes originales, e interpretado de diversas maneras por quienes fueron traídos a la fuerza o los que se han establecido libremente en busca de oportunidades en el tiempo de la Conquista y la Colonia, donde los “invasores” o “descubridores” para quien mejor lo quiera, impusieron su pensamiento como nuestro americano, sin respetar el que ya poseían quienes también  hacían parte de esta hecatombe.

 Toda esta crisis y revuelta ocasionó el desmembramiento cultural de las propias tradiciones que cada actor[4] protagonista de esta historia, que es la nuestra[5] como americanos, poseía antes de hacer esta película que podríamos titular “en Búsqueda de la Identidad Perdida”, donde las maneras de ser y pensar el mundo por los protagonistas, se juntaron en la conformación de un Continente sin Identidad, y si la tiene, perdida en lo que algún día fueron sus habitantes originadores y que ahora no podían seguir siendo los mismos, porque ya son otra cosa, en un contexto determinado que es la que deben descubrir, si se quieren acomodar a su condición actual de ser una gran  nación y pueblo, mezcla de muchos otros.

 Y para quienes hemos nacido aquí y de todos ellos… nos queda el dilema existencial de saber quienes somos, y hacia donde vamos, complejidades que en sí mismas tendrían que ser la razón de ser una filosofía latinoamericana, que estoy seguro no hemos tenido, pero que debemos encontrar, siendo el tema de nuestros filósofos autóctonos de todas y cada región de nuestra gran América.

 

CARACTERÍSTICAS DE LA IDENTIDAD DE NUESTRA GENTE AMERICANA

Hemos mencionado bastante la palabra Identidad, pero ahora se hace necesario saber las características de esta Identidad en nuestras gentes americanas en el llamado  contexto “latino”, la cual, incluyéndome, tiene rasgos generales[6] de ser sencillos, nobles e ingenuos, aunque casi siempre quieren aparecer como gente avivata; capaz de “darle en la cabeza” a cualquiera en cuestión de negocios, aunque no sepan el valor y administración de sus recursos y vivan endeudados con quiebre y pérdida de sus empresas y entes estatales, en los malos manejos  y corrupción tan tipificados por las leyes pero poco sancionada; esto si hablo  de los malos manejos  en las altas esferas gubernamentales, pero que igualmente se da en el común de la gente que malgasta su dinero y vive a “gatas”, con su poco sueldo para atender sus necesidades básicas.

Características americanas de su gente fuerte y peleadora, capaz de hacer lo que sea  por no “dejársela montar” y defender sus derechos, aunque tan solo sea por el impulso de un patriotismo superficial que le fue herido en su susceptibilidad nacionalista  o regionalista, pero que no pasa de ahí cuando se trata de exigirse a actuar y vivir conforme a ese arranque que en algún momento los llevó a denunciar y atacar los régimen que oprimen a sus patrias.

 Planteamiento este que  en su esencia refleja el libro las Venas Abiertas América Latina en su fundamentación comunista, pero al cual lo confronta el hecho de ser conscientes de que no solo basta con atacar,  sino en construir y edificar a partir de una nacionalidad e identidad bien definida, por la cual no hemos luchado, pero si hemos perdido por nuestra ineficacia y queja, como lo denuncia Plinio Apuleyo Mendoza en “el Perfecto Idiota Latinoamericano”.

Gente que se las sabe todas y no necesita de cualquier “Proferucho” que les dé lecciones de cómo se deben hacer las cosas, aunque viva el más alto porcentaje de analfabetismo y baja calidad en su educación y formación; que gusta de lo mejor sin necesidad de esforzarse creyéndose saber  que pueden conseguir las mismas y mejores cosas sin necesidad de pensar, estudiar y trabajar tanto; que anda a la moda, aunque tenga que en práctica empeñar lo que ni siquiera tiene.

Que se deja  explotar por miedo a perder las seguridades que hasta ahora le han dado el sustento; que sufre, llora y padece con resignación y paciencia el dolor humano de sus gentes, que se ven sometidas a la explotación o violencia guerras o indiferencias internas, denunciadas en nuestra literatura por grandes libros como Cien Años de Soledad, la Vorágine, Huasipungo, la Araucaria, Doña Bárbara, Colombia Amarga, Teología de la Liberación, Documentos del CELAM, por decir algunos, incluso aquellos que observamos en las mismas noticias;

Gente que trabaja y trabaja y….nada, siguen en la misma miseria. Que es capaz de armar una  Revolución, aunque sea en el ensueño de un mundo más justo producto del servicio a un régimen capitalista, partidista, comunista o demócrata y que sé yo,  que ni tan siquiera conoce si le es bueno o malo, ni le es propio de sus pensadores autóctonos, sino copiados de modelos europeos o norteamericanos, pero que adopta y disgrega en el dualismo de los que le siguen y los que lo rechazan, en lucha interna  e ideológica.

Y finalmente el que es indiferente a todo porque ha perdido o no ha tenido el sentido de colectividad y bien común, siendo el “yo” y la individualidad lo que ha enmarcado todos sus actos y pensamientos, ya que no existe verdadera conciencia de lo que es el otro y lo que juntos “representamos”, aunque en verdad no neguemos un favor a quien lo necesite.

 No me responsabilizo del todo de estas características de hombres americanos como únicas, ya que cierran y niegan toda la pluralidad de nuestras gentes y sus nacionalidades; encasillándolas también, a una visión de hombre americano  que hasta en su nombre se ve sesgada y dividida en latino, que de ser así tendría que recoger todos los países de esta ascendencia en su lenguaje y cultura por sus conquistadores y colonizadores, como son Canadá, Estados Unidos, las Antillas, hasta la Patagonia. O si queremos podríamos llamarla Hispanoamericana, pero ¿qué pasa y donde quedan Brasil y los demás países de habla no hispana que hacen parte de esta gran América?, haciendo falta igualmente incluir a España a nuestro pensamiento americano, por ser el origen de nuestra habla.

 Finalmente llamarnos por el término de  Americanos, que es el que nos pertenece y debe identificarnos, pero que nuestro menosprecio solo se lo ha atribuido a Estados Unidos, como si fuesen los  únicos dignos de llamarse así por todo lo que han logrado conseguir a pulso hasta convertirse en primera potencia mundial, siendo igualmente americanos como nosotros. Aunque claro, podríamos escudarnos en que ellos si son americanos y poseen su identidad bien definida porque fueron conquistados por una cultura más avanzada y desarrollada, que la que nos conquistó a nosotros, por lo cual pudieron progresar más rápido; y como nosotros no tuvimos esa gracia, “por eso somos así”, además, como si fuera poco, nos hemos visto explotados por este país al que llamamos americanos siendo manipulados a sus intereses, como nos ha ocurrido con los europeos desde la conquista y la colonia. Puntos estos que manifiesta el uruguayo Eduardo Galeano en la Venas Abiertas de América Latina.

Pues no se trata de atribuirle nuestras desgracias a culpables externos y pasados, el hecho es que existimos en este contexto americano y estamos obligados  a encontrar la realización dentro de él, al igual que nuestro desarrollo pensado por nosotros mismos. Punto que cuestiona y desarrolla el colombiano Plinio Apuleyo en su libro el Perfecto Idiota Latinoamericano, en uno de sus capítulos titulado, “Somos Pobres, la Culpa es de ellos”, donde cuestiona la incapacidad para reconocer nuestras propias fallas internas en el manejo de nuestros recursos por la corrupción y malos manejos, públicos, políticos, estatales e indiferencia que la mala formación ha ocasionado a nuestras gentes, quienes igualmente se afianzan en esta actitudes; y mas bien aprender a este país americano y otros tantos del mundo como Japón y Alemania, que han pensado para saber para que sirven las cosas y los recursos con los que cuentan, logrando sobreponerse incluso a su destrucción por las guerras mundiales  y desarrollarse rápidamente llegando a ser potencias mundiales.

 Todo esto, por la Unidad y criterio de Identidad que los llevó  a sentar su precedente ante el mundo, de su validez como grandes naciones que si sabían pensar por lo de ellas.

 Tampoco se trata con lo anterior de querer generalizar la Identidad particular de cada pueblo a un molde  de Identidad de un hombre americano estándar, al cual todos nos debemos ajustar.   Esto es absurdo y contradictorio con  la búsqueda de lo que pretendo cuando hablo de Recobrar nuestra Identidad, ya que esta, para mí ha de ser el matiz particular que caracterice a cada individuo y cada pueblo en su Singularidad[7]  dentro del Gran eje  del Ecosistema Humano[8], en el cual divergen una infinidad de biodiversidad de seres humanos que comparten el mismo hábitat, llamado América, y  al que han  de tener sentido de pertenencia por ser este el punto de unión que los Identifica, como un gran continente, ante un gran mundo al que igualmente pertenecen, pero cuyas particularidades los hacen únicos y de cuantiosa riqueza para este mismo mundo.

 

EXPRESIONES DE NUESTRO PENSAMIENTO LATINOAMERICANO

Me gusta que mi mente aflore en este mi pensamiento latinoamericano, que no deja de ser sino eso, un pensamiento, un susurro mental e ideológico que no puedo definir que es, pero que pretende rescatar rasgos del substrato filosófico que muchos pensadores nuestros; en su mayoría literatos, entre los cuales tenemos a los autores de libros referidos en páginas anteriores de escrito y otros que exaltan la belleza de estas tierras en sus poesías o prosa como Guillermo León Valencia, Rubén Darío, José Eustacio Rivera, Gabriela Mistral, Octavio Paz, etc.; otros cantantes; o periodistas como Germán Castro Caicedo, Juan Gosaín, o noticieros y compañías de televisión que en sus noticias y programas dan a la gente lo que tienen que pensar para una semana según el rumbo que el gobierno o los intereses de turno dictaminen.

Idea esta que nos puede corroborar en una fuerte crítica, uno de los Escolios del filósofo actual colombiano, claro solo reconocido como filósofo en Alemania porque en Colombia ni se menciona y recién fallecido Nicolás Gómez Dávila, de quien más adelante hablaré, quien dice que “El periódico recoge la basura del día anterior para desayunarnos con ella”. Esto por tomar otro tipo de expresión de pensamiento de un americano.

Qué tal si habláramos del pensamiento de los políticos y caudillos, como los que incursionaron en la campaña libertadora y ejemplo máximo tenemos en Simón Bolívar, o actuales como Gaitán, Galán, Che Guevara, Jaime Pardo Leal; o grupos revolucionarios y guerrilleros tan característicos en nuestro continente; y otros representantes de estas expresiones que se me escapan, pero que han intentado identificar  y expresar a lo largo de sus escritos, con un sentido crítico y pesimista, a manera de anuncio de la necesidad de recuperar nuestra patria americana por la justicia y equidad nacional, y denuncia por la explotación real que vivimos, escasas oportunidades de realización plenas para todos y desintegración total de un punto de referencia que nos pueda identificar como una sola nación y nos deje descansar de la absurda lucha regionalista, que irrespeta y subvalora a cada cultura en lo que es y enriquece a su propia nación, lo que ha impedido que ocupemos un lugar valioso en el mundo por lo que somos y al cual todos los continentes, países, estados, departamentos, ciudades, barrios, cuadras, casas, hogares, e individuos tenemos derecho, aunque parezca utópico y halla mucho que trabajar.

Salvo excepciones a lo anterior, hay los pensadores, (en su totalidad son prácticamente anónimos), que construyen y sobreviven a sus trabajos y vidas fuera de las reflexiones que estamos haciendo en estos momentos sobre ellos   y nosotros mismos y que solo esperan alcanzar su sustento para mantener sus hogares, o responder a sus estudios, sin perder la ocasión y circunstancia de divertirse y salirse del tedio de las conceptualizaciones y charlatanerías de lo que es el mundo y nosotros mismos; sintiendo la necesidad práctica de no pensar en ello, porque resulta más fácil soportar lo que denunciamos en nuestros escritos que tener que identificarnos como nación que clama pero que debe aportar a sus soluciones de necesidades, buscando lo que somos y construyendo ahora sí y con lo que tenemos de gran  riqueza y herencia cultural de quienes fueron nuestros progenitores de este continente y nación, la realización y desarrollo en todos los campos que nuestra humanidad mundial nos demandan en educación, economía, ciencia, religión, convivencia, y campos connaturales de nuestra razón de ser de hombres.

 

EDUARDO GALEANO VS PLINIO APULEYO POR NUESTRO SER Y PENSAR AMERICANO

Quiero a partir de ahora dar una direccionalidad en mi escrito respecto a “Nuestro Pensamiento Latinoamericano”, y centrarme más a los trabajos que me pidieron, y que no he hecho propiamente, respecto a encontrar y definir cual es dicho pensamiento, sus vestigios en América y en definitiva que y cual es; a través de  la lectura   de Huasipungo, Siervo Sin Tierra, la confrontación  de Las Venas Abiertas de América Latina  con  “El Perfecto Idiota Latinoamericano”, finalmente extraer el pensamiento de un filósofo colombiano, Nicolás Gómez Dávila, reconocido en la historia filosófica de Alemania; y dos textos que dejo pendientes en este escrito, pero ahora mencionados y de fundamental importancia, como son: “La teología de la Liberación”, y los Documentos de la Conferencia Episcopal Latinoamericana, CELAM, de Río de Janeiro, Medellín, Puebla y Santo Domingo, elaborados en este orden y que recogen una serie de prioridades de nuestro continente y su razón de ser dentro de su naturaleza de Iglesia y Pueblo de Dios. En sí, se trata de recoger el pensamiento de estos autores como algunas expresiones o representantes de lo que piensa nuestra gente y otros tantos que a lo largo de este tema me limitaré a mencionar.

 Cuando me senté y me detuve a pensar por cual trabajo comenzar para darle direccionalidad de algo más concreto  de pensamiento latinoamericano, luego de una interesante charla discursiva, ruidosa y  sobre este tema de pensamiento latinoamericano, se me vino a la cabeza Plinio Apuleyo y Eduardo Galeano, como dignos representantes y exponentes de dos corrientes internas de pensadores americanos, y  que de suma defienden ideologías  que no son nuestras, por tanto externas[9], pero que en las cuales han llevado a centrar todos sus intereses en el ataque a sus mutuas ideologías, Capitalistas para el primero y Comunistas para el segundo, defendiendo estas de ideas y posiciones radicalmente, porque según ellos van en contravía la una de la otra; pero en las cuales, a fin de cuentas, coinciden en el querer explicar y dar en sus posiciones la solución certera para todos los problemas y el por qué de todo lo que nos sucede a los americanos,(como canta Piero, que no es filósofo, pero que piensa, o hace el intento para los que no lo quieran mirar así, de expresar su queja como lo veremos a continuación).

El sentir y pensar de juntos, Plinio y Galeano, es la queja misma del hombre americano, la rabia simple del hombre silvestre (a la que canta Silvio Rodríguez y Pablo Milanes), que está cansado de tanto aguantar y soportar; según Eduardo y con justa razón de sus palabras escritas en la Venas…, el reflejo de lo que somos como continente oprimido por la cruel y despiadada explotación, degradación y usurpación de las riquezas y gentes de nuestro continente americano, que comenzó desde el descubrimiento, con la explotación del oro, la plata, los indígenas, la tierra para monocultivos, trabajadores en las industrias hasta nuestros días por parte de los extranjeros, sistemas financieros y de crédito externo, deuda externa.

 Y Plinio y compañía, quienes exponen la queja del por qué y la manera cómo Galeano protesta infundadamente y todos los que  él  representa, de todo lo anterior, a los cuales catalogan como el ejemplo  claro del  “Perfecto idiota Latinoamericano”, quienes toman el libro de este segundo, “Las Venas Abiertas…”, como su “Manual  o Biblia”, la cual sin ningún criterio propio argumenta que la culpa de la  problemática americana es  de los que han usurpado nuestro continente, como Galeano expone, y mencioné  anteriormente. 

“Gastando Plinio”, para la denuncia de estos reclamos,  la elaboración de todo un libro, “El Perfecto Idiota…”, que pretende derrumbar todas las posiciones ultra izquierdistas con las que Galeano fundamenta sus tesis de denuncia del capitalismo voraz que nos ha consumido, desde unas, e  igualmente cuestionadas, ultraderechistas posiciones que defienden este capitalismo a capa y espada. Y en las cuales Plinio, expone que todo el ataque que Galeano hace a todos los países,  entre comillas invasores y opresores, son infundados en el querer tapar  la realidad americana, del gran beneficio que han recibido de estos y que de una u otra forma nos han llevado ha ocupar una posición en el mundo por la comercialización de nuestros productos y la inversión extranjera en nuestro país; además que ha sido ocasionada por los malos manejos estatales y de los recursos por nuestras propias gentes, lo que ha ocasionado nuestro desequilibrio en comparación con el continente europeo y países desarrollados.

Pero en definitiva, y de lo que sí puedo estar seguro, según lo anterior, es que ambos Plinio y Eduardo y a quienes cada uno representa, son el resultado de nuestro pensamiento ultraquejista americano por todo lo que lo somos y lo que nos  sucede, incluyéndome a mí mismo que estoy haciendo parte de este escrito, y gastando papel desde el fondo de mi ser quejista.

Una queja absoluta y de la que quiero hablar, como algo que a lo largo de la historia de nuestro continente ha querido explotar y reaccionar, causando guerras, paros, revoluciones, como la Campaña Libertadora, la lucha de los indígenas contra los españoles, conflicto armado entre guerrilla y estado que ha involucrado la población civil, desobediencia civil y saqueos por el desorden y falta de atención pública.

Frente a todo lo que nos oprime, de bajos salarios, corrupción, malos manejos estatales, desplazamientos, iniquidad, falta de educación, y que se refleja, como hablaba Nicolás Gómez  Dávila, en una nueva corriente,  “los Reaccionarios”, que no es nueva, pero que recoge el sentimiento oculto del clamor y rezongar del grito sórdido de nuestras palabras, guerras, revoluciones, de nuestros libres pensadores e ideas infundadas, que tristemente ni siquiera, han sido motivadas e iniciadas por nuestros pensadores autóctonos, si no que han sido importadas y empaquetadas para tratar, de al menos si quiera, no quedarnos atrás en lo que el resto del mundo en su avanzada nos ha llevado de delantera. Ejemplo cuando la Campaña Libertadora se inspiró y argumento por la revolución francesa y la Declaración de Independencia por EEUU ante Inglaterra.

 Una queja en la que no aguantamos más, él seguir siendo como nos catalogan todos y hablo todos, por que somos todos, (incluyéndonos a nosotros que no hemos pensado por lo  nuestro y los demás que si se  aprovechan de la situación en lo que criticamos como intervencionismo), de Tercer mundistas, Continente atrasado, en vía de desarrollo, analfabetas, narcotraficantes y demás realidades  que   no  podemos ocultar  frente al lente y óptica a quienes nos hemos puesto en su  mira y punto de reflejo al que debemos imitar, lo cual ya no queremos más por la dispersión y polarización de nuestra imagen

 Provocando por ello la reacción, dejando a un lado la queja y revolución, que se limita a mostrar problemas y realidades, pero en el fallido de sus insoluciones.

 Por ello, Nicolás Gómez Dávila, (tomando otra expresión de pensamiento), se  hace representante  de tanto pensar y quejarse, porque habla del hombre en general y de cualquier lugar, de manera refrescante y que lo quise retomar en  su proposición de un pensamiento ideológico reaccionario, que ve la idea misma desde  lo que la ha alimentado y que en consecuencia se encuentra en lo común de nuestra sociedad, sus problemas de clases sociales, ricos y pobres, civilización, revoluciones, política, intelectuales, el progreso, lo que ha corrompido a América en su gente misma, incluso Dios como la puerta y cabida a las insoluciones de la complejidad humana y las desviaciones que ha sufrido el mismo cristianismo. Escolios y pensamientos que solo me limitaré mencionar para dejar la libre interpretación y reacción hacia los mismos.

 Pero que en sí y para adelantar algunos, son ideas y causas que se deben derrumbar y comenzar a replantear, para comenzar a comprender y construir nuestra identidad y pensamiento en el que tanto e insistido en este escrito, teniendo presente de Gómez Dávila algunos Escolios para los que lleguen a emprender la construcción de nuestro pensamiento americano e Identidad de una manera reaccionaria y por lo cual los escogí.

 

‚  “El derrumbe de una idea general presagia que estamos empezando a comprender”.

‚  Por ejemplo este para quienes creen tener la solución y la verdad a todo. “Lo que importa a casi todos no es tener razón, sino tenerla ellos”.

‚  O caer en la cuenta que “Al escudriñar los rincones de ciertas inteligencias hallamos un orate escondido, balbuciente, desgreñado, baboso”.

‚  Y este para los que defienden causas y promulgan partidos donde,  “Los partidarios de una causa suelen ser los mejores argumentos contra ella”.

‚  Y a los que creen solucionar los problemas, este otro escolio, “Ninguna solución es hoy más que otra cara del problema”.

‚  Y este escolio para nuestros “filósofos autóctonos” cuando se encaminen en la búsqueda de la verdad, “El error se envuelve en tantas verdades que el dardo que lo alcanza lo perfora difícilmente sin herirlas”.

‚  O un escolio de prevención para los llamados libre pensadores, “Desde hace dos siglos llaman –libre pensador- al que cree conclusiones sus prejuicios”.

‚  Ya que mencionamos pensamiento, digamos en otro escolio que, “Un pensamiento no debe expandirse simétricamente como una fórmula, sino desordenadamente como un arbusto”.

‚  Y para finalizar sin más explicaciones, este para cerrar  estos adelantos del pensamiento de Gómez Dávila y ampliar luego al respecto de este filósofo. “Las grandes explicaciones imbéciles del comportamiento humano explican adecuadamente al que las adopta”.

 

 NICOLÁS GÓMEZ DÁVILA PENSAMIENTO IDEOLÓGICO Y REACCIONARIO

Los siguientes Escolios que a continuación presentaré, ya habiendo adelantado algunos, al final del aparte anterior y que mencioné como pensamientos de Nicolás Gómez Dávila, personaje único americano que puede catalogarse como filósofo, además  colombiano, por tanto americano, y a su vez retomo por representar para mí, el sentimiento de inconformismo frente a todas aquellas corrientes ideológicas que han dirigido nuestro continente, y que han sido, por decir de algún modo, el impedimento para ver nuestra realidad con nueva óptica, deteniéndonos a atacar las raíces mismas que nos han impedido reaccionar, frente a temas como la política, la sociedad, comunismo, ideas, pensamientos, prosperidad industrial, las revoluciones, el poder, la gente, el progreso, sociedad de consumo, apostolado, modernismo, Dios, civilización y demás temas que expongo en desorden y que a su vez así hace Gómez Dávila en su libro de escolios; porque según mi interpretación, muchas veces nuestro pensamiento cuando se hace universal es capaz de abarcar todos los temas en el orden mismo de la cotidianidad  y mente, que  compleja que es aprehende del mundo de la realidad y  de nuestro propio pensamiento.

 Introduzcámonos en el tema del pensamiento Ideológico para luego pasar al Reaccionario, respecto a las ideas que nos surgen en nuestro pensamiento y originan las ideologías a través de las cuales el hombre se enmarca y conduce su actuar, diciendo es sus  escolios, que:

‚   “Hay ideas que nos llaman y se van, como un aletazo nocturno a una ventana”. Refiriéndose a nuestros pensamientos sueltos

‚  Inútil explicarle una idea al que no le basta una alusión.

‚  Prefiero idea estúpida en boca inteligente a idea inteligente en boca estúpida.

‚  Una idea extravagante se vuelve ridícula cuando varios la comparten. O se camina con todos, o se camina solo. Nunca debe caminarse en grupo.

‚  No confío sino en la idea que un episodio concreto proyecta como su sombra.

‚  Ninguna idea es suficientemente compleja; ninguna frase suficientemente simple

‚  Las ideas se remozan con los años y solo las más antiguas llegan a una juventud inmortal.

‚  Que haya ideas bellas e ideas feas se le olvida siempre al crítico actual

‚  La idea que logra introducirse en la cabeza del ciudadano común y corriente le paraliza zonas del cerebro.

‚  Una idea no triunfa mientras no la hayan abobado mentes lerdas.

‚  Ningún pasado es ideal pero solo del pasado surgen ideales que no sean linfáticos, ideales con sangre en las venas.

‚  La noción de  Ideología le permite a la mentalidad pequeño – burguesa sosegarse ante la acción desinteresada.

‚  En un mundo de estados soberanos toda doctrina, por universal que sea, acaba convertida en ideología mas o menos oficial de uno de ellos.

‚  Lo que dependa de la conciencia que el  hombre tiene de sí mismo puede manipularse artificialmente. Arcanum imperii de las ideologías modernas.

‚  La humanidad necesita a veces siglos para disociar ideas precipitadamente asociadas. Liberalismo y democracia, por ejemplo.

‚  Y esta como ejemplo de una de sus ideas. El siglo XIX pensó la ciencia como liberación y la religión como cautiverio. Hoy vemos que la ciencia tecnifica la servidumbre y que la religión abre las puertas de la aventura.

Respecto al porque de Pensamiento Ideológico Reaccionario, comenzaré diciendo que al leer cada escolio de Nicolás, descubrí que este se cataloga a sí mismo como un Reaccionario, “Los reaccionarios somos infortunados: las izquierdas nos roban ideas y la derechas vocabularios”.

Movimiento característico en nuestro pensamiento latinoamericano, no sé si actual, de aquellos que comienzan a pensar por lo nuestro y no comer entero de los planteamientos revolucionarios, ultraizquierdistas, ultraderechistas, que han conducido hasta nuestro Continente como lo he mencionado tantas veces, frente a los cuales se origina una reacción de la cual él dice, respecto a su origen, con dos escolios:

‚  La Reacción comenzó con el primer arrepentimiento. Me  pregunto, ¿cuál arrepentimiento?, a lo cual  él responde:

‚  El más convencido de los reaccionarios es el revolucionario arrepentido, es decir: el que ha conocido la realidad de los problemas y ha descubierto la falsedad de las soluciones. En este escolio establece primeramente la diferencia entre el Revolucionario, pensamiento más característico de nuestra Identidad, que cree tener las soluciones a todo tipo de problemas, imponiéndose y fomentando los movimientos armados, como ha sucedido en Cuba, Nicaragua, México, el Salvador, Guatemala, Colombia con la guerrilla, quienes han divisado los problemas y muestran la realidad que oprime a los pueblos, y son causa de sus revoluciones. La propuesta que Gómez plantea, la Reaccionaria, consiste en detectar la realidad de los problemas y el convencimiento que las soluciones que el revolucionario ha planteado son falsas, en cuanto sus medios para alcanzarlas no son los adecuados porque igualmente reprimen al Estado mismo y sus gentes que se dicen defender. Por tanto la solución está en reaccionar, “despabilarse”, en vez de querer desbaratar, reconstruir todo lo que se cuestiona del porque de nuestra poca Identidad para actuar. Finalmente para este tema y dejar en claro en qué consiste la alternativa reaccionaria, expongo estos Escolios que nos hablan por si solos al respecto y que nos pueden servir de punto de partida para la constitución de nuestra Filosofía americana que nos ayude a recobrar nuestra Identidad ante el Mundo, con el que igualmente nos compenetramos.

 

‚  Ser reaccionario es comprender que el hombre es un problema sin solución Humana. Puerta nos abre y da cabida a Dios fuente primordial de cualquier tipo de pensamiento y de índole universal.

‚  “Reino de Dios” no es el nombre cristiano de un paraíso futurista

‚  Al reaccionario nunca lo juzgan por lo que dice, sino por lo que suponen que dijo.

‚  El escritor reaccionario tiene que resignarse a una celebridad discreta, ya que no puede congraciarse a los imbéciles.

‚  El reaccionario no aspira a que se retroceda, sino a que se cambie de rumbo. El pasado que admira no es meta sino ejemplificación de sus sueños.

‚  Si la izquierda sigue adoptando, una tras otra, las objeciones que los reaccionarios le hemos hecho al mundo moderno, tenderemos que volvernos izquierdistas

‚  El reaccionario no censura en una opinión sino el olvido de sus límites. El reaccionario intima la razón que reconduzca a su sitio la opinión insurrecta.

‚  La revolución es una posibilidad histórica permanente. La revolución no tiene causas, sino ocasiones que aprovechar.

‚  Izquierdistas y derechistas meramente se disputan la posesión de la sociedad industrial. El reaccionario anhela su muerte.

 

COMPROMISO Y TAREA POR HACER

Concluyendo mi  recapitulación, considero que es necesario que haga un alto a mi escrito, sobre la identidad o el pensamiento en sí, lo cual es muy conveniente, porque necesito argumentar más mis ideas al respecto de este tema y aclarar muchos conceptos sobre cual es la esencia del pensamiento americano y en definitiva el mundial, recogiendo todas las manifestaciones de pensamiento que se han dado en Latinoamérica a lo largo de toda su historia y prehistoria, que por lo corto de este escrito y tiempo no alcancé abarcar; quedándome el compromiso de seguir indagándolo para rescatar la esencia de lo que somos y que he venido expresando en la Identidad y características de nuestra identidad latina, como aquello que es, precisamente, lo que  debemos encontrar y tarea de nuestros futuros filósofos y pensadores autóctonos, síntesis y conclusión de la tesis propuesta al inicio de este ensayo y lo que pretendía con este trabajo; para que así y con el cual, nos podamos dirigir y posesionar, con argumentos y criterios válidos de pensamiento, que son precisamente la razón de ser para llegar a constituir una filosofía americana y cuyo fin sea darse respuestas a sus propios interrogantes, haciendo aportes al mundo, que en cuyo estado postmoderno de globalización exige a cada nación y continente pensar ya no en particular sino en la pluralidad de este globo terráqueo que compartimos todos por la gracia de Dios Padre Creador de todo el Universo, del cual nosotros también somos ciudadanos.

 

BIBLIOGRAFÍA

Huasipungo.

Siervo sin tierra.

Las venas abiertas de América Latina; Eduardo Galeano.

Manual del perfecto idiota latinoamericano; Plinio Apuleyo Mendoza.

Escolios, tomo ii, 1ª edición; Nicolás Gómez Dávila; nueva biblioteca colombiana de cultura, procultura; Bogotá Colombia; 1986.

Restrepo Luis Carlos, “ecología humana”, una estrategia de intervención cultural, editorial san pablo, 1996, pg 55 a la 67.

Ferrater Mora José,; diccionario de filosofía; 2ª edición; editorial atlante s.a.; México; 1944.

 

[1] Cuestiones que en sí  mismas son  el punto de arranque de la filosofía misma.

[2] Proceso postmoderno, en el cual el mundo rompe todas las fronteras y culturas de  todos los países conformando un solo gran Estado, donde el intervencionismo entra actuar para solucionar los problemas del planeta.

[3]  Esta explicación de Pensamiento Universal l a capte en una asesoría de Problemática Social Colombiana en  la Universidad

[4] Los actores son los Indígenas, Españoles, Negros africanos y extranjeros que vieron en América la Tierra Prometida.

[5] Cuando digo nuestra me refiero a los que somos americanos.

[6] El ejemplo claro de este punto se obtiene luego de realizar la lectura de Siervo sin Tierra, Huasipungo, Don Simeón Torrente ha dejado de deber,  las venas abiertas de América latina, Colombia Amarga y el Perfecto Idiota Latinoamericano por decir algunos de los tantos libros  que tipifican al hombre americano con estos rasgos.

[7] RESTREPO Luis Carlos, “Ecología Humana”, Una estrategia de Intervención Cultural, Editorial San Pablo, 1996, Pg 55 a la 67.

[8] IBID.

[9] Plinio, Neoliberalismo y Capitalismo de las corrientes funcionalistas europeas  y norteamericanas;  y Galeano, Marxistas de las corrientes Socialistas del oriente de Europa con Rusia y Alemania


¿POR QUÉ CREER EN UNA RELIGIÓN EN PLENO SIGLO XXI?

¿POR QUÉ CREER EN UNA RELIGIÓN EN PLENO SIGLO XXI?

Ensayo a mi religión la forma de unirme de nuevo a……

La tristeza o la angustia nos pueden llevar al límite de tener que reconocer que debe haber algo más allá de la propia vida, y que ni siquiera se es apenas perceptible a nuestros ojos;  un consumirme en el fango, o por el contrario un salir airoso dando el golpe y el salto a lo trascendente que nos libere de todas nuestras indigencias y nos purifique del barro de nuestras limitaciones.

Humanos somos y necesitamos seguir creyendo que hay Algo más capaz de dar brillo a nuestros ojos aún después de muertos; un Algo capaz de salirse fuera de lo que comúnmente conocemos como lo racional de la vida, que se acaba y ya paso, que tanta lucha y esfuerzo se reducen al agotamiento de seres que quisieron dar lo mejor de sí, pero vieron sus esfuerzos circunscritos a una nada pasajera.

En algunos casos puede ser la angustia, en otros el temor de la muerte, en otros quizá el encontrar la alegría inundada por un mar de amarguras, o a lo mejor plantearse un orden más justo más allá de este mundo que de a sus hijos o hermanos los hombres la capacidad de ser felices aun en este estadio de vida presente.

Infinidad de razones nos pueden llevar a indagar el por qué nuestro ser humano construye espacios que le permitan adorar y expresar toda una capacidad reprimida y a punto de explotar con quien es su trascendente. El gran Amor de su vida que le diga por qué  y por qué y por qué de tantas cosas; o ese sumo bien que me indique cuanto de esto o de aquello soy capaz o puedo o no puedo hacer. O que simplemente se limite a escucharnos como un padre a su hijo.

Uno de estos espacios que ha ido ganado el hombre en su afán de conservarse, ha sido el hecho religioso, su “religare” o punto de unión más íntima  con su propio Dios.  Capaz de  elevar al hombre a Su propia Altura, Grandeza y Majestad de quien posee las llaves y la llama que rigen este Su mundo, que es también nuestro mundo.

O tal vez, mejor para mí, más que conservarse, un agitarse y sacudirse; como a un recién nacido, que debe aprender primero a respirar antes de cualquier cosa, para poder acercarse a su madre y sentir el calor de sus besos y su abrazo filial que se conjuga y expresa en la máxima gracia de amor jamás recibida por hombre alguno en este mundo. (Incluso desde la misma miseria del hombre que abandona y mata  a su propia sangre).

Todo esto y mucho más nos pueden dar una significación al por qué del hombre  como ser religioso y el sentido trascendental sobre este hecho. Hecho que congrega y dinamiza toda acción humana, sea cual sea su posición frente a la vida y la manera como en su libertad expresa todo aquello que le inquieta y su relación hacia Quien responda a la misma.

Surge en el hombre la necesidad de consolidar su puente de unión con Aquello que él incluso desconoce, su conexión con el Misterio, el Oculto o Todopoderoso; o con aquella visión que tenga frente a Quien nosotros conocemos como Dios. Es un ir tras su búsqueda según el entorno en el cual se halla criado y expresarle todo lo que su sentido racional y sensorial le impulsen transmitir.

Es esta la expresión categórica que nos hacen ser practicantes de una religión determinada, válida incluso para el más ateo, que hace de sus propias teorías su más ajustada religión; o el indígena, nativo de una cultura perdida para una sociedad  “civilizada”, que adora el fuego y la magnificencia de un verde claro pardo bañado del tinte café oscuro del río que surca sus entrañas y a quien otorgan la creación de todas las cosas.

Más aun, para nosotros que nos sentimos y decimos poseedores de la Verdad Revelada de nuestra religión, en el ciclo histórico del pueblo elegido, y cuyo Dios y Dios de todos, ha ido comunicando a lo largo de los tiempos, su voluntad de excelente grandeza, en boca de hombres que fueron sus profetas, reyes, caudillos y en quien sus palabras se hicieron carne en la vida de su propio Hijo; nos vemos  envueltos en la necesidad expresiva de nuestro ser religioso.

Dios y dioses de infinita majestad reúnen a los hombres en su dinámica moral, a llevar y guiar la vida misma de aquellos, por la carrera loca de su eternidad. Expresiones contrarias  o complementarias se juegan la primacía del puesto que han de ocupar en la presencia del hombre.

Alegría que nos mueve a buscar la verdad y saber encontrarla, en el camino irreflexivo del laberinto afanoso que nos lleve al verdadero Dios.

Son todas estas expresiones de un ser religioso, innato en la naturaleza  humana, las que nos llevan a saber que somos “capaces de Dios y cuyo deseo está inscrito en el corazón del hombre, porque ha sido creado por Dios y para Dios; y Dios no cesa de atraer al hombre  hacia si, y solo en Dios encontrará el hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar”.

Y cómo, “de múltiples maneras, en su historia, y hasta el día de hoy, los hombres han expresado su búsqueda   de Dios por medio de sus creencias y sus comportamientos religiosos(…). A pesar de las ambigüedades que pueden entrañar, estas formas de expresión son tan universales que se puede llamar al hombre un ser religioso[1].      Algunas de estas expresiones han encontrado cuna en una diversidad de manifestaciones religiosas, que se podrían clasificar según el dinamismo provocado en el hombre y la manera como han sido reveladas y transmitidas a lo largo de sus siglos y años de historia.

Sólo me queda revelar el misterio oculto que embargan mis palabras a pagar la deuda sostenida con mi propia religión, y que llevaron a mi pluma a transcribir un pensamiento poco claro hacia donde apuntan mis preferencias en cuanto religión. Misterio que será  esclarecido con palabras retomadas del pensamiento de Miguel de Unamuno  quien se vio inquietado por la pregunta de un  Curioso preguntón de espíritu perezoso de que ¿cuál era su religión?, y cuya respuesta he de adoptar a mi propio interés.

 

“Mi religión es buscar la verdad en la vida y la vida en la verdad, aún a sabiendas de que no he de encontrarla mientras viva; mi religión es luchar incesante e incansablemente con el misterio; mi religión es luchar con Dios desde el romper del alba hasta el caer de la noche, como dicen Él luchó con Jacob (…).

Y vivir el “sed perfectos como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”,  nos dijo Cristo, y semejante ideal de perfección es sin duda, inasequible. Pero nos puso los inasequible como meta y término de nuestros esfuerzos (…). Y yo quiero pelear mi pelea sin cuidarme de la victoria [2]“… Y sin dar jamás respuesta en mi vida que ya dada a quien pregunte por mi religión.

Pero, para quien desee encontrar su propia religión, hombre de espíritu perezoso y preguntón, le digo, que este sentimiento está incrustado en su propia religión que jamás a estado desligada de su ser. Y saber que “Todo le habla, para quien sabe escuchar”, y en el “saber leer el lenguaje interior de lo externo y lo esencial que es invisible a los ojos “. Para que puedas escuchar de una vez por todas, la voz del dios de tu juventud, que aquieta  tus penas, libera tus cadenas, salva tus esfuerzos y caídas de la vid, aplaca el golpe de tu muerte (…), y que es,  a fin de cuenta, el fin de toda religión, tu propia religión, mi misma religión…


[1] CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA, Conferencia Episcopal Colombiana 1993, Librería Editrice Vaticano Ciudad del Vaticano 1992. Pág. 20-21 Nº27-29.

[2] MARKINEZ,  Germán, Filosofía de la Religión. Lectura 3.3. Miguel de Unamuno, Obras completas, t, IV, pág. 259-263.

GRACIAS A DIOS SOY ATEO

LA PREGUNTA FUNDAMENTAL POR LA EXISTENCIA DE DIOS

Todo conocimiento de Dios es forzosamente indirecta

 Indaga mi mente el sentido más próximo hacia la prueba de Dios, y me doy cuenta que es una de las preguntas más innecesarias que pueda hacer hombre alguno, ya que la respuesta está implícita a nuestro ser de hombres, y ligada a la misma naturaleza que nos conforma y habitamos, así como aparece en una de las Epístolas de San Pablo “en él vivimos, existimos, nos movemos y habitamos”.

 ¿Por qué entonces tengo que decir que me es difícil conocer de Dios?. ¿Por qué no lo puedo sentir, palpar, dialogar con él viéndolo a los ojos, sintiendo el aliento de sus palabras rozar por mi rostro, y la caricia de su mano que me extremese de apoyo y amor profundo de Padre a su Hijo?.

 ¿Por qué si digo que puedo conocer a Dios, no se me da entonces de una manera directa, sin el complique excesivo de los filósofos o teólogos, quienes por hacernos real la presencia y seguridad sobre la existencia de Dios, no lo alejan cada vez más en un espacio al que ni siquiera una imagen, sueño o idea puedan contener nuestras mentes limitadas y hambrientas de saber?

 Ya que con estas cuestiones he puesto de manifiesto que mis sentidos no han presenciado manifestación alguna de la Divinidad en la que se dice habita mi ser, y en la cual el universo entero tiene la posibilidad de subsistencia y existencia, y mi razón como que se resigna  a aceptar que tiene ante sí Algo que se cree plenamente desconocido, ¿por qué entonces me estoy preguntando por Algo  de lo que supuestamente no tengo prueba alguna?, ¿de donde entonces me ha surgido la necesidad de tener que hablar de esto, que ni tan siquiera puedo definir que Es, si supuestamente no tengo idea alguna de lo que es porque no lo he visto cara a cara, ni jamás he tenido un contacto directo con Ello?. ¿Acaso puedo hablar de Algo que ni tan siquiera conozco y de lo cual mi mente y mi razón  jamás ha tenido una Idea clara y puesta de antemano por mi propia reflexión, luego de haber tenido contacto o conocimiento de ella, como lo hago cuando observo las estrellas, o intento abarcar con mi mente la totalidad del azul profundo del océano, y de los cuales puedo hablar con toda tranquilidad porque tengo una evidencia tangible para no equivocarme y saber con certeza que puedo llegar a abarcar su conocimiento?.

 ¿Por qué no me pasa lo mismo con Dios?, incluso, me pregunto ¿por qué entonces utilizo la palabra Dios si supuestamente no lo conozco  y no puedo darle atributo alguno, como lo  he hecho ilógicamente en este escrito, ya que jamás lo he visto o he reflexionado de él pro carecer una idea innata de su imagen, que de ser así me darían un conocimiento previo y seguro?.

 Algunos me dirán que la respuesta es simple y las preguntas bobas, ¿cómo no he de hablar de Dios si de antemano tengo un conocimiento y nociones de Él por lo que me han hablado o leído de Él?, y ¿cómo no he de tener una Idea de Dios si siempre me han enseñado que Dios me creó y es mi Padre y Padre Nuestro al que rezo para comunicarme con él?, y ¿cómo no he de creer en Dios y confirmado con mis propios ojos de que si existe cuando he viste a miles de personas que se acercan a los templos, garajes, ríos o un estadio para alabar y darle gracias a Dios, o en su mayoría pidiendo ayuda para lograr sobrellevar una infinidad de dificultades inherentes a nuestro ser?.

 ¿Cómo no catalogar como ridículo cuestionar por qué conozco a Dios, cuando yo mismo había sido religioso para seguirlo y servirle?. Pienso que son razones para reafirmar de que realmente si conozco de Dios, y no yo solo, sino todos aquellos quienes de una u otra forma he mencionado implícitamente anteriormente y otros tantos que dicen que se esfuerzan en negarlo, enseñarlo, vivirlo, desconocen o les es indiferente.

 Por lo tanto, no es posible afirmar que podemos negar que si podemos conocer ya que hay mucha gente que dice conocerlo, y otros tantos que con su vida han testimoniado y dado pruebas fehacientes de su existencia y su plan de vida para el hombre.

 Pero creo que esto no me acaba de convencer, adoptando el pensamiento inicial que cuestionaba todo, aunque de manera ilógica en sus planteamientos, y ponían de manifiesto el eje central al que conducía este escrito y de lo que aún no he dado respuesta. ¿De qué manera llegamos entonces a conocer a Dios?.

 Decir que de manera Directa sería afirmar y tener la pretensión y atrevimiento de que puedo saber cual es su naturaleza, conocer y saberlo todo porque tengo un contacto directo. Pero negarlo sería desconocer la acción de un Dios que sabe como actúa en la presencia del hombre y el universo en sí, independientemente de que nosotros seamos capaces de aproximarnos si quiera a lo que fue su plan al querer que nosotros existiéramos  y participáramos de su Ser, igualmente la manera como Él quiso comunicarse con nosotros y los medios utilizados a lo largo de millares de siglos de presencia del hombre en este soplo de vida , por  este pequeño mundo de tan corta existencia material.

 Decir que lo hacemos de manera Indirecta sería un medio más ajustado, pero que no puede caer en la negación de la manera Directa planteada en el párrafo anterior, sino que esta se puede tener en cuenta como el medio más Directo como Dios se comunica a nosotros a través de la participación de Ser dado en todos nosotros y lo existente, en los cuales lo vamos descubriendo, y conociendo en su ser profundo de…….

 

EL DÍA QUE…AMÉ A LA MUERTE Y LA COMPRENDÍ

 EL BARCO DEL MÁS ALLÁ

Mis memorias literarias / Cuento 

Poco a poco se aproximaba el barco que contenía los designios de lo irreal, misterioso y del más allá. Era aquel barco o gran velero el encargado de transportarnos por la senda de la muerte a la eternidad.

 

Yo incrédulo, observaba como descendía lentamente del espacio infinito, para internarse en lo más profundo del mar, dejando en una isla de misterios a la Muerte, que con su guadaña afilada se disponía a dar rienda suelta a su interesante labor de obsequiar tiquetes gratis para el barco del más allá, en el viaje al mundo irreal.

 

La Muerte fría y anhelada, trasformada solo en mi mente en hermosa doncella con risos de oro y mirada tan profunda cual túnel sin salida, abandonó el barco y comenzó a incrustar el tiquete para la eternidad en cada fiera, en cada hombre y en cada idea, (ya que estas también mueren cuando pierden la esperanza) que se le atravesaba en su lista del destino.

 

Al incrustar el tiquete con su mirada profunda, se disponía a arrancar las almas con su guadaña, pero no sin antes haber depositado en ellos la confianza necesaria de que nada malo les iba a pasar.

 

Yo observaba todo sin que alguien se diera cuenta y sintiendo tal deseo de curiosidad al querer saber que había en el más allá, me acerqué a la Muerte, sin miedo, por el contrario, con amor profundo, y ella, al darse cuenta de mi presencia y de la forma ansiosa que mostraba para que me llevara, me miró profundamente haciéndome fijar en el brillo que aparecía al final de sus ojos.

 

Me tomó del brazo y con su mirada me decía que yo era el único que había descubierto a la Muerte, como es realmente y no como el mundo creía que era y que por ello, el temor a la Muerte había desaparecido conservando para mí su forma de hermosa doncella.

 

No me dio tiempo para decirle algo y abrazándome fuertemente depositó en mí el misterio del barco, de la vida y del más allá. Todo esto lo iría recordando en cada luna del cuarto creciente; tan solo quedaron grabadas en mi mente las palabras que me contaban que para unos y para mi en determinado momento de la vida sería una cárcel, un purgatorio en el cual los hombres tienen la libertad de encontrar o no la salvación y la felicidad según la consciencia de sus actos, mas que en otros momentos la vida seria un paraíso de felicidad y realización donde la propia conciencia me llevara a valorar el hecho de estar vivo y saber que nunca fuimos sometidos a una prisión y si a ser privilegiados en el orden de lo existente.

 

El barco es el trance o medio por el cual las almas son conducidas a su destino final o mas allá que es la presencia de Dios, quien decide nuestra posición en aquel mundo misterioso.

 

Después de decirme todo esto me besó apasionadamente y me dijo que aun no era mi turno, pero que muy pronto comprendería que jamás estuve prisionero en la cárcel de mis miedos o inseguridades y que eran momentos que pasarían para ver de nuevo la luz de la esperanza, llegado el momento tendría el placer de estar muy cerca de Dios y nuestro amor duraría por toda la eternidad.

 

Separados sus labios de los míos levanté mi mirada y percibí que Dios nos observaba, haciendo una dulce señal, con lo cual el barco despegó con ella, quedando tendida en la oscuridad de mi mente la imagen de la hermosa doncella rodeada del reflejo de la tristeza y desolación al separarse nuestro amor, pero con la esperanza de que muy pronto nos volveríamos a ver.

 

1994